Abrir ventanas al espacio

¿Quién no habrá soñado de niño con ser astronauta? Salir al espacio exterior, pasear por la Luna… Medio siglo después del primer vuelo tripulado al espacio, la aeronáutica se ha convertido en un fenómeno cotidiano. En la mayoría de los casos, para los niños europeos que han crecido delante de un ordenador, el nombre de Yuri Gagarin les dice menos que el del Largo Winch. Sin embargo, la humanidad no ha hecho más que dar sus primeros pasos en la exploración espacial, y la gran mayoría de logros y descubrimientos todavía no han sucedido. Son los niños de ahora los que irán a conocer Marte. La olimpiada Desafío Espacial, que ha empezado ya en la página web www.cosmosolympics.org, pretende despertar una nueva ola de interés hacia la investigación espacial entre niños y jóvenes del mundo entero.

El idioma de referencia de la olimpiada es el ruso, pero la página web está traducida al inglés para que el mayor número posible de personas puedan participar en este apasionante e instructivo torneo, cuyo mayor premio será un viaje al cosmódromo de Baykonur para participar en el lanzamiento de una nave espacial. En su intervención durante la presentación del proyecto, el dos veces Héroe de la Unión Soviética y miembro de la Academia Internacional de Aeronáutica, Gueorgui Grechko, manifestó su esperanza de que el vencedor del concurso, que podrá ver con sus propios ojos el lanzamiento del cohete, se apasione desde ese momento por el espacio. “Estoy seguro de que alguno de los participantes de esta “carrera de relevos” irá a Marte como miembro de la tripulación”, dijo el cosmonauta (véase el recuadro).

Este peculiar concurso está dedicado al 50º aniversario del primer vuelo tripulado al espacio, y su etapa final tendrá lugar el 12 de abril de 2011 en la sede de UNESCO en París. Esta organización ha declarado el próximo año el Año del Espacio, y ha apoyado la iniciativa de los organizadores rusos de la olimpiada: la Agencia Federal Rossotrúdnichestvo, que tiene filiales en 73 países, y la Agencia Federal Roskosmos-. Las dos primeras etapas se llevarán a cabo a distancia, entre diciembre y febrero, a través de la página web www.starchallenge.org.

Los vencedores de la maratón intelectual, que tendrán que demostrar una capacidad sobresaliente en el ámbito de la física y las matemáticas, recibirán sus premios de la mano de la presidenta del jurado de la Olimpiada Espacial Internacional, la primera mujer cosmonauta, Valentina Tereshkova. Además, podrán conocer a otros cosmonautas y astronautas y visitar el Centro de Preparación de Cosmonautas Yuri Gagarin.

Además del concurso principal, pero enmarcados dentro del Desafío Espacial, se llevarán a cabo concursos que seleccionarán el mejor tebeo sobre el espacio, el mejor texto que desarrolle un tema concreto relacionado con el espacio y la mejor pregunta creativa a un astronauta. Los participantes más activos y brillantes recibirán como premio objetos muy populares entre los adolescentes: ordenadores portátiles, cámaras de fotos, libros electrónicos, proyectores de video y otros logros de la tecnología digital y electrónica.

El año 2011 ha sido declarado el Año de la Aeronáutica por decreto presidencial, y el concurso Desafío Espacial forma parte de un amplio programa que tiene como objetivo la popularización del espacio y la industria espacial entre los jóvenes, así como el mantenimiento de la imagen de Rusia como una de las primeras potencias espaciales del mundo.

Discurso directo
Cosmonauta Gueorgui Grechko:

«Cuando era joven y me planteaba a qué me iba a dedicar en el futuro, siempre acababa muy decepcionado porque soñaba con ser explorador y en aquel entonces tenía la impresión de que ya no quedaba nada por explorar. El océano ya había sido cruzado en avión y ambos polos habían sido descubiertos, al igual que la Fosa de las Marianas. Cuando leí a Julio Verne me di cuenta de que también existía la opción de ir a la Luna. El investigador ruso Tsiolkovski, fundador de la cosmonáutica moderna, inventó el cohete y predijo que en 100 años la humanidad iría al espacio. Yo calculé que sería demasiado viejo para entonces, así que decidí hacerme constructor de cohetes. Pero el ingeniero Serguei Koroliov acortó ese plazo en 30 años, así que no sólo construí con él un cohete, sino que me dio tiempo a ir tres veces al espacio. Fui el cosmonauta número 34 y, si Gagarin antes del despegue dijo su famosa frase: “¡Vamos allá!”, yo dije un simple: ”Vamos a trabajar”. Para los jóvenes que participen en esta olimpiada se abrirá una perspectiva muy interesante y un amplio campo de acción: la exploración de los planetas. Estoy seguro de que a Marte volará una tripulación internacional, porque sólo se puede ir en determinadas épocas del año, y una sola potencia espacial no sería capaz de enviar a Marte una nave espacial propia. Estoy convencido de que dentro de esta tripulación estará seguramente uno de los participantes en estas olimpiadas. Tengo la profunda convicción de que el vencedor del Desafío Espacial, que podrá ver con sus propios ojos el lanzamiento de una nave espacial en el cosmódromo de Baykonur, será fiel a la exploración del espacio el resto de su vida”.