La cruel tradición del secuestro de novias en el Cáucaso

Foto de FocusPictures

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En el territorio de Rusia el rapto de novias ha estado difundido entre los pueblos caucasianos desde hace mucho tiempo. El reportaje es una muestra de un problema social que continúa cobrándose víctimas cada año.

¿Cuáles son las causas?

“Históricamente, existen varios tipos de secuestros de novias: en contra de su voluntad, con su consentimiento y con el consentimiento de la novia y de sus padres”,según cuenta la investigadora del Instituto de Etnología y Antropología de la Academia de Ciencias de Rusia, la doctora en historia Liubov Soloviova. “Hoy en día ocurre algo muy similar. De acuerdo con la tradición la novia es llevada a casa del novio. A continuación, los miembros de su familia son invitados. Una vez allí, todos juntos preguntan a la novia si está de acuerdo en contraer matrimonio. En caso afirmativo, empiezan a preparar la boda, en caso contrario, la dejan marchar.”

El principal investigador del departamento de etnografía del Instituto de Historia y Arqueología del Centro de Investigación de Daguestán, perteneciente a la Academia de Ciencias de Rusia, Mamayján Aglárov, señala que el secuestro de novias no es una tradición sino una forma de matrimonio. “Existe la forma normal: uno va, pide a una chica en matrimonio y se casa con ella. Mientras que el secuestro es una forma forzada. Antiguamente, si un joven se enamoraba de una chica perteneciente a un clan de posición social más alta, se recurría al secuestro debido a que normalmente no se permitía a las hijas casarse con alguien perteneciente a una familia de rango inferior. Más tarde también se secuestraba por razones de disputas de origen étnico, porque casi todas las etnias de Daguestán suelen casar a las hijas, no sólo con hombres del mismo origen , sino también con los que provengan de la misma aldea”. También existe la variante según la cual una hermana menor, de acuerdo a las tradiciones, no puede casarse antes que la mayor, por lo que la hermana menor acaba siendo “secuestrada”. Pasado un tiempo, los recién casados van a pedir perdón al padre de la novia que los “maldice” y los “echa a la calle”, pero acaba “perdonándolos” cuando nace el primer hijo.

“Últimamente, han empezado a secuestrar a las novias debido a problemas financieros”, afirma Aglárov. En una boda tradicional caucasiana el novio tiene que pagar por la novia. La tarifa mínima actual asciende a 2 mil dólares , y además, el novio tiene que garantizar a la novia un vestuario decente. Por su parte, los padres de ella compran el . La ceremonia tampoco sale barata, ya que por regla general suele haber unos 500–700 invitados. Todo ello teniendo en cuenta que el sueldo medio en la república es de poco más de 200 dólares.
“Cuando la novia es secuestrada, todo el procedimiento se simplifica. Es suficiente conseguir la reconciliación obteniendo el permiso del padre de la novia para que los prometidos puedan contraer matrimonio religioso. Muchos ni siquiera celebran la boda, ya que un secuestro siempre constituye una ofensa para la familia y no es ningún motivo de celebración”, explica el catedrático Aglárov.

En busca del romanticismo.

Según los expertos, hasta un 25% de los secuestros ocurre con el consentimiento de la novia. Normalmente se trata de historias de amor parecidas a la de Romeo y Julieta. Por ejemplo, Zarema desde pequeña soñó con un gran amor y al final lo encontró. “Estuve saliendo con Deni durante más de un año, estábamos a punto de casarnos”, nos contó Zarema. “Pero mi madre no quería permitir este matrimonio porque según ella mi novio vivía demasiado lejos de nuestra aldea natal. Fue entonces cuando Deni me secuestró. Llevamos viviendo juntos casi cinco años y con el tiempo mi madre se resignó. Tenemos dos hijos varones y ahora estamos esperando otro, ... me gustaría que esta vez fuera una niña”.

Padam lleva casada 30 años. Recuerda sonriendo como fue secuestrada por Adán, su esposo. “Me asusté muchísimo, porque en la época soviética el hecho de secuestrar a una chica era toda una hazaña, le podían haber metido en la cárcel por eso. Recuerdo que mi futura suegra se me acercó y me dijo: “Quédate hija, no te vas a arrepentir”. Es verdad, no me arrepiento ni un solo día que pasé con Adán. Tenemos cinco hijos, una hija y 12 nietos. ¿No es eso la felicidad?”
Sin embargo, en la mayoría de los casos, los secuestros tienen un carácter más criminal que romántico. “Estuve saliendo con mi novia durante casi dos años, vivíamos en la misma aldea y queríamos casarnos”, cuenta Idrís Absalámov, habitante de Daguestán. “Pero a un chico de la aldea vecina lele gustó mi novia y decidió secuestrarla con sus amigos. Yo ya no pude hacer nada y ella no tuvo más remedio que casarse con él.” Las chicas secuestradas normalmente son menores de 20 años. Las novias forzosas más jóvenes tienen tan sólo 13 años.

