Las casuchas de Oleg Deripasca

Glavstroy, la compañía de Oleg Deripaska, construirá en dos años 300.000 metros cuadrados de viviendas en Caracas destinadas a personas que viven en viviendas en mal estado. Se trata del primer proyecto internacional de la compañía. Vladímir Putin fue quien pidió a las promotoras rusas que ayudaran a los habitantes de las chabolas tras entrevistarse en abril con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. La empresa Inteko, de Elena Batúrina, se comprometió a participar en las obras de construcción.

Glavstroy, la compañía de Oleg Deripaska, construirá en dos años 300.000 metros cuadrados de viviendas en Caracas destinadas a personas que viven en viviendas en mal estado. Se trata del primer proyecto internacional de la compañía. Vladímir Putin fue quien pidió a las promotoras rusas que ayudaran a los habitantes de las chabolas tras entrevistarse en abril con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. La empresa Inteko, de Elena Batúrina, se comprometió a participar en las obras de construcción.

Fotos de Reuters



Hacia finales de 2012, la empresa Glavmosstroy, que forma parte del grupo Glavstroy, tiene previsto construir por encargo del gobierno venezolano 300.000 metros cuadrados de viviendas en el barrio de Fuerte Tiuna de Caracas. Svetlana Andréyeva, portavoz de la empresa,lo comunicó a Kommersant, y precisó que todos los pisos se destinarán a personas que viven en viviendas en ruinas (Glavstroy tiene previsto construir un total de 959.700 metros cuadrados de viviendas en Rusia en 2010, de los cuales 530.000 han sido encargados por el estado). La promotora no tiene intenciones de limitarse a realizar sólamente un proyecto en Venezuela. "Estamos preparando la apertura de nuestra sucursal en Caracas y llevamos a cabo negociaciones con la fundación ruso-venezolana creada como organismo adjunto al Departamento de Política de Vivienda de Moscú", añadió Svetlana Andréyeva. El Departamento de Política de Vivienda confirmó esta información y añadió que la fundación se había creado tras la firma de un acuerdo entre el alcalde interino de Moscú, Vitaly Kriuchkov, y el ministro venezolano de vivienda, Ricardo Molina, el día 15 de octubre. Los funcionarios moscovitas se comprometieron a promover la construcción de 10.000 edificios de viviendas en Venezuela (alrededor de 1,5 millones de metros cuadrados) y la creación de nueve sociedades conjuntas para producir materiales de construcción. El vicealcalde Vladímir Resin declaró que las empresas moscovitas trabajarán en Venezuela, tal y como había solicitado Vladímir Putintras la reunión mantenida con el presidente Hugo Chávez en abril de este año durante su visita a Caracas en la que se comprometió a colaborar en la restauración de las viviendas en ruinas.

Anteriormente, Yuri Luzhkov, ex alcalde de Moscú, aprobó un mes antes de su dimisión la formación de un grupo de trabajo dedicado a la construcción de viviendas en Venezuela. Aparte de Glavmosstroy, en el grupo entraron la empresa Inteko, de Elena Batúrina, el grupo MonArj, de Serguei Ambartsumián, antiguo funcionario del sector de la construcción de Moscú y Zerubezstroi, perteneciente al propietario del Grupo Borodinó, Tigrán Nersisián. En el departamento de política de vivienda se negaron a hacer declaraciones a Kommersant acerca de la participación de Inteko en el grupo de trabajo tras la dimisión de Yuri Luzhkov. El portavoz de Inteko, Guennadi Terebkov, aseguró que la compañía participaría en el proyecto venezolano, pero no hizo más concreciones sobre los planes. Lo mismo hizo Zarubezhstroy. El viernes la secretaria de Serguei Ambartumián se negó a pasarle la llamada.

Venezuela experimenta un elevado déficit de viviendas: según los datos de Business Monitor International (BMI), el país necesita alrededor de un millón y medio de casas nuevas. Según BMI, se prevé que el volumen del sector de la construcción en Venezuela alcance los 1.440 millones de dólares en 2010, 1.310 millones en 2011, y en 2012, 1.380 millones. En cualquier caso, los promotores moscovitas difícilmente pueden esperar que el proyecto venezolano les aporte muchos beneficios. En este país el precio de obra por metro cuadrado no supera los mil dólares, y el margen para los promotores es de tan sólo un 3% frente al 10% de Rusia, según uno de los promotores rusos que había estudiado la posibilidad de construir en Caracas. Por lo tanto, teniendo en cuenta el volumen planeado de la obra, Glavmosstroy no podría ganar en Caracas más de 9 millones de dólares.

"La construcción de viviendas sociales en Caracas, igual que otras iniciativas gubernamentales relacionadas con Venezuela, constituye un proyecto geopolítico que puede permitir a Rusia fortalecer su presencia en América Latina", afirma con convicción Yulia Tsepliáeva, directora del departamento analítico del banco BNP Paribas. Durante su visita Vladímir Putin prometió a Hugo Chávez que las empresas petroleras rusas pagarían a Venezuela mil millones de dólares por el derecho a participar en la explotación del yacimiento petrolero localizado en la cuenca del río Orinoco, mientras que la planta AvtoVAZ suministraría 2.250 vehículos, tal y como informó Kommersant en su edición del 5 de abril. Hay que mencionar que las promotoras moscovitas ya han participado en proyectos políticos de construcción. En este sentido se entienden los proyectos de la empresa SU-155 en el barrio Moskovski en Tsjinvali (Osetia del Sur) y Minsk-City (Bielorrusia), mientras que Zarubezhstroi edifica viviendas en Ulan-Bator (Mongolia).

Según los datos del Servicio Federal de Estadística Estatal ROSSTAT, entre 1992-2008 la superficie de viviendas ruinosas y en mal estado en Rusia se ha triplicado, alcanzando los 99,5 millones de metros cuadrados. Según los expertos, en ellas viven alrededor de 4,5 millones de personas lo que supone alrededor del 3% de la población total, que asciende a 141,9 millones de personas; a pesar de que los resultados del censo poblacional de 2010 están todavía sin publicar.