Dmitri Medvédev en la cumbre trilateral

Foto de Ria_Novosti

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Tras la entrevista con el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy y la canciller alemana, Angela Merkel, en la ciudad francesa de Deauville, el presidente de la Federación de Rusia, Dmitri Medvédev, aceptó la propuesta de participar en la cumbre Rusia – OTAN que tendrá lugar en Lisboa en noviembre.Asimismo, el presidente anunció un cambio de posición respectoa las negociaciones con la UE en relación a la supresión de visados. Ambos temas se inscriben en las nuevas directrices de política exterior anunciadas por Medvédev este verano, de acuerdo a las cuales Occidente tiene que ser el socio principal de Rusia. Nos cuenta los detalles de la cumbre el corresponsal de Kommersant Vladímir Soloviov.

Los líderes de Rusia, Alemania y Francia, que constantemente subrayan su mutua simpatía, no se habían reunido desde 2005. Quizás por ese motivo hayan decidido dedicar dos días a la cumbre de Deauville. Según los datos de Kommersant, en este encuentro trilateral entre Dmitri Medvédev, Angela Merkel y Nicolas Sarkozy quería participar otro gran amigo de Moscú, el primer ministro italiano Silvio Beslusconi. Los tres países tuvieron que hacer virguerías diplomáticas para convencerle de que no viajara sin llegar a ofenderle.

Los presidentes Medvédev y Sarkozy junto con la canciller Merkel, empezaron a hablar durante la cena que tuvo lugar el lunes. Así que r no tardaron mucho en encontrar una postura común en temas generales que plasmaron en el único documento oficial de la cumbre, aunque los resultados de la misma no se limitaron al mentado papel.

A las doce en punto, los tres líderes comenzaron sin preámbulos,a referir lo mucho que unía a Rusia con Europa ante los periodistas. Por ejemplo, la cuestión de las materias primas comunes,según señaló Nicolas Sarkozy, añadiendo rápidamente que Rusia, Francia y Alemania también tenían posturas próximas en cuestiones como el intercambio de tecnologías, el problema nuclear de Irán y la regulación en Oriente Próximo.

— Tenemos que ayudar al presidente Medvédev a modernizar su país, declaró Sarkozy. Vamos a trabajar juntos para acercarnos paso a paso a la cuestión de la supresión de los visados a la que Rusia da tanta importancia.

En Deauville la pregunta sobre las posibles perspectivas de la supresión de visados para la UE, que este año Moscú está planteando con una insistencia inusual en cada una de las reuniones llevadas a cabo, tanto con la Unión Europea como con sus miembros, ha obtenido una respuesta más o menos definida por primera vez. Los tres líderes se pusieron de acuerdo en que había que elaborar un plan de acción a este respecto. O, en otras palabras, según la expresión de Dmitri Medvédev, un plan de trabajo.

Por lo tanto, después de las negociaciones con sus homólogos de Francia y Alemania, el presidente ruso ha dado a entender que la posición de su país respecto a este tema ha cambiado. Si antes Moscú exigía la supresión de visados y, este mismo junio durante la cumbre Rusia – UE en Rostov del Don, incluso entregó a la dirección de la Unión Europea un proyecto del tratado preparado para su firma, ahora la parte rusa se ha resignado al hecho de que el proceso pueda ser largo.

— Es imposible suprimir los visados de un golpe, aunque Rusia esté interesada en que esto ocurra cuanto antes, afirmó Angela Merkel.

Dmitri Medvédev estuvo de acuerdo:

— Todo el mundo entiende que hay que suprimir los visados. Hemos acordado que sería un proceso y que éste tendría su plan de trabajo. El siguiente turno de consultas seguramente tendrá lugar en Bruselas con la participación de todas las partes (en la siguiente cumbre Rusia – UE. — Kommersant).

Uno de los diplomáticos rusos que había participado en la preparación de esta cumbre, señaló esta declaración del señor Medvédev como "decisiva". Y ha explicado el porqué: "Eso quiere decir que existe un acuerdo para ir trabajando paso a paso y no de golpe y porrazo. Es un enfoque civilizado y no politizado". Según él, los plazos para la supresión definitiva de visados serán establecidos después de que se hayan simplificado las normas de migración interior dentro de Rusia,ya que ahora el procedimiento de registro obligatorio de extranjeros es bastante caro y complicado. Igualmente, tendrán que unificarse las tecnologías rusas y europeas de control fronterizo, y la UE deberá tener garantías de que las fronteras rusas a través de las cuales pasa la mayoría de los inmigrantes ilegales estén suficientemente protegidas.

