Tenemos mucho que discutir

Foto de getty images/fotobank

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Vladímir Chizhov, embajador ruso ante la Unión Europea, considera que la agenda de la próxima cumbre se centrará en dos tipos de temas: globales y bilaterales.

En la vertiente global de la cumbre destacan dos temas importantes: la lucha contra el cambio climático y la estrategia para superar la crisis económica.

El diplomático ruso recordó que Dmitri Medvédev propuso tratar los problemas de la economía mundial a nivel Rusia y la UE en la cumbre de Janty-Mansiysk en 2008 por primera vez. Desde entonces, este tema se ha considerado como uno de los más relevantes en la agenda de todas las cumbres ruso-europeas. La Unión Europea y Rusia participan activamente en el G-20, que se reunió en noviembre pasado en Seúl. Según Chizhov, las conversaciones que comenzaron en la capital de Corea del Sur continuarán en Bruselas.

La reunión de Bruselas coincide con la celebración de la conferencia de la ONU sobre el cambio climático que comenzó el 29 de noviembre y terminará el 10 de diciembre en Cancún. Ambas partes consideran que es un tema fundamental, por ello pretenden coordinar sus enfoques y subrayan el mutuo interés que existe por desarrollar este proceso.

Por lo que respecta a los temas internacionales, el papel que tanto Moscú como Bruselas desempeñan a nivel internacional será un factor determinante para establecer prioridades. Sirva como ejemplo el llamado “cuarteto internacional para Oriente Próximo”, en el cual, subraya Chizhov, “la mitad de los participantes, es decir, dos de los cuatro componentes, son Rusia y la Unión Europea”.

Asimismo, ambas partes se esfuerzan para reanudar las negociaciones respecto al programa nuclear iraní. En vísperas de la cumbre de Bruselas, Catherine Ashton, alta representante de la UE para la Política Exterior, se ha reunido en Suiza con Said Jalili, secretario del Consejo Superior de Seguridad Nacional de Irán. C.Ashton ha sido acompañada por los “consejeros políticos” del “grupo los seis”, entre los cuales se encontraba Serguéi Riabkov, viceministro de Asuntos Exteriores ruso. Ashton podrá informar sobre los resultados de esta reunión en la cumbre Rusia-UE.

Chizhov considera que, “el simple hecho de que estas negociaciones se reanuden después de una prolongada pausa, ya supone un paso adelante”. Considera conmplicado negociar con Irán , y además califica a sus negociadores como experimentados y difíciles. Sin embargo, está convencido de que no existe alternativa. En cambio, el embajador ruso no oculta su desacuerdo con la Unión Europea respecto a las sanciones contra Irán: “En el Consejo de Seguridad de la ONU mantuvimos unas negociaciones muy largas y difíciles sobre el tipo de sanciones a aplicar. Al final, nos pusimos de acuerdo y nos dispusimos a votar. Desgraciadamente, Estados Unidos y la Unión Europea añadieron sanciones adicionales unilateralmente. No las apoyamos y seguimos creyendo que ha sido una decisión errónea, tanto en su fondo como desde el punto de vista táctico”.

La cumbre abordará cuestiones relacionadas con los esfuerzos pacificadores que Rusia y la Unión Europea llevan a cabo conjuntamente. En este sentido, existen ciertas experiencias: la participación de los pilotos de helicóptero rusos en la operación que tuvo lugar en Chad y la República Centroafricana, o las acciones contra la piratería en el golfo de Adén y en el océano Índico. Sin embargo, las medidas anticrisis son un tema relativamente nuevo en las relaciones Rusia-Unión Europea, tal y como señala el embajador ruso. Con el objetivo de mejorar la situación se llevan a cabo numerosas consultas a nivel de expertos. A finales de noviembre una delegación rusa visitó Bruselas para negociar con los socios europeos los problemas de cooperación Rusia-UE en la gestión de las crisis.

Dentro del bloque de temas bilaterales se destaca la iniciativa sobre la cooperación para la modernización. La decisión política para poner en marcha dicha iniciativa fue aprobada en la cumbre Rusia-UE del pasado año en Estocolmo. En Bruselas está prevista la intervención de los coordinadores de este proceso: la parte rusa estará representada por Andrei Slepniov, viceministro de Desarrollo Económico, y la UE, por Hugues Mingarelli, subdirector general de la Comisión Europea para las Relaciones Exteriores. Junto al informe, presentarán un plan de acción. Según el embajador Chizhov, “tanto Rusia como la Unión Europea están interesadas en buscar innovaciones que se complementen y que permitan a la UE no perder los beneficios conseguidos durante las últimas décadas, y a Rusia, utilizar las ventajas objetivas de que dispone y aprovechar las oportunidades de la cooperación internacional”.

Además, junto con los aspectos económicos y tecnológicos, la modernización incluye también temas relacionados con el derecho. En los días previos a la cumbre, se discutió en el Parlamento Europeo la situación de los derechos humanos y del estado de derecho en Rusia.

A este respecto, Vladímir Chizhov, comentó al corresponsal de Rusia Hoy: “los derechos humanos es un tema que se aborda en cada cumbre. También hace parte de nuestro diálogo político. Tenemos acordado un formato de consultas respecto a los derechos humanos. Considero que necesitamos este diálogo. Por nuestra parte, también tenemos muchas preguntas que plantear a la Unión Europea en este sentido, empezando por el conocido tema de la situación de las minorías rusoparlantes en Letonia y Estonia. También nos interesan otras cuestiones, en particular, la actitud de la Unión Europea respecto a los inmigrantes. Hay mucho de que hablar”.