Un brillante futuro para el Ártico

Por Elena Shagáeva

Por Elena Shagáeva

"El precio del Ártico es muy superior a, pongamos por ejemplo, miles de millones de barriles de gas y petróleo", afirmó el primer ministro, Vladimir Putin, en una conferencia internacional sobre la región. "Si no actuamos de forma responsable en el Ártico hoy, tendremos problemas globales en vez de ventajas el día de mañana".

Pero la política aflora. Antes de la conferencia, Rusia y Noruega pusieron fin a más de 40 años de disputa acerca de la frontera marítima. En una conferencia de prensa, el presidente Dimitri Medvédev advirtió que "el Ártico puede prescindir de la OTAN, ya que se encuentra dentro de una zona de cooperación económica".

Rusia, la OTAN, Canadá y Dinamarca reivindican territorios en la región. Islandia, Noruega, Suecia, Finlandia y Estados Unidos también comparten la zona. El sector ruso del Ártico, en el que vive el 1,5% de la población rusa, proporciona cerca del 11% del producto nacional del país y el 22% del total de las exportaciones.

Canadá y Dinamarca niegan la reivindicación rusa de las aguas submarinas de la cresta de Lomonósov, una franja enorme del océano Ártico cuya mayor parte se encuentra en aguas neutrales. De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, un país puede reivindicar su derecho fuera de la franja establecida de 200 millas (320 kilómetros) de sus aguas territoriales si demuestra que su extensión continental va más allá de ese punto. Los tres países tienen argumentos. La reivindicación de Dinamarca tiene que ver con Groenlandia, que es territorio danés.

Naciones Unidas resolverá. Rusia se presentó en 2001 ante la ONU pero su reclamación fue rechazada al no tener una base científica. En 2012 o 2013 estará lista una nueva reclamación rusa. Moscú también destinó 64 millones de dólares a investigaciones que apoyen su reivindicación. Canadá y Dinamarca presentarán las suyas.

Estados Unidos no firmó la convención de 1982 y está a favor de la 'internacionalización' de las aguas del Ártico.

Todos los países se juegan mucho. El Ártico contiene al menos un cuarto de las reservas energéticas del planeta, en forma de petróleo y gas natural. Bajo las aguas del Ártico también se encuentran metales preciosos. El cambio climático hará que la extracción de dichos recursos sea mucho más fácil en el futuro y abrirá la zona al transporte marítimo.

Rusia respaldó de forma simbólica su reivindicación sobre el Ártico en 2007, cuando una expedición liderada por el explorador y miembro de la Duma, Artur Chilingárov, plantó una bandera rusa en el lecho marino del Polo Norte.



Este artículo se publicó recientemente en The Moscow Times

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