Reglas más estrictas en la Bolsa

Foto de ITAR_TASS

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Tras más de diez años de parálisis, la Duma sanciona una ley que prohíbe el uso de información privilegiada en las operaciones bursátiles.
A Gordon Gekko, personaje del clásico de Oliver Stone Wall Street encarcelado por utilizar información privilegiada, le hubiese encantado Rusia. Hasta ahora, porque la Duma (Cámara baja) ha sancionado, tras más de una década de discusión, la ley que prohíbe el uso de información privilegiada en las operaciones bursátiles. Diversos grupos de interés habían impedido hasta ahora el avance de la iniciativa, fundamental para cualquier mercado de valores. La iniciativa forma parte del intento del Kremlin de convertir a Moscú en un centro financiero internacional mediante un programa lanzado por Medvédev en abril de 2008, justo antes del hundimiento de los mercados.

“Medvédev debe gestionar la aprobación de un conjunto de normas y reglamentaciones financieras mucho más estrictas y sólidas que guíen a los reguladores que operen en el futuro centro financiero”, opina Kim Iskyan, director de Eurasia Group, consultora con sede en Washington. Muchas personas ganaron enormes cantidades de dinero gracias a la “práctica descontrolada” de utilizar información privilegiada para el lucro personal.

La nueva ley describe qué tipo de información puede considerarse privilegiada y establece qué ejecutivos, funcionarios, compañías y agencias están sujetos a la obligación de no utilizar dicha información para efectuar operaciones bursátiles.

El proyecto contempla una multa de entre 300.000 rublos (7.600 euros) y un millón (25.600 euros), o de hasta siete años de prisión, para quienes manipulen los precios de los títulos. Se impondrán multas similares o de entre dos y seis años de cárcel por la divulgación o el uso inapropiado de información privilegiada.

“Es un importante paso hacia delante, aunque los inversores querrán contar con antecedentes sólidos por un período de tiempo prolongado que prueben que Moscú es un centro financiero confiable, efectivo y estable, antes de depositar su confianza en cualquier régimen nuevo de inversiones”, sostiene Iskyan.