En busca de la mascota para Sochi 2014

Fuente: ITAR-TASS

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El pasado 1 de septiembre el Comité Organizador de Sochi 2014 lanzó un concurso nacional para seleccionar la mascota de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos que se celebrarán en esa ciudad rusa en 2014. Por primera vez en la historia de los juegos, los ciudadanos del país anfitrión brindarán sus propuestas para una mascota olímpica mediante un formulario que pueden completar en el sitio web de la competencia, talisman.sochi2014.ru, o vía correo electrónico.

Las mascotas propuestas pueden ser en blanco y negro o en color, y se pueden realizar con cualquier técnica, incluso mediante gráficos computerizados. Los concursantes pueden enviar sus creaciones, junto con el cuestionario completo, al Comité Organizador de Sochi 2014, hasta el 5 de diciembre de 2010.

Un comité de expertos compuesto por directores de animación, figuras de la cultura, expertos en marketing y atletas elegirá a los finalistas entre los días seis y 15 de diciembre y anunciará el ganador el día siete de febrero de 2011, tras una votación a nivel nacional por mensaje de texto y por vía telefónica. El ganador recibirá dos entradas para las ceremonias de apertura de los XXII Juegos Olímpicos de Invierno o los XI Juegos Paralímpicos de Invierno de Sochi 2014.



Un funcionario del gobierno ha declarado a Vedemosti que los organizadores de los juegos preferirían que la mascota fuese un leopardo. Varios de esos animales están siendo aclimatados en una Reserva de la Biosfera del Cáucaso: dos hembras iraníes fueron recibidas a cambio de tigres siberianos y el año pasado se trajeron dos leopardos de Turkmenistán. Los animales permanecen en un centro especial para prepararlos para la vida salvaje.

La primera mascota olímpica no oficial -un esquiador estilizado- apareció en los Juegos de Invierno de Grenoble, en 1968. La primera mascota olímpica oficial fue el perro salchicha Waldi de los Juegos Olímpicos de Verano de Munich, 1972. De allí en adelante, se establecería firmemente la tradición de las mascotas olímpicas, si bien los Juegos de Invierno de Sapporo 1972 no tuvieron mascota.

Al diseñar el plan de selección de la mascota para Sochi 2014, los organizadores se inspiraron en la experiencia soviética de hace unos 35 años. La búsqueda de la mascota de los Juegos de Moscú 1980 también comenzó cuatro años antes del acontecimiento. En 1976, los primeros candidatos para mascota olímpica fueron personajes de cuentos infantiles, incluidos el Caballito Jorobado, la marioneta Petrushka, las muñecas rusas o matrioskas y Cheburashka. Sin embargo, todos fueron rechazados y el Comité Organizador Olímpico decidió pedir la opinión del público.

En el año 1977, Vasily Peskov, presentador del popular programa televisivo V Mire Zhivotnykh (El mundo de los animales), pidió a los telespectadores que optaran por una mascota olímpica. El periódico Sovetsky Sport condujo una encuesta similar. Cerca de 45.000 personas dieron su opinión, y la mayoría eligió a un oso. Aún así, el jurado tardó meses en adoptar una imagen específica.

En la primavera de 1977 se dio la oportunidad al ilustrador de libros infantiles Viktor Chízhikov de formar parte del concurso. Junto con otros tres artistas, creó cientos de bosquejos. El Comité Organizador eligió uno y le encargó a Chízhikov el diseño de una imagen en color de un osezno para abril de 1977. En ese momento, el oso no tenía aún un cinturón olímpico; la idea surgiría más tarde, en agosto, y el artista se apresuró en hacerle llegar la imagen modificada al Comité Organizador. Posteriormente, se organizó una muestra a puerta cerrada en Moscú, en la que se exhibieron 60 opciones de mascotas para los Juegos de 1980. Michael Killanin, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), quedó asombrado por el dibujo de Chízhikov. Se paró frente a él y exclamó: “¡Aquí lo tenemos! ¡Hermoso, sencillamente exquisito!”. El 23 de setiembre de 1977, el artista recibió una llamada del Comité Organizador: habían seleccionado su diseño. El 19 de diciembre de 1977 se anunció formalmente que el osezno sería la mascota olímpica.

El COI no cuenta con reglamentaciones específicas respecto del procedimiento de selección de la mascota, lo cual deja la decisión en manos de los organizadores. Puede ser una persona, un animal o un personaje de un cuento infantil que represente a la cultura del país anfitrión y simbolice los valores del movimiento olímpico. Sin embargo, algunas formalidades sí deben cumplirse: la mascota elegida debe ser aprobada por el Comité Ejecutivo del COI como símbolo olímpico legalmente protegido.

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