Doce reglas para el buen vestir en Rusia

“La ropa elegante abre todas las puertas.” Este dicho popular refleja la importancia que el modo de vestir tiene para los rusos. La ropa nos brindala primera impresión de un desconocidoasí como su posición social, su estado emocional y psicológico. Si se encuentra en Rusia por primera vez, nos gustaría indicarle cómo evitar los escollos que conlleva la elección de su vestimenta.

Porque no somos caballos



¿Cuál es la principal atracción de Moscú? La Plaza Roja, por supuesto. Aunque es uno de los pocos lugares de la ciudad que conserva el antiguo adoquinado. No hay piedras de ángulos afilados, sin embargo le aconsejamos que se lo piense dos veces antes de pasear por el suelo desnivelado de la Plaza Roja con zapatos altos de Christian Louboutin. Correría serio peligro de dislocarse un pie. Tampoco es aconsejable llevar zapatos de verano con suela de madera, como los zuecos: el estrépito de sus zapatos contra el suelo (como el de los cascos de los caballos) se oirá aún más que el famoso carillón de la Torre Spasskaya del Kremlin.

Vestirse para ir al teatro



A menos que reciba una invitación para asistir a una recepción con las esposas de los oligarcas, que ostentarán sus conjuntos y joyas de diseño, no es aconsejable reproducir la escena de la película Pretty Woman en la que Julia Roberts acude a la ópera porque parecería un chiste. Los vestidos largos no tienen buena acogida en Rusia, además tampoco conviene barrer con ellos las escaleras del teatro, sobre todo durante los sucios meses de otoño o invierno. Si va al teatro en invierno, llévese los zapatos y póngaselos en el guardarropa. También puede ir con botas de tacón. Las botas de invierno resistentes, las llamadas Ugg, estarían fuera de lugar. Un vestido o un traje elegante, junto con zapatos o botas de tacón y un bolsito de mano es una vestimenta de lo más adecuada. Por ejemplo, la actriz Catherine Zeta-Jones y su marido Michael Douglas, que acudieron al Teatro Mariinsky hace poco, iban bien vestidos para la ocasión: ella llevaba un elegante vestido negro hasta la rodilla, zapatos altos y un bolso de mano; él iba con traje gris y corbata.

No provoque a Júpiter



A algunos oligarcas rusos les gusta posar para las cámaras con ropa informal,simplemente con jersey y vaqueros, para hacer alarde de su estilo democrático. Pero, como afirma el dicho latino, Quod licet Jovi non licet bovi: “lo que es lícito para Júpiter no lo es para el buey.” Según la tradición rusa, los profesionales que trabajan en una oficina, incluso los altos ejecutivos, no pueden ir en zapatillas. Los vaqueros solo son aceptableslos viernes. Se considera que la gente tiene que vestir adecuadamente y de acuerdo a las circunstancias: traje y corbata para el trabajo, ropa deportiva para el gimnasio y el traje de Adán para las casas de baño. De modo que, ya sabe, elija un par de zapatos cómodos pero elegantes para ir a la oficina.

¿Voy bien con sandalias?

Aunque se dice que Moscú es la ciudad de los siete mares, sólo verá agua de mar en los clubes deportivos más exclusivos o en las imitaciones que hay en el cuarto de baño de los pisos alquilados. Hay varias playas, pero en su mayoría son de hierba, pues se encuentran en las orillas del río o cerca de lagos de agua dulce. Por lo tanto, las sandalias no son un calzado de moda. Además, la temporada de verano dura más bien poco. En la oficina, incluso en las más democráticas, las sandalias o las chanclas se consideran de mal gusto y están reñidas con la decencia. Para las mujeres de la gran ciudad rusa, el mejor calzado de verano son zapatos bajos, mocasines y zapatos de plataforma, pero nunca sandalias. Para los hombres, mocasines y zapatos de verano.

¿Y su sombrero?