Hay historias aún más tristes. Hace unos años, durante el secuestro de una chica murieron 11 personas de ambas familias. Las familias de estos infelices novios siguen enfrentadas desde entonces. Hubo un caso en el que el coche que transportaba a la chica secuestrada fue aplastado por un camión. Murieron los cinco pasajeros, incluidos el novio y la novia. Los testigos cuentan que estos “valientes caballeros caucasianos” iban a gran velocidad, ya que temían ser perseguidos.

Hoy en día, muchos jóvenes creen que secuestrar a una chica es una manera de elevar su reputación entre la gente de su edad y hacerse pasar por un héroe. Prueba de ello es que graban sus hazañas con teléfonos móviles y luego cuelgan secuencias de varios secuestros acompañados de animada música oriental.

La letra de la ley.

El Código Penal soviético preveía un castigo por forzar a una mujer a contraer matrimonio, no sólo para el futuro novio, sino también para los familiares más próximos de la novia en caso de que éstos hubieran colaborado en el secuestro. Por ejemplo, hasta 1995 los padres de la novia que hubieran recibido a cambio de ésta dinero o cualquier otro tipo de bienes podían acabar encarcelados por un período de hasta un año e incluía la confiscación del rescate. Además, el pago del rescate se castigaba con una amonestación pública y en el peor de los casos, con trabajos correccionales de hasta un año de duración. El secuestro mismo estaba penalizado con dos años de cárcel.

Ahora sólo existe una cláusula general sobre el secuestro de personas. Según este artículo, por dicho delito está prevista una pena de encarcelamiento de hasta 15 años. Lo que ocurre es que cada región, en función de las diferencias culturales, aplica sus propias normas a delitos análogos. "Por ejemplo, en Moscú, San Petersburgo o en la región de Krasnoyask la pena sería muy severa”, comenta el abogado Artur Pan. “Mientras que, por ejemplo, en Ingushetia el delincuente podría obtener una condena condicional”. En el caso de que el raptor liberara a su víctima voluntariamente sin haber cometido otro delito, ni siquiera sería perseguido por la ley.

El esquema checheno.

Hasta hace poco tiempo, el final del Ramadán y el inicio del otoño en Chechenia significaban el inicio de la “temporada de secuestros de novias”. La policía hacía la vista gorda, a pesar de que la mayoría de la población chechena se manifestaba en contra de los secuestrosstal y como demuestran todas las encuestas. Según los datos de la votación por SMS organizada por la compañía local de radio y televisión, de las 175 mil respuestas recibidas alrededor del 99% eran contrarias a esta pseudotradición. Sin embargo, los secuestros seguían siendo frecuentes.

Pero este año, el presidente de Chechenia decidió tomar cartas en en el asunto. A principios de octubre, Ramzán Kadýrov se entrevistó con el presidente de la Dirección Espiritual de los Musulmanes de la república, el Sultán Mirzáev, para hablar de la regularización de situaciones por enemistad de sangre, así como de cuestiones relacionadas con los secuestros de chicas. El líder de la república declaró que la práctica de los secuestros de novias contradecía las normas de la religión, las tradiciones y las costumbres de los chechenos y que esta práctica “tendría que ser erradicada de nuestra sociedad".

Al día siguiente, en el Muftiato de Chechenia, tuvo lugar una reunión ampliada con la participación de los imames de las mezquitas y los jueces religiosos de distintas regiones de la república. Los representantes del clero han declarado que, a partir de ahora, el habitante de la república que haya secuestrado a una chica tendrá la obligación de pagar a su familia la multa de un millón de rublos (33 mil dólares), y el imán que fuerce a los padres de la novia secuestrada a aceptar el matrimonio de su hija con el raptor, será destituido inmediatamente.

"De acuerdo con las normas del islam, una chica sólo puede casarse en caso de que ella misma esté de acuerdo en contraer matrimonio, necesitando también la aprobación de su padre. Mientras que en nuestra tierra sigue existiendo la costumbre de raptar novias. El problema consiste, no sólo en el hecho de que esta práctica infrinja los cánones de la religión, sino en que en muchos casos tiene consecuencias más graves, desde la enemistad entre familias hasta incluso una venganza sangrienta", declaró un representante del Muftiato de Chechenia.

Ramzán Kadýrov obligó a las fuerzas del orden público a investigar cada hecho sin esperar a que alguien presente la denuncia correspondiente y dijo que los jefes de los departamentos locales de la policía que intenten encubrir hechos de esta índole, no sólo serían destituidos de sus cargos, sino que también perderían su puesto de trabajo.

A continuación, los miembros de su familia son invitados. Una vez allí, todos juntos preguntan a la novia si está de acuerdo en contraer matrimonio. En caso afirmativo, empiezan a preparar la boda, en caso contrario, la dejan marchar.” yo no entiendo esto como secuestro....sino más bien lo contrario, pero bueno.

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