Novosibirsk: centro intelectual de Siberia

A medida que el ferrocarril transiberiano se acerca a Novosibirsk desde el oeste, el paisaje se torna cada vez más árido y áspero, acentuado por pequeñas cadenas de colinas desprovistas de árboles.

De pronto, en la entrada a la ciudad, aparece el amplio cauce del Ob, uno de los tres grandes ríos siberianos. Al horizonte se divisa el perfil de Novosibirsk que, con casi un millón y medio de habitantes, se ha convertido en la ciudad más grande y enérgica de Siberia, superando a poblados más antiguos, como Tomsk y Tobolsk.

La ciudad nació gracias a la intersección de las vías y el río a fines del siglo XIX, con el nombre de Novonikolaevsk. Concretamente, surgió en 1893 como un pequeño asentamiento llamado Nueva Aldea cerca del sitio en donde se construyó el gran puente ferroviario del transiberiano sobre el río Ob, de hecho constiutye la quintaesencia de una ciudad ferroviaria. En 1903, la ciudad fue constituida formalmente bajo el nombre de Novonikolaevsk, en homenaje al zar Nicolás II.


Fotos de William Brumfield



La conjunción de la geografía y el ferrocarril contribuyeron al veloz crecimiento inicial de la ciudad, del que aún quedan rastros en los edificios de principios del siglo XX que todavía sobreviven, como algunas enormes casas de madera con ornamentos muy elaborados. Durante sus dos primeras décadas de vida, Novosibirsk sólo contaba con edificaciones de troncos macizos y algunos pocos edificios públicos de ladrillo, como la Catedral de San Alexander Nevsky (1896-99; reabierta al culto), y el Centro de Comercio de la ciudad (1910-11), un imponente edificio que se asemeja a una estación de tren.

Al igual que en otras ciudades siberianas de importancia, el rápido progreso sufrido antes de la Primera Guerra Mundial se detuvo bruscamente con el caos y la destrucción de la prolongada Guerra Civil Rusa. En el caso de esta ciudad, los enfrentamientos no fueron muy prolongados, ya que los soviéticos la reconquistaron en 1919.Además, la recuperación fue rápida gracias al crítico papelque la ciudad desempeña en la red de transporte del país. En 1926, se rebautizó con el nombre de Novosibirsk, “Nueva Siberia”, y pronto se convertiría en uno de los centros más importantes del desarrollo industrial soviético y en el centro administrativo de buena parte de Siberia. De hecho, entre 1925 y 1937, Novosibirsk funcionó como capital de la enorme región de Siberia, integrada por cinco provincias prerrevolucionarias.

El veloz desarrollo de la ciudad se ve reflejado en el diseño constructivista de los edificios administrativos de gran tamaño que aún bordean la calle principal de la ciudad, Krasny Prospekt. Uno de los mejor conservados es el elegante edificio del Comité Ejecutivo Regional de Siberia, cuya construcción finalizó en 1932.

Posteriormente, a lo largo de la década de los 30, los principales edificios reflejaan las tendencias tradicionalistas de la arquitectura estalinista. El grandioso Teatro de Ópera y Ballet, convertido en un importante centro de música clásica , es un claro ejemplo. Fue construido entre los años 1931 y 1945, aunque no fue hasta 1956 cuando acabaron con los últimos detalles. En la principal estación ferroviaria de la ciudad, terminada en 1939 y aún hoy considerada como una de las más grandes del país, también se observa la majestuosidad del estilo neoclásico soviético.


Según los parámetros rusos actuales, Novosibirsk es una metrópolis próspera: los distritos del casco urbano están limpios y bien cuidados, el bullicioso centro de la ciudad cuenta con nuevas torres de pisos y oficinas, y un sistema de túneles subterráneos inaugurado en 1985 une los distritos situados a ambas orillas del río Ob. La ciudad alberga varias instituciones de enseñanza superior, como la Universidad Técnica Estatal de Novosibirsk y la Universidad Estatal de Novosibirsk, fundadas en 1950 y 1959, respectivamente.


Una buena parte de la energía intelectual de Novosibirsk proviene de la ciudad satélite de Akademgorodok, cuyo nombre significa "ciudad académica"y está dedicada a las ciencias. Nacida en 1957 como parte del boom científico de la era Sputnik, Akademgorodok adquirió fama internacional como comunidad idílica dedicada al pensamiento. A pesar de su aspecto un tanto descuiado (como el de muchos académicos), la ciudad aún conserva un dulce encanto caracterizado por los parques y las calles flanqueadas por árboles que protegen los edificios con pobres fachadas de la década de los 60. A pesar de las recientes dificultades para obtener financiación, en Akademgorodok aún se realizan muchas de las investigaciones rusas de relevancia.. Además de institutos de investigación, cuenta con varios museos, como el Museo de la Historia de la Cultura Siberiana, que exhibe la famosa colección de momias de las altas llanuras de la región centro-norte de Asia.

La ciudad también posee un museo al aire libre de arquitectura en madera que exhibe, entre otras piezas arqueológicas, una serie de "ídolos prehistóricos". Aunque la verdadera joya del lugar es la Iglesia del Salvador, una edificación reensamblada proveniente del pueblo de Zashiversk, situada en la cuenca del río Indigirka, a unos 3.000 kilómetros hacia el este, en la República de Sakha (Yakutia). Construida con troncos macizos de alrededor del año 1700, la iglesia sirvió como fuerte de Zashiversk durante décadas hasta que todos los habitantes del lugar murieron a causa de una epidemia de viruela en 1883.

Tras semejante catástrofe, Zashiversk adquirió reputación como sitio embrujado y los viajantes la evitaban. La mayoría de los edificios de troncos macizos fueron quedando en ruinas, sin embargo, la iglesia y el campanario —construidos con troncos de alerce sólidos como una roca— permanecieron en pie. El redescubrimiento de este "pueblo de los muertos" en la década de 1930 causó furor. Entre 1969 y 1971, un equipo de expertos de la división siberiana de la Academia de Ciencias (con sede en Novosibirsk/Akademgorodok) estudió el lugar exhaustivamente. A mediados de la década de 1970, la iglesia y el campanario fueron desmantelados y enviados al museo arquitectónico de Akademgorodok, en donde ahora se han reensamblado. Fue así como una tragedia en la remota Yakutia conservó para la posteridad esta preciosa iglesia, ahora exhibida en el centro de Siberia.