Guerra de divisas

Los organizadores de la cumbre del G-20 en Seúl señalaron como tema principal de la misma “el desarrollo tras la crisis”. Sin embargo, la atención fundamental de sus participantes se centró en la “guerra de divisas” que se desarrolla en los mercados mundiales. La decisión adoptada por el comité de mercados abiertos de la Reserva Federal el pasado 2 de noviembre, que aumentó en un 20% (hasta 600.000 millones de dólares) el programa de “buy out” de los papeles del Tesoro de los EE.UU, sirvió para caldear el ambiente todavía más. “Los norteamericanos simplemente quieren poner en marcha la máquina de imprimir, lo que repercutirá de un modo muy negativo en nuestras reservas ya que una parte importante de ellas se guarda en activos en dólares”, advirtió en charla con nuestro corresponsal uno de los miembros de la delegación china.

Como señaló Arkadi Dvorkóvich, asesor del presidente de Rusia, la propuesta al G-20 de renunciar a la baja del curso de la divisa en aras a elevar su competitividad fue excluida del texto de la declaración final de la cumbre. En ella apareció una formulación más suave sobre el deseo de evitar devaluaciones artificiales.

En relación con esto el presidente de Rusia Dmitri Medveédev aprobó la propuesta coreana para crear una red global de seguridad financiera.

“Se ha logrado un buen resultado –aclaró Dvorkóvich-. El FMI obtuvo dos nuevos instrumentos que, en mayor medida, satisfacen las necesidades de aquellos países que tienen problemas. Esto permitirá tranquilizarlos, en el sentido de que sus solicitudes al FMI pueden provocar riesgos complementarios”.

La reforma del sistema de cuotas en las votaciones en el FMI fue nuevamente un tema tratado por separado. Se espera elaborar una nueva fórmula de distribución para 2013 sy efectuar la nueva ronda de redistribución de cuotas que permita hacer más equitativa la disposición de fuerzas para 2014.

Rusia se pronuncia por tomar el PIB como criterio fundamental para la distribución de cuotas, pero no como una expresión nominal sino calculando su capacidad de compra. Esta idea es respaldada por los restantes países BRIC. A propósito y según las palabras de DmitriiMedvédev, esta organización informal puede ampliarse ya que los miembros de este bloque “ven de forma positiva” la solicitud de adhesión de importantes países en desarrollo.En este sentido, el presidente de la Federación Rusa mencionó un país candidato: Sudáfrica.

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