‘Prianik’: un dulce para el té que alimenta el espíritu

El ‘prianik’ ruso se ha convertido en un auténtico arte, originario del pueblo de Tula, al sur de Moscú
Hacen que te pongas de buen humor y seas optimista; ambos parecen poseer destacadas propiedades curativas, recomendados como curas populares para cualquier cosa, desde bronquitis hasta furúnculos; para la mayor parte de la gente sería impensable acompañar cualquiera de ellos sin un zakuska (bocado). Pero las similitudes acaban ahí: mientras que un chupito de vodka suele acompañarse normalmente con algo en vinagre, una taza de té caliente y reconfortante requiere algo igual de reconfortante, y ahí es donde aparece el prianik.

Un prianik es una torta que suele servirse junto a una taza de té. Los más sencillos se parecen a una galleta gruesa cubierta de azúcar glasé, mientras que las versiones más elaboradas, como los famosos prianiki de Tula, tienen forma de pasteles y suelen grabarse con una plancha de madera para crear diseños elaborados en su superficie.

El prianik sólo pasó a considerarse como un acompañamiento ideal del té en el siglo pasado. Antiguamente, eran una parte indispensable de cualquier festividad, se horneaban para cumpleaños, en vacaciones y bodas. Tradicionalmente, una pareja de recién casados llevaba un prianik a los padres de la novia unos días después de la boda. Había tanta demanda de prianiki que llegó a convertirse en una profesión; los prianishniki eran artesanos respetados que pasaban las recetas secretas de la familia de generación en generación.

Por motivos que se desconocen Tula, que se encuentra a media hora en coche de Moscú, se convirtió en la capital rusa de la elaboración de prianiki. Allí fue donde, en los siglos XVII y XVIII, el mejor prianshiki llevó este arte a su punto más álgido, creando prianiki de todas las formas posibles. El famoso museo Tulsky Pryanik aún sigue en pie en Tula hoy en día.

Disfrute de esta receta clásica de prianiki, sacada de los libros del museo. ¡Y no se olvide de acompañarlos con un taza de té!

Ingredientes

o 1 1/2 vasos de harina
o 1/2 vaso de miel
o 1/4 vaso de mantequilla
o 2 cucharadas de levadura
o 1/4 cucharada de
cardamomo, gengibre y canela
o 1/2 de mermelada espesa (cualquier sabor)
o 1/2 vaso de agua

Preparación
Para el sirope de azúcar: Hierva el agua. Disuelva el azúcar en el agua hirviendo. Una vez que el azúcar se haya disuelto, retire el cazo del fuego.

Masa
Añada la miel derretida, la mantequilla, la levadura y la canela a la masa, y amásela hasta que considere necesario.
Espolvoree la harina en una superficie plana y extienda la masa con un espesor inferior a 8 mm.
Corte la masa en rectángulos.
Unte una cucharada generosa de mermelada en un rectángulo de la masa, y a continuación, cúbrala con otro rectángulo, sellando los bordes para que la mermelada no se salga.
Colóquela sobre papel para horno untado con mantequilla y hornee durante 10 minutos a 180º.
Hornear otros 5-10 minutos a 150º.
Glasear con sirope de azúcar cuando esté frío.