Los tres líderes han hablado mucho de que Rusia ahora es amiga del Occidente.

— Vivimos en un mundo nuevo, ¡un mundo de amistad entre Rusia y Europa!- constató con alegría Nicolas Sarkozy.

Confirmando estas palabras, Dmitri Medvédev anunció que aceptaba la invitación a participar en la reunión del Consejo Rusia - OTAN en el marco de la cumbre de la Alianza Atlántica en Lisboa el próximo noviembre.

— La cooperación entre Rusia y la OTAN es un hecho importante. Iré a Lisboa. Esto va a favorecer el diálogo, anunció el presidente ruso.

Hasta el día de ayer su participación en esta cumbre no estaba decidida. El Kremlin prefería guardar silencio respecto a las numerosas invitaciones de la Alianza Atlántica. La última vez que el presidente de Rusia visitó una cumbre de la OTAN fue en la primavera de 2008. El entonces presidente ruso, Vladímir Putin, participó en la reunión de los líderes de la Alianza en Bucarest con un solo objetivo: disuadirles en la propuesta de planes de acción para el ingreso de Ucrania y Georgia en la OTAN. Lo consiguió, por cierto, con ayuda de Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, que se pronunciaron en contra de la admisión. En agosto del mismo año tuvo lugar el conflicto de Osetia del Sur, después del cual las relaciones entre Moscú y la OTAN empeoraron hasta tal punto que era difícil pensar en organizar una cumbre conjunta. Ahora esta tensión es cosa del pasado. Por ello Medvédev, después de haber hablado con el presidente Sarkozy y la canciller Merkel, ha considerado posible ir a la cumbre de la Alianza Atlántica y participar en la reunión del Consejo Rusia - OTAN.

En la delegación rusa explican esta decisión con el hecho de que en la reunión de Lisboa se pretende llegar a acuerdos concretos. Por ejemplo, es allí donde probablemente se resuelva la cuestión de la adquisición por parte de la OTAN de varias decenas de helicópteros rusos Mi-17 y equipamiento militar para la operación en Afganistán. Moscú y la OTAN están negociando este tema desde hace más de un año y ahora, según las fuentes de Kommersant, parece que están dispuestos a firmar un acuerdo para el llamado “paquete de helicópteros”.

Además, en la cumbre de la capital portuguesa, tendrá que finalizarse el trabajo sobre amenazas y desafíos comunes para Rusia y la Alianza Atlántica. "Este documento tendrá que acercarnos a la OTAN porque trata sobre algo que les preocupa tanto a ellos como a nosotros y sobre cómo resolver estos problemas. Tendrá que estar finalizado para la cumbre", calcula el interlocutor de Kommersant.

Finalmente, tal y como anunció ayer Angela Merkel, la OTAN está dispuesta a discutir con Moscú todos los problemas, “incluida la situación del escudo de Defensa contra Misiles en Europa”. Por lo tanto, es muy posible que en la cumbre de la OTAN en Lisboa, según la predisposición de Dmitri Medvédev, Nicolas Sarkozy y Angela Merkel, tenga lugar una reconciliación de Moscú y la Alianza Atlántica. Sobre todo teniendo en cuenta que ello se insinúa en la declaración adoptada en la reunión de ayer, en la que los tres líderes se pusieron de acuerdo a la hora de prevenir las crisis con esfuerzos conjuntos,basarse en el principio de la seguridad indivisible para todos los países del espacio euroatlánticoy resolver conflictos congelados del estilo del de Dniéster.

Además, las perspectivas del acercamiento de Moscú a la OTAN, se inscriben perfectamente en las nuevas directrices de política exterior que Dmitri Medvédev expuso al cuerpo diplomático ruso en la reunión mantenida el pasado junio. Entonces, el presidente anunció que Rusia tenía que priorizar los contactos con Alemania, Francia, Italia, la UE en general, así como con EEUU.