¿Cree que los rusos inventaron el sombrero de piel sólo para hacerse los graciosos en las películas de Hollywood? ¿Ha tenido que esperar alguna vez al autobús con un frío helador, sabiendo que se retrasará inevitablemente por causa de los famosos atascos de Moscú? Si se viera en esa situación, estaría más que dispuesto a gastarse su último dólar en un gorro de piel tradicional. Por no mencionar lo que ocurre en las ciudades del norte,donde las temperaturas alcanzanlos -40º . Todos los niños rusos saben que salir a la calle sin gorro puede provocar meningitis, lo que puede conducir a la demencia o a la muerte. Por lo tanto, los padres atentos siempre compran gorros de piel a sus hijos. Si por negligencia del portero se desprende un carámbano de algún tejado, el gorro de piel amortigua el impacto y hay alguna posibilidad de sobrevivir.

¿Qué es peor, el hielo o el anticongelante?



La alternancia de heladas y deshielos durante el invierno suele originar considerables capas de hielo en las calles de la capital. En los barrios del centro las calles se tratan con productos químicos anticongelantes, sin embargo, algunas calles de los barrios residenciales se convierten en verdaderas pistas de patinaje. Ni las chicas con botas Ugg se libran de un par de caídas cada inviernos. Evidentemente, siempre pueden recorrer la ciudad con botas alpinas, pero con ese calzado llamarían la atención en el centro de la ciudad. Muchos rusos se compran botas de invierno y acuden a la zapatería más cercana para que les pongan suelas especiales, o se compran sprays antideslizantes. Sin embargo, no se sorprenda si al entrar en el restaurante donde ha quedado con sus clientes advierte de pronto unas manchas blancas en sus botas: la causa son los agentes químicos anticongelantes que aplican en muchas las calles. Los sprays impermeables le ayudarán a proteger sus botas, siempre que las cuide y las limpie con regularidad.

No se abrigue demasiado



A los rusos les divierte bromear sobre el clima y decir que el invierno dura seis meses y que el resto es otoño. En cambio, las cuatro estaciones están bien definidas. La primavera se espera con avidez: en cuanto asoman los primeros rayos de sol, los rusos se quitan la ropa de invierno y se ponen chaquetas primaverales. Tienen un vestuario distinto para cada una de las estaciones, y hasta se compran alguna que otra prenda de vestirdurante las transiciones. De modo que póngase una gabardina, disfrute de la primavera y quítese el plumífero cuando lo hagan los rusos. Si por casualidad se encuentrase en San Petersburgo, la “capital del norte” , prepárese a afrontar el inestable clima de la ciudad, que cambia de día en día, e incluso de hora en hora. De hecho, puede llegar a cambiar tres veces en un mismo día, ya sea invierno o verano. En San Petersburgo, la gente se viste con muchas capas y se las van quitando o poniendo según la temperatura. Ahí sí que va a necesitar todos sus jerseys, camisetas, chaquetas y abrigos.

Las Ugg sólo para el invierno


Las botas Ugg, que han conquistado el mundo entero, también tienen muchos admiradores en Rusia, pero se considera un calzado exclusivamente de invierno. A los rusos les cuesta entender que las estrellas de Hollywood las lleven con pantalones cortos en verano. Aquí, si sale a pasear con sus Ugg y no es invierno, lo mirarán por la calle con extrañeza y sus amigos le preguntarán: “¿por qué te has puesto botas?” Además, no es buena idea comprarse estas botas en Rusia: la mayoría son falsas, y las genuinas cuestan dos o tres veces más que en Europa o Estados Unidos.

