“Abjazia tiene más derecho a la independencia que Kosovo”

Foto de ITAR_TASS

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El primer ministro de Abjazia valora la presencia militar y económica rusa en el país y niega que implique una pérdida de soberanía.

Las calles están llenas de carteles que celebran el bicentenario de las relaciones con Rusia. ¿No le parece que esto confirma la opinión de aquellos que piensan que Abjazia ha sido anexionada por Moscú?

De anexión se podría hablar si Rusia ocupase nuestro territorio, pero no es así, ya que su parlamento ha reconocido nuestra independencia. Las tropas rusas pueden quedarse para garantizar la seguridad, y esto incluye la construcción de bases militares propias. Si lo consideramos ocupación, entonces también se puede considerar que muchos países europeos están ocupados por Estados Unidos.

¿Cuáles son sus prioridades?

Por supuesto, la seguridad. Luego, el reconocimiento internacional. Después de la guerra con Georgia nos reconocieron cuatro países: Rusia, Nicaragua, Venezuela y Nauru. Ahora, con Rusia asegurando nuestra estabilidad, podemos concentrarnos en el desarrollo económico e intentar atraer inversiones extranjeras.

¿Calcula que Abjazia será pronto reconocida por otros países?

Trabajamos en este tema en diferentes regiones del mundo, especialmente en América Latina, en Oriente Medio y en los países del Pacífico. También tenemos buenas relaciones con la UE y con Turquía. Con algunos países es más difícil colaborar porque son miembros de la OTAN, que comparte la posición de Georgia y se encuentra bajo la influencia de EE UU.

¿Existen diferencias entre la separación de Abjazia y la de Kosovo?

Аbjazia tiene más derecho a la independencia que Kosovo aunque, por supuesto, cada caso debe ser considerado por separado. A diferencia de Kosovo, nosotros mismos liberamos nuestro territorio y creamos nuestro Estado. En Kosovo todo lo hizo la OTAN. No es la primera vez que nos convertimos en una nación separada: ya hemos tenido un Estado en el Cáucaso, que llegó a ser el más poderoso de la región. Kosovo siempre fue, en cambio, un territorio de tránsito, considerado como propio por Albania y por Serbia.

¿Qué le propondría hoy a Georgia?

Nuestras negociaciones en Ginebra con Tiblisi versan sólo sobre coexistencia pacífica y relaciones de buena vecindad. Esto pese a las repetidas incursiones cometidas por Georgia en un pasado reciente. Nuestra gente lo recuerda muy bien: destruyeron nuestras fábricas y mataron a nuestros ciudadanos, y nadie quiso tener nada que ver con ello. En 1992, en Abjazia no había automóviles. Ahora mostramos al mundo que podemos desarrollar nuestra democracia y nuestra economía. Hemos llevado a cabo elecciones transparentes, un hecho atestiguado por numerosos observadores internacionales.

La mayor parte de las inversiones extranjeras en Abjazia provienen de Rusia...

Estamos contentos con la presencia de empresas rusas. La falta de reconocimiento oficial nos molesta, pero los primeros inversores internacionales ya están llegando. Por ejemplo, las compañías turísticas austríacas y, por supuesto, Turquía. Ankara es nuestro segundo socio comercial, después de Moscú, tras un largo período de primacía turca.