Moscú, te amo

© Central partnership

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La película la forman 18 historias cortas de distintos directores que han intentado captar el Moscú actual. De hecho, la película es el equivalente ruso de la conocida película francesa 'París, te amo' (Paris, je t'aime), y de otra película similar sobre Nueva York. Pero para el productor del proyecto, Yegor Konchalovsky, eso no hace que sea menos interesante. A Konchalovsky le propusieron participar en el proyecto francés y eso le animó a producir un proyecto alternativo sobre Moscú.

"En París me invitaron a participar en la película francesa y después el productor vino a Moscú a hablar conmigo. Esto me llevó a pensar en por qué no hacer algo similar sobre Moscú, nuestra bella capital. El único inconveniente que veía era que Moscú no ha sido una ciudad tan influyente como lo ha sido París para muchos de los grandes cineastas", afirmó.

Pero es probable que el cineasta polaco Kshishtof Zanussi, que ha declarado su amor por Moscú en repetidas ocasiones, ponga en entredicho esa afirmación, al igual que el director francés Claude Lelouch, ya que fue en Moscú donde se dio cuenta de que quería ser director de cine.

A pesar de todo, merece la pena ver la nueva película rusa. En ella se entremezclan el humor y las historias dramáticas, el amor y la traición, el romanticismo y los gángster, las esperanzas y las decepciones.

Según Yegor Konchalovsky lo más difícil fue seleccionar entre tantas historias. "¡Pensé que me saldrían canas con este proyecto!", afirmó. "Fue muy difícil unir historias tan diferentes filmadas por directores tan distintos en una sola película".

Una de las historias la filmó Artyom Mikhalkov, hijo del mundialmente conocido Nikita Mikhalkov. Su historia, titulada 'Trabajo', trata de un chico ruso que intenta conseguir un trabajo en una empresa estadounidense. Según Artyom Mikhalkov:

"El espíritu de Moscú está en esta historia. El Moscú moderno es una gran urbe en la que muchas empresas extranjeras tienen oficinas, establecen sus normas y nos rodean de sus productos".

Una prueba de los tiempos que corren; eso no se puede negar. En 1963, Nikita Mikhalkov, padre de Artyom, interpretó su primer papel en la película 'Un paseo por Moscú'.

La película capturaba una ciudad diferente, más inocente y sin pretensiones. Pero, al mismo tiempo, más sincera y abierta. Esa película se convirtió en un clásico de la cinematografía soviética. El tiempo dirá si "Moscú, te amo" también pasa a formar parte de las obras inmortales.