Los cables de WikiLeaks: una ducha de agua fría para las inversiones

Foto de Reuters/Vostock Photo

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"Los criminales son protegidos por la policía, el FSB (antigua KGB), el ministro del Interior y los servicios de la fiscalía general", escribió a sus colegas John Beyrle, embajador estadounidense en Moscú, según aparece en la página WikiLeaks.org. Ninguno de los cables diplomáticos revelados contiene pruebas formales, pero todos transmiten los rumores que circulan en Rusia.

Por su parte, el embajador estadounidense en Kazajstán ataca al monopolio estatal Gazprom, del que dice que "se comporta como un buitre" para hacerse con los yacimientos de Asia Central.

No se trata de considerar justas o equivocadas las observaciones, en cualquier caso existe la posibilidad de que causen un impacto negativo en las relaciones entre los dos países.Serán los presidentes Medvédev y Obama quiénes se esfuercen para "reiniciarlas" a nivel diplomático. La discreción mantenida durante el proceso de los diez espías rusos descubiertos por el FBI y expulsados del país ha permitido evitar el enfriamiento. Sin embargo, la vuelta de la mayoría republicana al Senado estadounidense podría provocar un cambio potencial en las relaciones bilaterales, y no precisamente para acelerar el acercamiento. En este contexto, las revelaciones de WikiLeaks constituyen un pretexto perfecto para los halcones de ambos lados del Atlántico, contrarios a la aproximación llevada a cabo por Dmitri Medvédev y Barack Obama.

El caso es serio, aunque no llegue a perjudicar directamente a las relaciones diplomáticas, no dejará de tener consecuencias sobre las inversiones.Los inversores siempre se han mostrado muy sensibles ante la imagen de los mercados, especialmente si es negativa, tal circunstancia recibe el nombre de "país de riesgo". Nikolái Zlobin, politólogo ruso-estadounidense, explica: "estas acusaciones no vienen de los periodistas, sino de los diplomáticos. Sus recomendaciones y consejos llegan hasta Washington e influyen en las decisiones gubernamentales, haciéndose accesibles, más tarde, a los hombres de negocios mejor informados. Y esto perjudica considerablemente la reputación de Rusia en los círculos de negocios, pudiendo alejar a los inversores potenciales del mercado ruso". Hay que decir que Estados Unidos ha dejado de formar parte, desde hace mucho tiempo, de los diez países que más invierten en Rusia.

Por lo que respecta a la política interior rusa, los medios de comunicación han comentado largamente el escándalo, sin embargo las "revelaciones" no parecen haber provocado demasiadas controversias. Algunos comentaristas afines al Kremlin afirman que WikiLeaks es un instrumento utilizado por Washington en su guerra de información contra Rusia. Las autoridades mantienen la serenidad obligada en estos casos. El ministro de asuntos exteriores, Serguéi Lavrov, ha declarado que la diplomacia rusa no se basa en las "filtraciones", que ha calificado de "crónicas divertidas", sino en las acciones concretas de los socios. Por su parte, el presidente Medvédev ha asegurado que esta situación no afectará a las relaciones ruso-estadounidenses.

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