¡Hagan un bombón ya!

Konstantín Rykov, periodista y personaje público, publicó un interesante artículo. Algo sobre lo que yo misma hace rato quería escribir pero me avergonzaba hacerlo. Se trata de cómo los periodistas rusos se abalanzan sobre las malas noticias con la avidez de lobos hambrientos que acorralan a la víctima de turno y, como, lamentablemente son incapaces de distinguir las buenas de las malas noticias. Así somos, masoquistas de la información. A mi parecer, se trata de un pensamiento muy saludable, y con el que estoy de acuerdo.

Konstantín Rykov dio con una buena noticia y les ha propuesto a los rusos que se alegren un poco. Acaba de clausurarse en Shanghai la exposición universal EXPO-2010 y Rusia logró el segundo puesto gracias a la propuesta realizada con el título “Mejor ciudad, mejor vida”.

Rykov: “Esto no es sólo una verdadera victoria en condiciones de dura y honesta competencia. ¡Se trata de la medalla de plata en el Campeonato Mundial de ideas y decisiones modernizadoras entre dos centenares de estados!”

Y más adelante:

“Cuánta suciedad mediática ha sido vertida sobre nuestro pabellón por nuestros propios medios de comunicación. Es incalculable… Es imposible calificar como calumnias muchas de las cosas leídas en nuestros medios y blogs sobre el pabellón ruso en la EXPO-2010. Este término se queda corto. De modo que solo puede calificarse como una mentira insolente”.

Una de las causas para “volcar un montón de suciedad mediática sobre el pabellón ruso” fue el primer símbolo escogido para representar la exposición rusa. Se trataba de “Nadasabe”, conocido héroe de la literatura rusa. Los chinos lo tradujeron como”el pequeño ignorante”. Este encantador personaje es realmente ignorante pero también bastante curioso y activo. Según los organizadores rusos debía simbolizar “el gusto por el conocimiento”. Desgraciadamente ninguno de los profesionales de las relaciones públicas, encabezados por Boris Krasnov, se preocupó de averiguar cómo recibirían los chinos este símbolo. Ellos tienden a asociar la juventud con la inmadurez, de modo que tan solo se fijaron en la ignorancia de “Nadasabe”. A causa de ello, se tuvo que cambiar la concepción del pabellón durante la propia exposición. La reedificación costó 700 millones de rublos, alrededor de 23 millones de dólares.

Pese a todo, “Mejor ciudad, mejor vida”, un concepto tan sencillo como profundo, le permitió a Rusia obtener la medalla de plata. Así que ya es hora de empezar a alegrarse. Hagamos un análisis de los datos que aparecen en página oficial rusa de EXPO-2010. Si así lo hacemos encontraremos algo interesante.

Observaremos que en la exposición se presentaron varias regiones rusas que plasmaron una idea de mejor vida. Más precisamente:

La Circunscripción Autónoma de Iamalo-Nenets agradece profundamente a la compañía “Gazprom” la utilización de tubos de gran resistencia con aislamiento térmico y la preservación de pasos especiales para los alces, con el objetivo de no alterar la naturaleza de la tundra.

La Región de Novosibirsk es un centro científico único. En el gaseoducto de “Omsk-Irkutsk” no actúa “Gazprom”. En invierno de 2008 se produjo una avería y la empresa “Transnieft” (transportadora monopólica por ductos de hidrocarburos en Rusia) se dedicó a cubrir sigilosamente con capas de tierra y pedregullo toneladas de petróleo derramado. En la EXPO-2010 no hubo ni una palabra sobre esto. Sin embargo, fue presentada una “UV-impresora ecológica única, capaz de imprimir sobre cualquier superficie”.

En la Región de Tula vivió León Tolstoi. Esto es, a juicio de los organizadores, lo único de lo que puede enorgullecerse Tula.

En la Región del Amur (importante río del Lejano Oriente ruso), dos terceras partes del territorio están cubiertas por bosques. La madera se exporta principalmente a China y a otros países asiáticos. Está previsto que Rusia elabore madera por sí misma en un futuro próximo. Por ahora, debido a la tala de bosques se reduce el área de residencia del tigre del Amur (una de las especies en peligro de extinción según las organizaciones internacionales).

La matrioshka (clásica muñeca de madera rusa en cuyo interior se encuentran otras menores. HK) “es un símbolo de la herencia histórica de los habitantes de Nizhni Nóvgorod, la quintaesencia de los valores básicos de la vida ciudadana”. Así como la imagen de la Rusia ortodoxa. Esta es una cita del portal oficial en la exposición universal. Siendo como soy, conocedora de la indiferencia rusa ante la matrioshka, que por cierto es una primigenia muñeca japonesa, y de lo poco que ella significa para la enorme ciudad comercial de Nizhni Nóvgorod, este “símbolo de la herencia histórica” se me hace simplemente una broma poco feliz.

La exposición de Moscú se distinguió por la irrealidad de las propuestas para superar el problema del transporte urbano (un verdadero caos que, entre otras cosas, le costó el puesto al otrora poderoso alcalde moscovita Yuri Luzhkov).

San Petersburgo, a juicio de los autores de la exposición, es famosa sólo por la preservación de su imagen histórica. “Gazprom” tuvo la “buena” intención de agregarle su anti-histórica torre-rascacielos (un edificio de 300 metros de alto que debía erigirse en pleno centro histórico de la ciudad y cuya construcción, a instancias de la misma UNESCO, la alcaldía peterburguesa desactivó).

Cuando el presidente Dmitri Medvédev visitó Shanghai, en el pabellón habían sido agregadas varias exposiciones relacionadas con el proyecto innovador de “Skólkovo”, el desarrollo de Sochi-2014 para las olimpiadas invernales de ese año, la cumbre de la APEC (Organización de Cooperación Económica Asia-Pacífico), el centro turístico en el Cáucaso del Norte, y de “Rosatom”, la Agencia rusa de Energía Atómica. El propio presidente de Rusia fue él mismo un visitante de la exposición mundial al que había que presentarle estos proyectos…

Me causa mucha tristeza escribir sobre esto, porque sigo estando de acuerdo con Konstantín Rykov. No apruebo el “masoquismo informativo” de los medios rusos y me declaro a favor de la paridad de las buenas noticias. Esto no quiere decir que esté en contra de las relaciones públicas en política. Al fin y al cabo, las RRPP son un modo tradicional de relatar los éxitos propios, tan antiguo como la cola abierta del pavo real. Pero resulta especialmente ofensivo cuando en calidad de “buena noticia” pretenden colarnos una falsedad y un trabajo hecho a la buena de Dios. Están intentando ponerte como un tonto al que subyugan con una brillante cubierta.

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