Producir kilovatios sin petróleo

Aunque Rusia no sea el país más soleado del mundo, el uso de energía solar promete a la hora de proporcionar una fuente alternativa de electricidad y calor.

Si pensamos en Rusia, puede que pensemos más en inviernos largos y oscuros, que en días soleados, pero eso no impide a las empresas privadas tantear el mercado creciente de la energía solar.

Aún no se sabe con certeza si el sol puede competir con las fuentes de energía tradicionales establecidas, pero algunos de los actores más importantes de la industria afirman que la energía solar tiene futuro, incluso con un gobierno que ignora la mayor parte de fuentes de energía renovable y una economía basada claramente en el petrodólar.

Y no nos olvidemos del handicap de la falta de sol.

"Rusia se ha considerado siempre como un país del norte. Hasta ahora se ha creído que es mejor usar energía solar en países con mucho sol", afirma Marat Zaks, director ejecutivo de Solar Wind, un fabricante de paneles solares con sede en Krasnodar.

"Pero la verdad es que en Rusia también tenemos mucho sol. Alemania es el principal consumidor de energía solar del mundo. ¿Y es Alemania un país soleado?" se pregunta.

Solar Wind produce principalmente paneles para su exportación, pero quiere expandirse en el mercado interno.

"Si un cliente ruso nos hace un pedido, intentamos completarlo con rapidez para contribuir al desarrollo del mercado en nuestro país", afirma Zaks.

Hay varias empresas privadas rusas que se han asociado con Rusnano, la corporación tecnológica estatal, para dar respuesta a las necesidades locales.
Solar Wind se ha embarcado en un proyecto de 4.800 millones de rublos (160 millones de dólares) con Rusnano como socio, para producir paneles solares de doble cara, que recogen energía por ambos lados, para uso doméstico. Según Zaks, sólo unas pocas empresas a nivel mundial fabrican este tipo de paneles.
La planta, que puede que inicie su andadura a finales de este año o en el primer trimestre de 2011, tendrá en un principio una capacidad de producción anual de 30 megavatios, y se espera que alcance 120 megavatios anuales.

Aunque no dio cifras Zaks señaló que el volumen de ventas en el mercado interno de Solar Winds es muy reducido si se compara con las exportaciones. También explicó que las empresas privadas y los gobiernos regionales son sus clientes a nivel local y que la compañía exporta paneles a más de 22 países, incluidos Alemania, Gran Bretaña y Estados Unidos.

Los conocedores de la industria de la energía solar afirman que ésta podría convertirse en una verdadera alternativa a las fuentes de energía tradicionales en algunas de las regiones del país.

"Las región de Krasnodar y la mayor parte de las zonas de Siberia presentan un nivel de aislamiento [exposición media a los rayos del sol] comparable con el sur de Francia y el centro de Italia, donde la energía solar está en pleno apogeo, mientras que la región de Zabaikalsky cuenta con más energía solar que España", afirma Vasily Malakha, jefe del departamento de control medioambiental del Consejo de Electricidad y Energía de la Comunidad de Estados Independientes.

Malakha afirma que el aislamiento diario por metro cuadrado en Krasnodar es de 4 a 4,5 kilovatios por hora.

Sin embargo, Rusia se encuentra por detrás de Japón, Estados Unidos y Europa a la hora de promover las energías renovables. Muchos gobiernos cuentan con programas de apoyo e incentivos, incluso varios estados y países han impuesto a las empresas energéticas de sus países la obligación de alcanzar ciertos niveles en cuanto al porcentaje de uso de energía procedente de fuentes renovables.

Pero según Yevgeny Nadezhdin, director ejecutivo del Centro para el Desarrollo Energético Sostenible de la UNESCO, la construcción de plantas de energía solar en territorio ruso no tendría sentido debido a la falta de sol. Yevgeny afirma que el uso de energía solar podría funcionar en Sochi o las repúblicas del Cáucaso "donde hay suficientes días de sol".

La región de Krasnodar comenzó a interesarse por la energía solar tras el lanzamiento del programa “Objetivo de eficiencia energética” en 2006. Según la página web del gobierno regional desde entonces, se ha instalado una superficie total de 7.000 metros cuadrados de paneles solares.

