El debate de la modernización

Los expertos Lev Beloúsov, Nikolái Zlobin y Robert Legvold durante el Club Valdai.

Los expertos Lev Beloúsov, Nikolái Zlobin y Robert Legvold durante el Club Valdai.

Los foros internacionales, un formato relativamente nuevo en Rusia, convocan a politólogos, analistas y políticos para evaluar la situación del país.

En Rusia, el otoño político de 2010 ha empezado con dos eventos curiosos pensados para dar la posibilidad de hablar claro a politólogos, expertos y políticos rusos y de otros países interesados en estudiar y discutir los problemas de desarrollo de Rusia. Se trata de la séptima edición del Club Internacional de Discusión de Valdái, celebrada entre el 31 de agosto y el 7 de septiembre, y la segunda edición del Foro Político Internacional en Yaroslavl, que tuvo lugar los días 9 y 10 de septiembre.

Ambos foros se han centrado en el estudio de los problemas a los que Rusia se enfrenta en el camino hacia la modernización política y económica, un proceso que los líderes del país han designado como objetivo principal del desarrollo en un futuro inmediato.

Los participantes en la reunión del Club de Valdái insistieron en la necesidad de establecer una colaboración eficaz y fructífera con la Unión Europea. A pesar de que muchos ponentes reconocieron las dificultades existentes, todos estuvieron de acuerdo en que la aproximación entre Rusia y Europa responde a intereses comunes.

El politólogo alemán Aleksandr Rar explicó que “se ha tomado la decisión de reformar el Foro de Valdái para que sea más parecido a un think tank , que genere ideas elaboradas por el lado ruso, europeo y asiático”.

En la ciudad de Yaroslavl se celebró días después el Foro Político Internacional, que reunió a más de 500 participantes de 35 países. En el encuentro “Estado moderno: los estándares de la democracia y los criterios de eficacia”, intervino el presidente, Dmitri Medvédev, que destacó las dificultades de crear una sociedad democrática en un país como Rusia, que carece de experiencia histórica en este sentido. “Rusia es un ejemplo interesante de cómo puede desarrollarse la democracia en un país con una historia de intenso autoritarismo”, dijo Medvédev.

Además de la cuestión democrática, los participantes del foro hablaron de los problemas de seguridad y de la propuesta de Medvédev de un nuevo Acuerdo de Seguridad Europea, así como de las relaciones entre Rusia y la OTAN y la posibilidad de que Rusia ingrese en el organismo atlántico.