El dinero de los pequeños inversores vuelve a fluir hacia el mercado ruso

Operadores en la Bolsa de Mercancías y Futuros de Brasil (Sao Paulo). Foto de Gettyimage

Operadores en la Bolsa de Mercancías y Futuros de Brasil (Sao Paulo). Foto de Gettyimage

En los mercados emergentes, donde hasta ahora sólo las grandes instituciones invertían, han surgido oportunidades para los pequeños inversores.
Los mercados emergentes están que arden. Sin embargo, ha sido muy difícil para los pequeños inversores obtener exposición en su rápido, aunque volátil, crecimiento. Pero esto empieza a cambiar. Los bancos de inversión líderes en Rusia han creado una serie de fondos que ofrecen estándares de protección occidentales a pequeños inversores deseosos de aventurarse en el salvaje oriente.

El mercado de valores ruso oscila entre ser uno de los tres mercados con mejores resultados del mundo y uno de los peores. Hasta ahora, había sido terreno exclusivo de inversores institucionales con un gran gusto por el riesgo, pero su atractivo ha aumentado con la recuperación del mercado.

“La percepción ha cambiado. Los clientes han vuelto a llamarnos para preguntar por Rusia y hemos visto un gran flujo de fondos en las últimas tres semanas”, afirma Vladimir Savov, director de investigación en Otkritie Financial.

Lo novedoso es que los administradores de fondos rusos apuntan ahora de forma específica a los pequeños inversores de los países occidentales. Los nuevos fondos se constituyen en OICVM (Organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios), una categoría establecida en 1985 por la Unión Europea y que ofrece un alto grado de protección, lo cual los hace particularmente adecuados para los pequeños inversores.

Capital, empresa basada en Estocolmo, fue la precursora de los fondos minoristas OICVM en el este de Europa. La empresa estableció su emblemático fondo ruso en la primavera de 1998 y en la actualidad cuenta con cerca de 500.000 inversores y un total de 4.600 millones de euros para gestionar. Apenas 24 euros bastarían para comprar una parte de la acción. El fondo se vende en 14 países a través de una extensa relación de socios que incluye bancos, compañías de seguros y redes de asesores financieros independientes.

A pesar del desplome del mercado hace dos años, que causó la destrucción de tres cuartas partes del valor de las participaciones rusas, el fondo de East Capital Rusia ha sido el fondo OICVM con mejores rendimientos del mundo durante la última década: ofrecía unos desorbitados beneficios del 1.500% a sus inversores. De hecho, cuatro de cada cinco fondos con los mejores rendimientos en los últimos diez años son fondos especializados rusos.

“Es evidente que ha renacido el interés por la Europa emergente, y la entrada de capitales aumenta de forma continuada”, asegura Karine Hirn, una de las fundadoras de East Capital. “Tener exposición en los mercados emergentes solía estar reservado a unos pocos dispuestos a aceptar altos riesgos, pero está convirtiéndose en un paso obligado para la mayoría de las carteras de inversión debido al futuro, un tanto sombrío, de los mercados de capitales y las economías occidentales”.

El último que se ha unido a la competición ha sido Renaissance Asset Management (RAM), con el lanzamiento de un conjunto de fondos en octubre que abarcan Europa del Este y África. RAM forma parte del Renaissance Group, que incluye a Renaissance Capital, un banco de inversión veterano de Rusia fundado por el neozelandés Steven Jennings.

Entre los vehículos financieros se encuentran dos fondos de países europeos emergentes que invierten en Rusia y sus vecinos. Los planes también contemplan la entrada en escena de un fondo de inversión ruso. Todos los fondos de RAM cuentan con el sello de aprobación OICVM, y la empresa se encuentra en el proceso de obtener “pasaportes” para todos los países de Europa occidental. La mayoría de los fondos saldrán a la venta para los pequeños inversores el próximo año, si bien ya se encuentran disponibles para los inversores institucionales.

“Los mercados emergentes —en especial, Europa del Este y África— están madurando. Nosotros somos el principio del próximo súper ciclo”, afirma Plamen Monovsky, Director de Inversiones de RAM. “Los mercados presentan una importante volatilidad, pero incluso en los peores años antes de la actual crisis, el resultado más negativo representó unos beneficios del 20%. Y sólo se han producido dos crisis en los últimos 13 años”, dice.