Moldavia sopesa sus opciones

Fuente: Ria Novosti

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Moldavia se prepara para unas nuevas elecciones al parlamento. Este año el país tiene todas las posibilidades para romper el récord de campañas electorales en menos tiempo. Moldavia es una república parlamentaria, no presidencialista, al contrario de la mayoría de estados surgidos con la desaparición de la Unión Soviética.De modo que elegir al parlamento conlleva no sólo la elección de legisladores, sino la reforma de toda la estructura de gobierno ya que el parlamento elige al presidente de la república. De modo que, si no hay mayorías parlamentarias , toda la maquinaria gubernamental se paraliza.

El gobierno moldavo ha estado limitado durante el pasado año. En primer lugar, el Partido Comunista de la República de Moldavia (PCRM) no pudo elegir un presidente, lo cual conllevó un adelanto electoral que se celebró el 29 de julio de 2009. En dichas elecciones parlamentarias, el Partido Comunista experimentó la mayor derrota de la última década. Los comunistas se vieron obligados a ceder el poder a sus oponentes: liberales, demócratas moldavos y liberal-demócratas, que juntos formaron la Alianza para la Integración Europea. Pero estos oponentes del PCRM no pudieron salvar al país de la crisis política interna. La mayoría que lograron frente a los comunistas no fue abrumadora. Igualmente, fueron incapaces de llegar al consenso necesario para elegir al jefe de estado dentro del parlamento.

Asimismo, a nivel interno la Alianza Europea resultaba insostenible. En cuanto a métodos y opiniones había diferencias de hondo calado entre los políticos de la coalición. La política exterior constituyó un asunto especialmente espinoso. El líder liberal, Mikhai Ghimpu, intentó seguir los pasos del presidente de Georgia, Mikhail Saakashvili, al intentarobligar al Ejército Ruso retirarse de la región separatista de Transnistria. Por otro lado, el aliado opuesto a Ghimpu, el demócrata moldavo, Marian Lupu, realizó una visita a Moscú en septiembre para encontrarse con Serguei Naryshkin, director de la administración presidencial de Dmitry Medvédev, y firmar algunos acuerdos con Rusia Unida. A pesar del nombre, la coalición mostró una opinión divergente en cuanto a la integración europea. Lupu y el líder liberal-demócrata, Vlad Filat, expresaron su voluntad de coordinar junto con Bruselas la transformación política interna de Moldavia, pero Ghimpu declaró que él era capaz de establecer las mejores políticas para el desarrollo político interno.

De modo que las próximas elecciones al Parlamento, que se celebrarán el 28 de noviembre, representan una dura prueba para la clase política nacional. ¿Serán capaces los bloques y partidos de sacrificar sus ambiciones personales por la república? La posición de los liberales, demócratas y demócrata-liberales se ha debilitado seriamente tras el conocimiento por parte de la opinión pública de los cismas internos.a s. Por otro lado, el regreso de los comunistas al poder no está garantizado.En gran parte el resultado dependerá del impacto de las campañas electorales y de los recursos que los principales políticos puedan movilizar.
Asismismo, la relevancia de las campañas que se avecinan va más allá de la lucha política interna. s Moldavia es la república post soviética que más contradicciones e indefiniciones muestra en lo referido alla cuestión nacional. Hay quienes la consideran una entidad independiente con identidad propia, para otros es un fragmento de Rumania, y también hay quienes creen que forma parte de Rusia.En Moldavia, hoy en día, estas cuestiones están lejos de constituir discusiones académicas abstractas; son armas políticas que serán importantes en la lucha por el voto.

Rusia observa los cambios que pueden producirse en la política moldava, y se pregunta si los vencedores de las elecciones mirarán a Occidente. Rusia tiene unos cuantos aliados en las elites moldavas. Entre 2001 y 2003, Rusia consideraba a los comunistas moldavos la fuerza pro-rusa más importante de Eurasia. Aunque el PCRM también ha demandado en repetidas ocasiones la retirada de las últimas unidades del 14º Ejército ruso de Transnistria. Además se han aliado con Kiev a la hora de establecer sanciones económicas contra la región separatista. Por su parte, el partido liberal está impulsando activamente la unión con Rumania. Muchos de los jóvenes que forman la base del partido han estudiado allí ya que, entre otras cosas, el gobierno rumano cada año concede más de 1.000 becas a estudiantes moldavos. Sin embargo, en el país vecino a todo el mundo no le entusiama la idea de una unión con el país más pobre de Europa, y que todavía no ha resuelto un conflicto con una región separatista.

Al mismo tiempo hay que tener en cuenta que aproximadamente el 10% de la población ha abandonado la república en busca de una vida mejor. Algunos se han marchado a países europeos, sobre todo a Rumania, Italia, España y Portugal, mientras que otros han encontrado empleo en Rusia o Ucrania. Es preciso hallar un discurso político interno y consensuado sobre Rusia, Rumania y Europa. En estos momentos es imposible encontrar una decisión unánime a la hora de priorizar las relaciones con Moscú, Occidente o Bucarest.A pesar de que los líderes moldavos de la 'coalición europea' piensen encontrarse cerca de Washington, Bruselas y Bucarest, siguen siendo conscientes del papel que Rusia debe desempeñar a la hora de resolver el problema de Transnistria,ya que hay que tener en cuenta la cantidad de compatriotas trabajando en el país. Desde el otro ángulo, la importancia de Rusia para Moldavia , no puede eliminar las becas de Rumania ni la gran cantidad de moldavos que viven en el sur de Europa. Es posible que en Moldavia, o en cualquier otro país del área post soviética, el próximo presidente podría ser un comunista pro-occidental o un pro-occidental que sea a la vez un rusófilo.

Serguei Markedónov es profesor visitante del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, DC.