El bosque de Khimki alcanza nivel europeo

La defensa del bosque de Khimki por parte de los ecologistas resultó más organizada y europea de lo que se esperaba la administración rusa. Foto de Kommersant

La defensa del bosque de Khimki por parte de los ecologistas resultó más organizada y europea de lo que se esperaba la administración rusa. Foto de Kommersant

Los ecologistas rusos que defienden el bosque de Khimki han hecho dudar a la Comisión Europea acerca de la financiación por parte de sus bancos del proyecto de construcción de la carretera Moscú - San Petersburgo. El Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) esperan a las nuevas opciones para la construcción de la carretera. Si la UE congela las negociaciones, se paralizarán también las negociaciones respecto a otros tramos de la vía. De esta manera, el tramo de Khimki o "kilómetro 15-58", tendría que ser financiado con presupuesto de la Federación rusa y bancos estatales. Es posible que sea el único tramo construido durante muchos años.

Los representantes de las organizaciones ecologistas que protestan contra la construcción de la carretera , informaron acerca del contenido de la reunión del 11 de octubre en la que se aclaró que el sistema bancario de la UE no estaba dispuesto a participar en la financiación del primer tramo de la concesión, es decir, el de los "kilómetros 15-58", ni en otras posibles negociaciones. Según informa un ecologista ruso presente en la reunión, la Comisión Europea “cngeló el proyecto” tras conocerse la violenta reacción de la administración estatal ante las protestas generadas alrededor del bosque Khimki.

Según los datos de Kommersant, la reunión que tuvo lugar en Bruselas el 11 de octubre fue organizada por la red ecologista europea BankWatch, con sede en Praga. Ningún grupo ecologista rusos forma parte de esta organización, , pero existen los que colaboran con ella como por ejemplo, el grupo ruso “Ecozaschita” (Defensa Ecológica). BankWatch tiene la posibilidad de solicitar oficialmente a la Comisión Europea un informe respecto a la participación de los sistemas bancarios de la UE en la financiación de proyectos. Anelia Stefánova, de BankWatch, explicó ayer a Kommersant: "Durante la reunión, los activistas rusos expresaron su recelo en relación con el proyecto a causa del perjuicio que podría causar al medio ambiente y a la población local. Los representantes de la UE aseguraron que habían suspendido los preparativos para la participación en el mismo”.También hay que decir que BankWatch ha publicado en su página web la respuesta a la carta enviada al Banco Europeo de Inversiones el 9 de agosto, en la que el banco confirmaba que las negociaciones con la Federación de Rusia respecto al proyecto no se daban por terminadas.

La celebración de esta reunión también nos fue confirmada por Denis Danilidis, portavoz de la delegación de la UE en Rusia. Según afirmó, los representantes de distintas secciones de la Comisión fueron informados sobre la posición mantenida por las organizaciones no gubernamentales respecto a la construcción de la carreteracon vistas a que la Comisión disponga de una información completa respecto al tema y conozca los puntos de vista de todos los participantes en este proceso. Por su parte, la líder del Movimiento en defensa del bosque de Khimki, Evguéniya Chírikova, se expresó de una forma más clara: "En Bruselas nos aseguraron que están dispuestos a plantearse su participación, pero tan sólo cuando sean bien analizadas las cinco variantes de la carretera". Finalmente, Richard Wallis, de la oficina moscovita del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo(BERD), explicó a Kommersant: "Siempre hemos dicho que es un proyecto importante y estamos dispuestos a hablar de él. Pero hasta ahora no hemos podido llegar a un acuerdo respecto a toda una serie de cuestiones y no sólo ecológicas. Por eso no sería correcto decir que el banco haya rechazado el proyecto. De momento, no nos ha dado tiempo a definir las condiciones en las que el Banco estaría dispuesto a negociar este proyecto".

El Sr. Wallis ha explicado a Kommersant: “Para tomar una decisión, BERD espera los resultados de las estudios encargados por el presidente Dmitri Medvédev". "¿Cómo podríamos tomar alguna decisión si el propio gobierno no ha decidido nada respecto al proyecto?" añade. Sin embargo, reconoce que la participación del BERD y el BEI en el proyecto dependerá, en gran medida, de la posición de la Comisión Europea. "La Comisión Europea es uno de los accionistas más importantes del BERD. Dispone de votos en el Consejo de Dirección", explicó.

