Las prácticas corruptas lastran el sistema educativo

Estudiantes de un instituto de Moscú antes del Examen Estatal Unificado de lengua rusa.

Estudiantes de un instituto de Moscú antes del Examen Estatal Unificado de lengua rusa.

Una reforma reciente busca mejorar el nivel de la educación superior y que ésta sea reconocida dentro del sistema europeo de Bolonia.

Uno de los personajes favoritos de Nuestra Rusia, una popular comedia televisiva, es una maestra de provincias, llamada Snezhanna Denisovna, que utiliza con frecuencia a sus alumnos para ganar un dinero extra. En un episodio los viste con trapos harapientos y los obliga a pedir limosna en la calle principal del pueblo. La comedia, inspirada en la serie británica Little Britain , sin duda exagera, pero sus guiones no están tan alejados de la realidad. El sistema educativo está carcomido por la corrupción.

En el pueblo de Morozovsk, en la región de Rostov, treinta profesores fueron detenidos en mayo porque, según la policía, iban a presentarse a los exámenes finales en nombre de sus propios alumnos. Un funcionario local fue arrestado y acusado de organizar la trama. Cada alumno debía pagar 40.000 rublos (unos 1.000 euros). Al parecer los padres, enfadados por el descubrimiento, intentaron que la maestra a la que habían pagado les devolviese el dinero, informó Komsomolskaya Pravda.

El gobierno ha intentado disminuir la corrupción y mejorar un sistema educativo en caída libre. Para ello introdujo el año pasado exámenes finales comunes a todo el país (EGE), obligatorios para tener el título de secundaria y cuya nota determina el ingreso en la universidad. A partir de 2011, las carreras durarán cuatro años, en vez de los cinco actuales, y contarán con programas más flexibles.

“Existe una idea persistente de que la educación rusa, o en realidad la soviética, era muy buena, si no la mejor del mundo”, dice Masha Lipman, experta del Centro Carnegie. “La verdad es que [en la actualidad] se encuentra retrasada con respecto a la del resto del mundo”.

Bolonia

La reforma educativa está diseñada para cumplir con los estándares establecidos en los Acuerdos de Bolonia, de forma que la educación universitaria rusa sea reconocida en la Unión Europea y no sólo en los países ex soviéticos y del antiguo Bloque del este. “El hecho de que los mejores y más brillantes alumnos estudien en el extranjero demuestra la ineficacia del, sostiene Lipman.

La modificación más controvertida ha sido la introducción de los exámenes nacionales unificados y estandarizados para entrar en la universidad. Todos los alumnos deben responder a exámenes tipo test de respuesta múltiple, que se corrigen por ordenador. “El EGE ha exterminado a la corrupción”, sostiene Alexander Adamsky, del think tank educativo Eureka, quien apoya fuertemente las reformas que se están realizando. Adamsky admite que ha habido problemas en la implementación del EGE, pero cree que están siendo solucionados. “Si se agregara un sistema de trabajos en clase a los exámenes en los institutos, sería mucho mejor”, continúa.

Sin embargo, los opositores sostienen que estas pruebas rebajarán el nivel, con preguntas del estilo de qué color de ojos tenía Anna Karenina. Preguntas que, en su opinión, sólo premian la memoria, frente al sistema anterior, que consideran más ambicioso.

“El EGE no ha eliminado la corrupción, sino que ha aumentado la cantidad de negocios corruptos en las escuelas”, declaró Oleg Smolin, diputado comunista especializado en política educativa.Precisamente, el “caso Morozovsk” estuvo relacionado con los exámenes EGE. Los anómalos buenos resultados en las repúblicas del sur, como Daguestán, también levantaron sospechas.

Aún así, los expertos consideran que es todavía pronto para evaluar en su totalidad los resultados del EGE. Aunque, según Lipman, los primeros indicios apuntan a una disminución de la corrupción.

Los salarios de los docentes rondan los 14.000 rublos (357 euros) al mes, una cantidad que “no es suficiente”, opina Adamsky, que cree que las reformas, al eliminar los sobresueldos de los profesores, acabarán por provocar que se aumenten sus magros salarios.

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