La preservación de Samara (+presentación de imágenes)

Samara estuvo ciudad cerrada durante gran parte del siglo XX.Fue cuna de un programa de desarrollo de misiles soviéticos y por ello de prohibido acceso para extranjeros. En la actualidad, esta joya arquitectónica, mezcla de obras maestras de arte moderno y edificios constructivistas, es aún un secreto bien guardado.

Samara, conocida como Kúibyshev durante la época soviética, se encuentra en una encrucijada: años de desarrollo han socavado su excéntrica belleza y su amenazado patrimonio suplica una ayuda así como un proceso de restauración antes de que los promotores inmobiliarios arrasen con ella. La ciudad se encuentra a 805 km al sudeste de Moscú, y hoy en día está al frente de los esfuerzos de los conservacionistas por reemplazar al modelo de desarrollo postsoviético.En esa batalla luchan el vidrio y el acero contra los que pretenden conservar los paisajes urbanos histórico blandiendo códigos de edificación por zonas. No es tarea sencilla en un país en donde el dinero suele importar más que cualquier otra cosa, pero es una lucha que está impulsando a la ciudadanía común , especialmente a los jóvenes, a una forma de activismo que está en pleno auge alrededor del país.

Los esfuerzos por incrementar el turismo a través de la restauración del patrimonio pueden convertirse en un ingrediente clave para exhibir a Samara si Rusia gana y se convierte en la anfitriona de la Copa Mundial de Fútbol 2018 y la ciudad es seleccionada para ser sede de algunos de los partidos de fase de grupos.

“La emoción de una visita a Samara consiste en descubrir una gran ciudad europea sobre la cual pocos han oído en Occidente", escribió Marcus Binney, director de Save Europe's Heritage, organización independiente sin fines de lucro, en un informe publicado el año pasado acerca de la ciudad.

Fotos de Kevin O’Flynn



A mediados del siglo XIX, Samara fue apodada la Chicago rusa después de que hiciera una fortuna por ser el mayor punto comercial del Volga. Era una ciudad mercantil, y los nuevos ricos trajeron a algunos de los mejores arquitectos para construir sus magníficas casas modernistas, los espléndidos edificios públicos e imponentes lugares de culto. Uno de los edificios más famosos es una mansión construida por el artista y comerciante Konstantin Golovkin. El edificio, con vistas al Volga, está custodiado por las estatuas de dos gigantescos elefantes.

Tras larevolución, la ciudad pasó a ser un centro industrial lo cual contribuyó para la construcción de varios edificios constructivistas, como el Fabrika Kukhnya, o Fábrica Alimenticia, una cantina con forma de hoz y martillo que se encuentra en el centro de la ciudad. La Fábrica Alimenticia desencadenó su propia revuelta este año. Los promotores inmobiliarios locales planeaban destruir este monumento histórico y reemplazarlo por un centro comercial de varios pisos. En septiembre, Vitaly Stadnikov, arquitecto y defensor conservacionista, organizó originales protestas, daba vueltas en bicicleta por el centro de la ciudad y alrededor del edificio en peligro, lo cual atrajo a cientos de activistas.

“El índice de destrucción es realmente impactante para aquellos que conocen la ciudad”, afirmó Staknikov, oriundo de Samara, pero que ahora vive en Moscú, donde enseña Arquitectura. "Muchos de sus edificios más conocidos han sido demolidos o incendiados, o se han abandonado. La desenfrenada comercialización, el incumplimiento de las leyes y la corrupción son los responsables”.

Es una larga campaña. Desde la caída de la Unión Soviética, cientos de edificios emblemáticos de Samara se han derribado. Otros han sido objeto de sospechosos incendios no resueltos), que casualmente han despejado los espacios para los constructores inmobiliarios.

“Ha habido tal nivel de construcción en los últimos 15 años que el alma de la ciudad se está consumiendo poco a poco", compartió Natalia Dushkina, profesora del Instituto Arquitectónico de Moscú y nieta del arquitecto Alexei Shchusev, diseñador del Mausoleo de Lenin. En cualquier caso, los conservacionistas esperan convencer a las autoridades y a los comerciantes locales para que el desarrollo económico y la conservación sean compatibles. Stadnikov y el estudio de arquitectura Ostozhenka han elaborado un informe en el que se prueba cómo la ciudad puede hacer un mejor uso de las tierras si se mantienen los límites históricos en la altura de los edificios del centro de la ciudad. “Hemos demostrado que, si seguimos la lógica del capitalismo prerrevolucionario, 4 ó 5 pisos pueden producir la misma densidad que entre 15 y 25 ", afirmó Stadnikov.

Los activistas señalan a la ciudad de Tomsk, que ha visto restauradas muchas de sus casas de madera. Stadnikov, junto a Save Europe’s Heritage y la Sociedad de Preservación Arquitectónica de Moscú, han desarrollado el informe titulado “Samara: una ciudad en peligro junto al Volga”.También se han ofrecido para restaurar uno de los edificios de madera de la ciudad y demostrar cómo la restauración puede reactivar un área de la ciudad y dar comienzo a un proceso que puede reavivar al turismo para prepararse para la Copa Mundial.

El informe de Stadnikov fue muy bien recibido por el alcalde de la ciudad, aunque no hizo nada para implementar las recomendaciones. En octubre se ha elegido a un nuevo alcaldey él también ha mostrado su aprobación pero sin actuar luego en consecuencia.

Sin embargo, los defensores de Samara están animados por los recientes acontecimientos que han tenido lugar en Moscú, como la suspensión del proyecto para construir una autopista al borde de la ciudad que hubiese destruido el bosque de Khimki hasta tanto se realicen ciertos estudios. Tras el cese del alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, impertérrito campeón del desarrollo desenfrenado, se ha puesto freno a varios proyectos polémicos, incluidos un enorme centro comercial ubicado debajo de la plaza Pushkin y un complejo de museos muy ridiculizado que iba a estar situado al lado del Kremlin.

Los conservacionistas afirman que aún es posible que esta escondida maravilla sirva como referente a otras ciudades provinciales, si se avanza paso a paso mediante la restauración de cada casa de madera.




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