La región no sólo utiliza paneles solares para la producción de electricidad, sino también para calentar agua. El tejado del hospital central de Ust-Labinsk, un pueblo a 60 kilómetros al nordeste de Krasnodar, está cubierto por 300 paneles solares. Según Alexánder Kiselyov, subdirector del hospital, la instalación, con una superficie total de 600 metros cuadrados, calentará agua suficiente para satisfacer las necesidades anuales del hospital. Kiselyov añadió que los paneles solares calentarán 28 metros cúbicos de agua al día.
"Es muy probable que la eficacia del sistema se vea reducida en invierno a causa del frío, pero el agua seguirá caliente. Necesitamos agua día y noche", afirmó en una conversación telefónica desde Ust-Labinsk. Según Kiselyov, la dirección del hospital estaba muy satisfecha de haber obtenido una fuente de energía adicional que ahorrará 1,5 millones de rublos anuales.

También es pertienente mencionar que la semana pasada realizamos una solicitud de información adicional al departamento de energía de la región de Krasnodarpero fue desestimada.Al menos un multimillonario espera recoger beneficios de las posibilidades de la energía solar. El grupo Renova de Víktor Vekselberg se ha asociado con Rusnano para construir una fábrica de paneles solares en Chuvashia. Vekselberg incidió en el proyecto en una reunión con el primer ministro Vladimir Putin a finales del mes pasado.

"Actualmente estamos procediendo a la creación de la empresa", afirmó Vekselberg en la reunión.

Según Vekselberg, la planta, que usaría tecnología de película fina, alcanzaría su máxima capacidad productiva en 2012.

"Es la primera empresa de este tipo en Rusia. No hay ninguna empresa como ésta", afirmó en la página web del gobierno.

Rusnano tiene una participación en el proyecto de 20.000 millones de rublos, lo que supone el 49%, mientras que Renova tiene en su poder el 51%. El lanzamiento de la empresa, está basado en el conglomerado de empresas suizo Oelikon, del que es co-propietario Renova.Permitirá la creación de una base para el posterior desarrollo del sector de la energía solar alternativa en nuestro país", dijo Vekselberg al primer ministro, y añadió que es posible que Renova empiece a construir las primeras plantas de energía solar en Rusia antes de 2012.

La empresa está buscando un área adecuada para el proyecto,y es el sur de Rusia la región más atractiva, según Vekselberg.
El sol es una de las fuentes de energía más prometedoras a nivel global. En la actualidad la cantidad de energía producida por las plantas de energía solar a nivel mundial es de 2 gigavatios anuales, pero podría alcanzar los 150 gigavatios anuales antes de 2030, según palabras de Malakha, del Consejo de Electricidad y Energía de la CEI, que citó las previsiones de la Comisión Europea. Vekselberg añadió que la capacidad total de las plantas de electricidad solar que Rusia espera implantar es de 150 megavatios.

El uso de energía solar tiene futuro en Rusia, pero sólo debería usarse junto con otras fuentes de energía renovables, afirma Brigitte Schmidt, miembro del consejo de dirección de Eurosolar Deutschland, la división alemana de la Asociación Europea para las Energías Renovables. Debido a su focalización en las exportaciones de petróleoLa energía solar no es popular en Rusia, afirmó desde Alemania durante una conversación telefónica.

Según los expertos, otro de los obstáculos es el elevado coste que lleva consigo la construcción de una planta de energía solar, comparada con las plantas de energía tradicionales.


Según Malakha, dicho coste oscila entre 10.000 y 17.000 dólares por kilovatio de capacidad instalada.En una planta de energía nuclear, éste asciende a 3.000 dólares, mientras que en una de energía hidráulica es de tan sólo 1.000 dólares.


A su vez, afirma que el precio de la electricidad producida por las plantas de energía solar también es elevado, de 6 a 20 rublos (de 20 a 67 céntimos) por kilovatio-hora, dependiendo de la región.

Por ello, la creación de plantas de energía solar es menos efectiva para la economía rusa que la creación de plantas de energía tradicionales, afirmó Nadezhdin, del Centro para el Desarrollo Energético Sostenible de la UNESCO, que añadió que la generación de energía hidroeléctrica y de biocombustible eran las mejores opciones para el país. Según Nadezhdin, no parece probable que la construcción de plantas de energía eléctrica solar sea viable desde el punto de vista económico en Rusia en los próximos 30 años.

Publicación original en Moscow Times

http://www.themoscowtimes.com/business/article/producing-kilowatts-from-more-than-oil/419002.html

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