Palacios para el pueblo

Hágase la luz: la estación Electrozavodskaya (Central eléctrica), así bautizada en honor a la empresa de bombillas de luz cercana a la estación

Hágase la luz: la estación Electrozavodskaya (Central eléctrica), así bautizada en honor a la empresa de bombillas de luz cercana a la estación

La idea de construir un metro en Moscú nació en la década de 1870, momento en el que la población de la ciudad rondaba los dos millones de personas. El proyecto atrajo a Alejandro II, gran impulsor de proyects innovadores, aunque se vio afectado por la guerra entre Rusia y Turquía y por el asesinato del zar.

En 1902, la idea resurgió, pero tanto los dueños de los tranvías tirados por caballos como la iglesia se opusieron; esta última por considerar diabólica la idea. Más tarde, la Primera Guerra Mundial, la Revolución de Octubre y la guerra civil pospusieron la idea de construirlo hasta 1931.

En ese momento, Moscú volvía a ser la capital del país, su población había aumentado a cuatro millones de personas y el transporte municipal era un problema que precisaba una solución inmediata. En septiembre de 1931, se creó Mosmetrostroy, la organización estatal para la construcción del metro, y para marzo de 1933 el gobierno soviético había aprobado un plan de 10 líneas que recorrerían 80 kilómetros. La construcción se financió con un 21% del presupuesto anual de la ciudad.

De todos los grandes proyectos de construcción de Stalin, éste fue uno de los pocos en los que no se utilizó la fuerza de trabajo de prisioneros políticos. Se lanzó una importante campaña de propaganda política en los medios de comunicación, debido a que el objetivo de este ambicioso plan era mostrar al mundo la superioridad del sistema comunista. Llegaron voluntarios de todos los rincones de la Unión Soviética y trabajaron a una velocidad récord, a pesar de las dificultades relacionadas con la ingeniería y la geología. Dado que no había suficientes picos, debieron cavar los túneles con alzaprimas y palas.

Gracias al arduo trabajo, la primera línea del Metro se construyó en un período de tiempo increíblemente corto, incluso dentro de los estándares actuales: dos años. El 15 de octubre de 1934, las dos primeras formaciones del Metro viajaron desde la estación Komsomolskaya hasta la estación Sokolniki. Y el 15 de mayo de 1935, trece estaciones de metro recibieron a sus primeros pasajeros. Para finales de 1939, más de un millón de pasajeros recorrían diariamente las 22 estaciones.

Palacios para el pueblo, no para los faraones

El Metro moscovita fue construido siguiendo el modelo del Metro de Londres: las plataformas se encuentran en el centro, entre las vías. No obstante, por expresa orden de Stalin, el Metro de Moscú debía diferenciarse de los metros occidentales; primero y principalmente por su suntuoso estilo “imperial”. En un tiempo en que en la URSS se destruían un gran número de iglesias ortodoxas, se erigían palacios subterráneos como símbolos del nuevo culto. Presionaron a los mejores arquitectos y artistas para que prestaran sus servicios; por esa razón todas las estaciones construidas en la década de 1930 son una verdadera obra de arte.



La estación Kropotkinskaya, por ejemplo, es una maravilla de una increíble simplicidad y elegancia. El arquitecto Alexey Dushkin diseñó el espacio subterráneo de manera que se asemejase al famoso y antiguo templo egipcio de Amón, ubicado en Karnak, con columnas con forma de loto.

Cuenta la leyenda que cuando Lazar Kaganovich, miembro del Politburó a cargo de la construcción del Metro, llegó a conocer tal similitud, se puso furioso. Pero Dushkin logró calmarlo: “Los [egipcios] tienen palacios para los faraones”, le dijo. “¡Nosotros tenemos palacios para el pueblo!”.

La estación Kropotkinskaya ganó el Premio Estatal de la URSS y el Gran Premio en la Feria Mundial de Bruselas en 1941 y 1958, respectivamente. En la actualidad, la estación se encuentra protegida por la UNESCO como monumento mundial de arquitectura. La estación Komsomolskaya de la línea Circular ha sido reconocida como una obra maestra. El principal arquitecto que trabajó en dicha línea fue el académico Alexey Shchusev, diseñador delmausoleo de Lenin en la Plaza Roja. Además, el arquitecto diseñó iglesias y utilizó elementos de la arquitectura ortodoxa para planificar la estación Komsolmoskaya.

Las bóvedas blancas de los túneles de la estación están decoradas con molduras de estuco, sin ningún tipo de “exceso” de color, con el fin de atraer la atención de los pasajeros a la bóveda central. Su eje longitudinal posee ocho gigantescos paneles de mosaico. Komsomolskaya fue la primera estación en donde se utilizó la antigua técnica bizantina de los mosaicos: los paneles estaban compuestos no sólo por pequeños pedazos de diferentes vidrios de colores, sino también por pequeñas piedras de granito y mármol. Todos los paneles están enmarcados con diseños decorativos de estuco y su estilo es propio de la arquitectura ortodoxa.



La estación Mayakovskaya es la joya del Metro de Moscú: una maravilla incluso para quienes la ven a diario. Fue la segunda que creó Dushkin,tras la estación Kropotkinskaya, y también está reconocida como monumento mundial de arquitectura. En esta estación, Dushkin utilizó por primera vez columnas delgadas y frágiles para sostener las bóvedas, en lugar de las sólidas columnas que generalmente se empleaban. En ese momento, era sumamente audaz y estaba considerado “imposible” por los expertos extranjeros.. La estación Mayakovskaya se convirtió en la primera estación del mundo de excavación profunda con columnas.

El Metro de Moscú dejó perplejo al mundo y despertó todo tipo de elogios. El novelista y aviador francés Antoine de Saint-Exupery, tras su viaje a la URSS, escribió: “Parece ser una nación que dota de un gran valor al esplendor y a la luz en una construcción como el Metro, que crea una estructura que no sólo es útil sino también placentera; una nación que ha creado lo más importante y está segura de su futuro”.



El ascenso al poder de Nikita Khrushchev marcó un abrupto final al estilo imperial de Stalin, ya que su principal preocupación fue controlar la economía del país. Durante su mandato, se construyeron estaciones estándares sin ningún tipo de característica arquitectónica distintiva.

Sin embargo, los tiempos están cambiando y en la actualidad están construyéndose nuevas estaciones y existen fondos destinados a su decoración.

Ejemplo de ello son los nuevos mosaicos que se colocaron en el segundo vestíbulo de la estación Mayakovskaya y la reciente inauguración de la estación Slavyansky Bulevar.






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