Anna Politkóvskaya: La familia que le sobrevivió

Foto de Reuters/Vostock-photo

Foto de Reuters/Vostock-photo

Vera Politkóvskaya estaba embarazada cuando el 7 de octubre de 2006 asesinaron a su madre, Anna Politkóvskaya. Según Vera, Anna se había empezado a obsesionar con los hábitos alimenticios de su hija embarazada. Por eso, ese día llegaba a casa cargada de bolsas con comida. A Anna la mataron de un disparo en el vestíbulo de su edificio.

Según un reportero de Nóvaya Gazeta, el periódico de investigación más importante del país, Anna Politkóvskaya tenía pensado, por el bien de su familia, poner punto final a su carrera como reportera de asuntos militares y dejar de investigar la campaña chechena guerra de Chechenia y el cruento secuestro en 2002 en un teatro de Moscú. Las amenazas de muerte contra su persona estaban a la orden del día y hasta había llegado a asistir a un simulacro de ejecución. Cuando murió hace cuatro años, sus amigos y colegas predijeron que, siguiendo las pautas rusas, su asesinato no se investigaría, no habría juicio ni sentencia. Hasta el momento ha sido prácticamente así; hubo un juicio con jurado, pero los tres acusados fueron declarados inocentes...

Sus dos hijos ya son adultos con una profesión propia. Vera aún vive en el piso del centro de Moscú, el mismo que compartió durante una temporada con su madre. Al igual que sus progenitores, se hizo periodista (su padre también es muy conocido en Rusia). Tras licenciarse en el conservatorio de Moscú, Vera pensó en dedicarse a la música pero llevaba el periodismo en la sangre.

Ilya, un hombre trajeado, derostro redondo, trabaja en una importante agencia de relaciones públicas. “¿La política? No es lo mío. Y el periodismo tampoco. No quiero vivir toda mi vida bajo la sombra de mis padres”.

“Los medios periodísticos a veces me escuchan y me buscan sólo porque soy el hijo de mi madre, de mi célebre madre”, afirma Ilya. “Por eso puedo decir lo que pienso a los medios, como en el caso de la campaña para proteger el bosque de Jimki. Esta campaña está muy bien organizada, lo que no suele ocurrir con frecuencia en Rusia, y aun así debemos entender que los medios sólo van a cubrir hechos que no amenacen a las autoridades que ostentan el poder. Está claro que puedes contar con Internet y muchos blogs que no están censurados, pero no llegan a mucha gente, a menos por el momento”.

A Anna Politkóvskaya, la periodista rusa más conocida de Rusia en el momento de su muerte, le gustaba decir que no podía permitirse ser optimista cuando pensaba en sus nietos. Pero su forma de informar no era pesimista, sino más bien intrépida. Su mirada, imperturbable.

Según el Instituto Internacional de Prensa, Rusia tiene uno de los índices más bajos de seguridad en materia de periodismo; al menos 35 periodistas fueron asesinados entre 2000 y 2009, convirtiendo a Rusia en el quinto lugar más peligroso del mundo para un reportero.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.