Cómo vestirse para ir a la iglesia



Si entra en una iglesia ortodoxa vestida como las chicas de Sex and the City en el funeral de un diseñador de moda, no tardarán en señalarle la puerta. Para ir a la iglesia debe vestirse con cierto recato y llevar un calzado cómodo, pues el servicio suele ser largo y tendrá que aguantar toda la ceremonia de pie. En las iglesias ortodoxas no hay bancos; es posible que haya alguno junto a las paredes, pero están reservados para los discapacitados y las personas mayores. Si le invitan a algún evento en una iglesia ortodoxa, como un bautismo, una boda o un funeral, piense con antelación en la ropa que va a llevar. Para los hombres, es sencillo: hay que descartar los pantalones cortos, los pantalones deportivos y los vaqueros ajustados y modernos así como las camisetas. Los hombres deben ir en traje o pantalones corrientes y vestir una camisa con cuello. En caso de que lleven sobrero o gorrodeben quitárselo al entrar a la iglesia. Las mujeres tienen que pensárselo más: deben cubrirse la cabeza con una bufanda o un pañuelo (los sombreros o las capuchas sólo se aceptan si se carece de pañuelo); tampoco son aconsejables los pantalones ni los vaqueros. Lo mejor es ponerse una falda larga y suelta y un jersey de cuello alto, las blusas escotadas no son aceptables. Además, no se pinte los labios para ir a la iglesia si no quiere verse en una situación comprometida cuando deje la marca de carmín en la cruz o en algún icono después de besarlos, o en la cinta de papel que se pone en la frente del difunto. Es importante recordar que no se puede dar la espalda al altar.

Una invitación a una casa particular



No se asuste si cuando va de visita a alguna casa, su anfitrión se “zambulle” de pronto en el armario después de saludarlo. No, no va a tomarse un vodka con usted ahí mismo. Está buscando unas zapatillas para ofrecerle. Salvo escasas excepciones,en el hogar los rusos llevan zapatillas de casa, a veces incluso en la oficina. En verano, los empleados pueden usar los mismos zapatos todo el día, pero en invierno suelen tener otro par en la oficina. Hasta los pies más escultóricos huelen mal si están embutidos en botas de invierno en un cuarto con calefacción. Según se aproxima el invierno, comienzan a aparecer carteles en las puertas de las oficinas que advierten: “¡Por favor, límpiese los pies!”. Haga caso al cartel. En Rusia puede nevar mucho en invierno y sus botas podrían dejar un reguero de nieve en la oficina que al derretirse se convierte en un charco sucio.

¿Cómo hay que vestirse para ir al banya?



Si le invitan a un banya (casa de baños), no rechace la invitación. En cierto sentido, es la prueba definitiva de un extranjero, o la oportunidad para charlar de sus problemas con el jefe o con algún alto funcionario. Pero también aquí hay una serie de tradiciones marcadas. Lo único que tiene que llevarse es un par de zapatillas y un gorro de baño. Déjese el traje de baño en casa, no lo va a necesitar. En la casa de baños, alcanzan mucha temperatura y se contraen, lo que resulta molesto e insano. Si aparece con su traje de baño, los anfitriones comentarán diplomáticamente que “en la casa de baños vamos todos iguales”, es decir, desnudos. Si la casa de baños es pública, le darán sábanas limpias para taparse , si así lo desea. Si lo invitan a una casa de baños privada, le darán dos toallas: una para tumbarse en la sala de vapor y para ponerse alrededor del torso y la otra para secarse después del baño. Usted decide si quiere golpearse usted mismo con ramitas de abedul o si quiere que le golpeen los demás. En las películas puede parecer una práctica masoquista, pero lo cierto es que las ramitas de abedul relajan la piel, lo que contribuye a soportar las altas temperaturas del baño de vapor. No tema la experiencia. En primer lugar, le servirá para contarle a sus nietos las severas costumbres de los rusos y, en segundo lugar, al finalizar el ritual del banya los rusos dejarán de verlo como representante de una cultura ajena.

Las mochilas para los estudiantes



¿Le parece que la mochila es cómoda? Es cierto que llevarla a la espalda resulta muy conveniente pero para los empleados de las oficinas rusas es una señal de baja posición social. Cuando los rusos ven a un hombre vestido con traje y con una mochila a la espalda, apostarían el sueldo de un mes a que es extranjero. Si no quiere llamar la atención, recuerde que en Rusia las mochilas son sólo para los estudiantes y los extranjeros. En los transportes públicos es aconsejable quitársela para evitar reproches y comentarios desagradables.

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