Energía para Formosa

German Kokosadze. Foto de Nikolai Korolév.

German Kokosadze. Foto de Nikolai Korolév.

La empresa rusa Orgenergostroy mantiene negociaciones para la construcción de una nueva central eléctrica en la provincia de Formosa. En caso de culminar con éxito, Argentina puede asegurar por completo la provisión de energía eléctrica a su provincia más norteña y unificar el sistema energético con Paraguay.
Orgenergostroy fue reestructurada a partir de un viejo instituto soviético y, en vísperas del encuentro con su direcció,n pensábamos ver en sus instalaciones un gastado suelo de linóleo y científicos canosos de edad avanzada, inclinados sobre sus tableros. Nuestros peores temores se disiparon cuando entramos en la oficina de la empresa, ubicada en un centro comercial recientemente inaugurado, simulando ser un barrio industrial de finales del siglo XIX al estilo loft, que ahora adquiere una segunda vida en Moscú. No vimos ningún tablero y el vicedirector general de la empresa, Germán Kokosadze, quien se reunió con nosotros, se parece más a un alto ejecutivo de un banco moscovita que a un ingeniero clásico de los tiempos soviéticos.

“La provincia de Formosa tiene grandes perspectivas –señaló Kokosadze, refiriéndose a su viaje a Argentina-. Gracias a su conveniente ubicación geográfica, la provincia potencialmente es un lugar de cruce de grandes vías de combustible y energética.

Los primeros pasos para el avance del proyecto de construcción de la central eléctrica en la provincia los dio el presidente ruso, Dmitri Medvédev, con su visita a Argentina en abril de este año. Entonces, con la colaboración del Consejo Empresarial Ruso-Argentino se subscribió un acuerdo marco, que preveía la cooperación de Orgenergostroy y la compañía estatal argentina energética ENARSA en este proyecto.

Según la evaluación de Kokosadze, el volumen total de las posibles inversiones de capital en la construcción de la central asciende a unos 400 millones de dólares, y el plazo de amortización del proyecto es de siete a 10 años. La potencia nominal planeada de la central es de unos 330 MVt.

En caso de que el gobierno argentino apruebe el proyecto, la central será dirigida por una empresa conjunta ruso-argentina, en tanto que el contratista general y el proyectista será la rusa Orgenergostroy, y los constructores serán firmas argentinas. Los rusos también se encargarán de la instalación de nuevas tecnologías. Según los ingenieros, en la trabajarán 20 generadores diesel, que podrán funcionar con tres tipos de combustible: gasoil, gas o biodiesel (etanol). “En teoría la central puede utilizar como combustible también el fueloil, pero consideramos que en calidad de combustible al fin y al cabo habrá de utilizarse el gas o, en el futuro, el etanol. La provincia de Formosa planea ser líder en Argentina en el cultivo y elaboración de especies agrícolas apropiadas para su producción. La existencia de un gran consumidor, la central eléctrica, habrá de contribuir al desarrollo de este proyecto”, afirma Kokosadze.

El equipamiento para la central eléctrica habrá de proveerse desde Finlandia, vecina con Rusia, ya que precisamente allí se producen generadores diesel únicos, capaces de elaborar el combustible reduciendo al mínimo las emisiones dañinas.

La firma argentina Brons y Salas se ocupa de prestar a los rusos el respaldo jurídico en Argentina. “La tarea de los juristas radica en estructurar la operación de modo tal que resulten satisfechas ambas partes. Nosotros tenemos así la posibilidad de conversar con los socios argentinos en un mismo idioma. Tenemos una legislación ligeramente diferente, una comprensión algo distinta algunas cuestiones de derecho. Por eso, sin el respaldo de alguna firma jurídica local, no podríamos continuar”, afirmó Kokosadze.

Aunque en general la marcha de las negociaciones es valorada por Kokosadze como positiva, por ahora es prematuro hablar de éxito. En este momento se está llevando a cabo la discusión de los detalles técnicos y del modelo financiero. Las partes todavía tienen que acordar la tarifa por el suministro de energía eléctrica. Su magnitud habrá de incidir en la decisión final de los rusos y en los plazos de amortización del proyecto.

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