Estudios y sobornos

Los funcionarios que se disponen a trabajar en los nuevos departamentos anticorrupción tendrán que hacer un cursillo de especialización, en el que no se hará hincapié en desenmascarar y castigar a los corruptos, sino en que no surjan otros nuevos
Hasta finales de este año, 500 funcionarios tendrán que pasar un curso de formación dedicado a la lucha contra la corrupción en la Academia Rusa de Servicios del Estado. Esta formación se llevará a cabo dentro del Plan Nacional Anticorrupción, comenta el primer vicedirector de la Escuela Superior de Administración de la Academia Rusa de Servicios del Estado, Mijaíl Mizulin. El cursillo, de 36 horas, está destinado a los jefes y empleados de los nuevos departamentos anticorrupción. A partir de este año tendrán que revisar las declaraciones de la renta y controlar que los funcionarios cumplan con todas las limitaciones que les son impuestas, así como informar a la dirección sobre los intentos de soborno que se produzcan.

Según un funcionario del Kremlin, hace un año cuando el presidente Dimitri Medvédev dio por primera vez la orden de organizar este tipo de formación para los funcionarios del estado, pero el gobierno no tomó cartas en el asunto. Fue el 29 de junio cuando Medvédev firmó un decreto que instaba a la Academia Rusa de Servicios del Estado a iniciar estos cursillos en el plazo de tres meses. El funcionario afirma que la coordinación del programa no ha sido nada fácil. Por ejemplo, el Kremlin insistía en que los alumnos adquirieran práctica en la revisión de declaraciones de la renta, a pesar de que en Rusia no se tiene experiencia en este tipo de enseñanza.

El plan de estudios consta de 10 horas de clases teóricas y 26 de clases prácticas, según Mizulin. En este curso los especialistas en recursos humanos tendrán que aprender también a coordinar sus acciones con la policía, ya que los intentos de incitar a un funcionario a la corrupción pasarán a ser investigados por el ministerio del Interior. Los asistentes a los cursos también podrán adquirir conocimientos de psicología aplicada, ya que en la Academia Rusa de Servicios del Estado se han elaborado métodos para detectar qué tipos de personalidad son los más propensos a la corrupción.
Según un funcionario del Kremlin, han sido candidatos a profesores de este curso el presidente del Comité de Investigación, Alexander Bastrykin, y el presidente de la Cámara de Cuentas, Serguei Stepashin, pero aún no se sabe quién ha sido elegido. El objetivo principal de la formación no consiste en enseñar a los funcionaros a desenmascarar y castigar a los corruptos, sino en conseguir que la gente no se deje corromper. De hecho, afirma que el tema de la persecución de la corrupción por vía penal sólo se estudiaría al final del curso.

En estos momentos el programa de formación está siendo revisado por el Departamento de Servicios Estatales y Recursos Humanos del Kremlin, informa Mazulin. Las clases empezarán en septiembre. En diciembre, el informe sobre la primera experiencia de formación anticorrupción será presentado a la presidencia del Consejo Anticorrupción del presidente de la Federación de Rusia.

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