¿Volverá a actuar el 'Madoff' ruso?

Serguéi Mavrodi. Foto de RG

Serguéi Mavrodi. Foto de RG

El proyecto, llamado "MMM-2011" (acrónimo de "Nosotros podemos mucho" en ruso), promete a los inversores una rentabilidad del 20% anual, y de hasta el 30% para discapacitados y jubilados. Un índice de auténtica locura, más aún si se piensa que los bancos rusos más importantes proponen una rentabilidad máxima del 8,5% anual, un porcentaje de por sí elevado si se compara con el ofrecido por bancos europeos similares.

La fecha prevista de arranque es el martes 11 de enero. Para participar, las personas interesadas deben abrir una cuenta en Internet y depositar en ella el dinero a través de un servicio de pago online. "Todas las operaciones tendrán lugar entre inversores. Yo no toco nada, ni siquiera tengo derecho a hacerlo. Me contento con dirigir el proceso", indicó Mavrodi en su blog. Se trata de una forma de esquivar la legislación rusa, que contempla estrictamente la apertura de cuentas remuneradas.

Serguéi Mavrodi, calificado en ocasiones como el 'Madoff ruso', en referencia al malversador estadounidense condenado a 150 años de prisión, no es un novato. Se trata de un empresario y financiero que creó en los años 90 la empresa "MMM" (en ese entonces, el nombre estaba compuesto por las iniciales de sus socios: los hermanos Serguéi y Viacheslav Mavrodi y Olga Mélnikova), una pirámide de la que han sido víctimas entre 10 y 15 millones de personas. Mavrodi fue condenado a 4 años y medio de prisión firme por malversación de fondos, y salió en libertad en mayo de 2007 antes de escribir un libro.

Pirámide de impotencia

Este nuevo intento de Mavrodi generó una gran preocupación entre las autoridades, que han alzado la voz reconociendo al mismo tiempo su incapacidad de frenar los planes de este estafador. "La historia es extraña y huele a malversación de fondos", indicó Vladimir Milovídov, jefe del Servicio ruso de mercados financieros. Milovídov añadió que no estaba en su poder evitar este intento. "Depende más bien de los órganos del Estado o del Servicio Antimonopolio ruso", afirmó.

El Servicio Antimonopolio se apresuró a declarar, por medio de su director adjunto Andrei Kashevárov, que no llevaría a cabo ninguna acción sin denuncias contra la libre competencia o procedentes de víctimas. En esa misma línea se expresó el Ministerio del Interior ruso, que afirmó que no presentaría ninguna querella contra Mavrodi si no le llegaba ninguna denuncia.

La Duma (cámara baja del Parlamento ruso) también mostró su postura respecto al tema. Valeri Riazanski, primer jefe adjunto del grupo parlamentario Rusia Unida, partido actualmente en el poder, dio un puñetazo en la mesa y reconoció que por ahora este malversador no era culpable de nada. Según el diputado oficialista, los especialistas intervendrán para hallar las irregularidades en la empresa de Mavrodi. "Este señor ya ha demostrado a la ciudadanía quién es desde el punto de vista ético y moral".

Mientras las autoridades se pasan la pelota y crece una sinfonía crítica contra Mavrodi. Esta dudosa iniciativa suya no hace sino resaltar los fallos del sistema financiero ruso, que el defraudador parece aprovechar a la perfección. Mavrodi, lejos de desistir, afirma que el entusiasmo provocado por la iniciativa es tal, que se verá obligado a prolongar el lanzamiento del proyecto con objeto de hacer frente a la demanda.

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