It’s magic!

Foto de PhotoXpress

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Una chica, llamémosla Anna, tenía muchas ganas de casarse con un señor adinerado; deseo perfectamente comprensible, si tenemos en cuenta que la crisis financiera no ha acabado todavía. Anna acabó conociendo a un hombre así: Vasia. Vasia tenía todo lo que había que tener: una casa de tres plantas en las afueras de la ciudad, un coche caro y un pequeño pero rentable banco a su cargo. Lo único malo es que Vasia no estaba dispuesto a casarse. Podían vivir juntos, , hacerle todos los regalos posibles pero ni hablar de un compromiso más serio. La pobre chica estaba dispuesta a todo:llego a hacer un curso de alta cocina e incluso aprendió a dar masajes tailandeses. Pero no le sirvió de nada. Vasia le juraba amor eterno, pero la cosa se quedaba ahí. “Vete a esta bruja, dicen que ha ayudado a mucha gente en tu situación”, le aconsejó una amiga. Al día siguiente Anna, muy animada, fue a verla. “Por mil dólares ese hombre acabará suplicándote que te cases con él”, prometió aquella “bruja de quinta generación”, tal y como afirmó en su presentación. A Anna el precio le pareció un poco excesivo pero, por otro lado, si en un mes se convertía en la mujer de un banquero, tendría un montón de dinero y un banco entero a su disposición.

Pasó un mes, y Vasia seguía sin querer casarse. “Es un caso complicado”, afirmó la bruja, “Habrá que hacer algo serio. Son cinco mil dólares”. Anna se estremeció pero ya era tarde para echarse atrás. Tuvo que empeñar las joyas que le había regalado Vasia. Sin embargo, la situación no mejoró, sino todo lo contrario. Vasia desapareció por completo. En el banco decían vagamente que Vasia estaba de viaje de negocios. “Es la primera vez que me encuentro con un problema así de gordo”, confesó la bruja de quinta generación. “Habrá que apelar a fuerzas superiores. Te va a costar 20 mil”. Anna, desconcertada, tuvo que confesar que no tenía tanto dinero. “Puedes pedir un crédito si hipotecas tu piso”, le aconsejó la adepta a las fuerzas mágicas.

Anna ya estaba a punto de hipotecar su vivienda, pero en aquel momento apareció Vasia acompañado de una chica con la que tenía intenciones de casarse ipso facto. Llorando, Anna corrió a ver a la bruja exigiendo que le devolviera el novio o el dinero. “¿De qué estás hablando? Es la primera vez que te vemos por aquí”, le respondieron en la oficina de servicios mágicos. En la policía le dijeron que no le podían ayudar en nada porque no tenía ninguna factura que justificase el pago y porque había entregado el dinero voluntariamente. “Puede estar contenta de no haberse quedado sin piso”, concluyeron los policías.
Para consuelo de Anna, hay que decir que no había sido la única en caer en una trampa de esa índole. Según los datos del Ministerio de Interior, el año pasado sólo en Moscú 300 mil personas fueron víctimas de distintos charlatanes “de quinta generación”. Y no sabemos cuántas personas habrá que ni siquiera han avisado a la policía sabiendo que no les iba a servir de nada.

Las profesiones de mago, curandero, brujo o adivinadora son de las más populares en Rusia, y generan mucho dinero. Según los datos de las encuestas sociológicas, uno de cada cinco rusos ha utilizado los servicios de algún mago al menos una vez en su vida. El volumen de facturación de este mercado llega, al menos, a los 2 mil millones de dólares anuales. Una psicoterapeuta que conozco me comentó que un colega suyo hace un par de años había decidido cambiar su profesión de terapeuta por la de “persona con dotes extrasensoriales”. Ahora promete “devolver a un marido infiel a la familia” y “renovar la armonía de la relación amorosa” por arte de magia, por supuesto.

Las recomendaciones que da son las mismas que en una sesión de psicoterapia. Pero si antes tenía dos o tres clientes al mes, ahora le vienen clientes casi a diario. Sus ingresos se han multiplicado por diez.

Si está deprimido,le ha dejado su marido, o le han despedido e incluso si le han diagnosticado una enfermedad terminal. No se preocupe, abra cualquier periódico y busque la página de anuncios clasificados. Comprobará que no existen problemas que no pueden arreglarse. “Maestre emérita de primer grado, entre los cinco mejores brujos del país, galardonada con una orden de primer grado (la denominación de la orden no figura, pero no importa) le devolverá a su amado, curará el alcoholismo, le ayudará en los negocios y en su carrera profesional”. O, por ejemplo: dos hermanos brujos resolverán todos sus problemas: castigos ingeniosos, hasta... Luego van unos puntos suspensivos bastante expresivos que, por lo visto, aluden a la eliminación física. Qué fácil es: uno paga una cantidad de dinero a dos brujos que son hermanos y en un momento dado a tu enemigo se le cae un ladrillo en la cabeza. Y uno no ha tenido nada que ver con ello. Lo único que parece raro es que con esta cantidad de brujos disponibles per capita haya todavía tanta gente desafortunada en el dinero y el amor.

Aunque dentro de poco todo este desorden será eliminado, al menos, de las publicaciones impresas. Los parlamentarios de la Duma Estatal rusa han aprobado una serie de enmiendas relacionadas con una ley que prohíbe hacer publicidad de los servicios de brujería en la prensa. Pero, ¿conseguirá esta medida proteger a la gente crédula de la tentación de confiar su suerte a los nuevos Merlines? Difícilmente, porque también está Internet donde cada uno puede escribir lo que le apetezca, y esto ya no se prohibirá. Además, si uno lo desea mucho,llegará a ver milagros en los sitios más insospechados.

Hace poco se publicó un catálogo de rarezas rusas en el que aparecían “cosas”que dan buena suerte e incluso son capaces de curar enfermedades. Pero en este caso lo que es más importante,es que lo hacen totalmente gratis. En una ciudad levantaron del fondo del río una roca que pesaba media tonelada. La pusieron al lado del museo municipal y empezó a correr la voz de que tenía propiedades curativas. Lo curioso es que sólo es útil para temas sexuales. A partir de entonces todo el mundo empezó a ir allí para curar su impotencia. La gente dice que funciona muy bien. En Rostov del Don resulta que las propiedades mágicas las tiene la estatua de una mujer embarazada que está instalada al lado del edificio de la maternidad. Se aconseja a todo el mundo que no puede tener hijos que vaya a tocarla y así tendrá el embarazo garantizado. En una palabra, la fe de los rusos en los milagros es inasequible al desaliento.

Pero, ¿seremos los únicos con tendencia a aficionarnos por lo mágico? El éxito de los libros y películas sobre el niño mago Harry Potter permite afirmar lo contrario. Se sabe que entre sus admiradores hay muchas personas adultas. La verdad es que la propia historia de la “madre” de Harry Potter, Joanne Rowling, parece un cuento de hadas. Una madre soltera que se gana la vida dando clases de francés escribe un libro para niños que se convierte en todo un acontecimiento y es reconocido como el mejor libro infantil del Reino Unido. En tan sólo 7 años ya es la mujer más rica del país, y la tirada total de sus libros alcanza los 250 millones de ejemplares. ¿Qué más autores infantiles pueden presumir de un éxito tan vertiginoso? Digan lo que digan, estoy segura de que esto tiene algo que ver con la magia. Y que, por tanto, la señora Rowling conoce el secreto mágico del éxito. No se lo dirá a nadie, pero tampoco hace falta. Si le ha funcionado a ella, nosotros también podemos tener suerte. Aunque la probabilidad sea mínima, es suficiente para seguir creyendo en los milagros.