Un país con tres capitales del automóvil

Ensamblaje del Skoda Fabia en la planta de la empresa alemana Volkswagen, en Kaluga. Foto de Ria Novosti

Ensamblaje del Skoda Fabia en la planta de la empresa alemana Volkswagen, en Kaluga. Foto de Ria Novosti

La multinacional española Antolín, fabricante de componentes del automóvil, abrirá una planta en el distrito de Vsevólozhski (región de Leningrado) el próximo mes de enero. Con una inversión inicial de 14 millones de euros, según detalla Mónica Calzada, directora de comunicación, el grupo espera alcanzar los siete millones de euros en ventas a finales del próximo año.

Los primeros clientes serán la marca surcoreana Hyundai y la checa Skoda, mientras que la estadounidense Ford lo será a partir de julio. La fábrica, que ocupará 10.000 metros cuadrados, creará 114 puestos de trabajo en una primera fase.

En la región de Leningrado (donde se encuentra San Petersburgo) ya existe un importante parque industrial de empresas automovilísticas, entre ellas Toyota, General Motors y Nissan.

Al calor del asentamiento de los grandes del sector, está creciendo otra zona industrial complementaria, la de fabricación de componentes para automóviles. Además, hace pocos días se dio a conocer que la empresa metalúrgica rusa Magnitogorski Metallurguícheski Kombinat construirá su propia planta allí, en la que fabricará componentes troquelados de acero.

La región, apodada el Detroit ruso , compite con el parque industrial de automóviles situado a las afueras de la ciudad de Kaluga, a 220 kilómetros de Moscú. La empresa canadiense Magna abrió aquí una fábrica a finales de octubre para producir parachoques, rejas para los radiadores y módulos posteriores. Allí están también Volskwagen, Peugeot-Citröen y Renault.

Además, hay otro centro automovilístico en la región del Volga (Povolzhye), donde produce Avtovaz, líder de ventas en Rusia.

Las empresas se distribuyen entre los tres centros industriales, y lo hacen según la concentración de compañías afines.

“Es importante que haya terrenos disponibles para construir, que la administración garantice el suministro eléctrico, y que haya facilidades para el negocio”, explica Serguéi Událov, vicedirector del centro de análisis Avtostat. “Por ejemplo, en Kaluga hay más exenciones impositivas”, continúa. Aunque, según este experto, “el parque de San Petersburgo se está desarrollando mejor”. En los primeros nueve meses de 2010, las plantas de Toyota, General Motors y Nissan fabricaron 43.000 vehículos, el 5,2% de la producción rusa. Mientras que el año pasado, a San Petersburgo le correspondió el 3,3%”.

La previsión es que, en lo que queda del año, el parque de San Petersburgo alcance los 47.000 vehículos, una cifra que igualaría la producción anterior a la crisis. Y la cuota seguirá aumentando, según Událov, porque en la planta de Vsevólozhsk están concentradas las empresas más importantes, y la mayoría de los proyectos que implicaban grandes inversiones ya están finalizados. Las ventas de coches en Rusia en los últimos nueve meses han alcanzado las 1.320.000 unidades, un 18% más que en el mismo periodo del año anterior. El mercado ruso es el segundo en volumen de Europa, por detrás sólo de Alemania.

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