Hay que subrayar que la participación de BankWatch en la situación del bosque de Khimki, demuestra el desarrollo a nivel tecnológico y logístico de las acciones de los ecologistas rusos: el contacto directo con organizaciones ecologistas que cooperan con la UE, aumenta considerablemente los riesgos del BERD y el BEI a la hora de colaborar en proyectos. Este esquema fue utilizado por los ecologistas polacos en la paralización de la construcción de “la carretera de Khimki” en Polonia (véase la nota informativa) y por la propia BankWatch en la construcción de una línea de alto voltaje entre Kíev y Rovno que formaba parte del sistema Sur de oleoductos, financiados por el BERD en Ucrania. La Comisión Europea suele analizar detenidamente la concesión de los proyectos dentro de Europa y pone en marcha un mecanismo de consultas.

En cualquier caso, en estos momentos los ecologistas están a punto de conseguir lo que pretendían. En la reunión del 11 de octubre, BankWatch y los ecologistas rusos (estuvo presente la filial rusa de Greenpeace) se entrevistaron con los representantes de la Dirección de Medio Ambiente y de Finanzas de la Comisión Europea. Si los argumentos de los ecologistas resultan convincentes, la Comisión Europea podría cuestionar la participación de los bancos que ella controla en el proyecto.

A primera vista, ni el BERD ni el BEI están presentes en el proyecto de la carretera Moscú - San Petersburgo.Ambos bancos sólo firmaron un memorando de comprensión mutua con la parte rusa en 2008 . Entonces se suponía que el BERD y el BEI podrían invertir en un proyecto valorado en 6 mil millones de dólares, una suma que oscilaba entre los 400 y los 1.500 millones. La participación se refería tanto altramo del “km 15-58”, como al resto de la carretera, cuya longitud alcanza casi los 700 km. En estos momentos se están llevando a cabo obras de diseño y prospección, pero no existen concesiones abiertas. El único que se ha empezado a construir es el tramo de Khimki. Dicho tramo fue adjudicado por concurso público a la Sociedad Sévero-Západnaia Kontsessiónnaia Kompania (Compañía Concesionaria del Noroeste) o SZKK, la cual pertenece al grupo francés Vinci y al consorcio ruso N-Trans,cada una de ellas con un 50 % de participación. Por otro lado, algunas empresas de Arkadi Rotenberg están llevando a cabo negociaciones para la adquisición de una parte de la participación rusa. La transacción se efectuó en abril de 2010: 23 mil millones de rublos de los presupuestos de la Federación de Rusia fueron invertidos a través de un Fondo de Inversiones, mientras que la financiación de la parte restante, en la misma fecha, ha sido garantizada por el banco estatal Sberbank y el Vnesheconombank.

Según explicó a Kommersant Natalia Módina, de la Agencia Federal de Carreteras (Rosavtodor), el resto de la financiación, a excepción de los medios del Fondo de Inversiones, "es obtenida por el concesionario en forma de capital propio o préstamo". Todos los créditos utilizados por el concesionario, aparte de los propios, serán devueltos por el inversor en forma de pagos de los créditos". Por lo tanto, el BERD y el BEI no tienen que negociar con SZKK ni con el gobierno ruso, sino con los dos bancos estatales que garantizaron cubrir las necesidades de la concesión respecto a su financiación a través de créditos a 20 años. Si la UE se niega a apoyar este proyecto, el tramo “km 15-58” de la carretera, con la financiación ya garantizada, será financiado por Sberbank y Vnesheconombank directamente, pero las posibilidades de que estos bancos, al igual que la propia SZKK participen en otros tramos, serán muy limitadas. En este caso lo más probable sería que la carretera Moscú - San Petersburgo se limitase al tramo de Khimki. La otra alternativa es que Dmitri Medvédev, cuya intervención aguardan tanto los ecologistas como la Comisión Europea y el gobierno ruso (tal y como comentó a “Kommersant” Dmitri Peskov, portavoz del primer ministro ruso, el proyecto se encuentra actualmente “suspendido a nivel ministerial"), explique cómo tomar un camino que satisfaga a todo el mundo.