Los profesionales de la informática vuelven a Rusia

Los expertos en informática que abandonaron el país hace 10 ó 15 años, o incluso recientemente, para trabajar en proyectos extranjeros, han empezado a volver a Rusia. Dada la notable escasez de especialistas en Rusia, las empresas están muy satisfechas con esta tendencia. Por lo general, no suele haber más de tres candidatos para cada oferta de trabajo en el campo de la informática. Los expertos aseguran que hay una importante falta de especialistas residentes en Rusia.
“En 2009, los especialistas en Tecnologías de la Información empezaron a buscar trabajo en Rusia. Muchos de ellos son ingenieros, especialistas en bases de datos y programadores que hasta hace poco trabajaban en el exterior, principalmente en Australia e Israel”, señala Elena Pozdnyakova, directora general de la empresa de contratación Personal Connect, enfocada a las empresas del sector.

Hasta entonces, los clientes de las agencias de contratación eran personas de más de treinta años que se habían quedado sin trabajo por la recesión global y tenían que encontrar otro a toda costa.

Ekaterina Fedótovskaya, asesora de contrataciones de la empresa Imperia Kadrov, señala que en la actualidad hay bastantes jóvenes que no han tenido demasiadas posibilidades de trabajar en el exterior. Una de las razones más frecuentes que citan sobre su vuelta a Rusia es la cancelación de proyectos o la reducción de plantilla por falta de financiación que han llevado a cabo las empresas extranjeras.

“Un director de proyectos de este sector habría trabajado durante muchos años en una gran corporación extranjera o en empresas subcontratadas. Pero los sueldos han bajado debido a la crisis y muchos de ellos están considerando volver a casa”, asegura Denís Roshin, socio mayoritario de la empresa de gestión de contrataciones Triolit.

Roshin ha observado que el interés de estos especialistas con experiencia laboral en el exterior ha aumentado recientemente y que muchos estarían dispuestos a dirigir proyectos y desarrollar líneas de negocio en Rusia.“Los trabajadores han perdido el nivel de estabilidad que había antes de la crisis” advierte Roshin.

Otro aspecto que influye en el atractivo de volver a trabajar en el país de origen es que las empresas rusas ofrecen aproximadamente el mismo sueldo que las empresas extranjeras y, a veces, incluso lo superan. Además, están en condiciones de ofrecer proyectos interesantes a gran escala, algo impensable hasta ahora. Tal vez por ello hay muchos expertos en este campo que están volviendo a Rusia atraídos por la creación de nuevos departamentos en su campo.

Por otra parte, a las empresas rusas les interesa contratar a profesionales con experiencia en países occidentales. Marina Lukyántseva, especialista en contrataciones de la empresa Morgan Hunt, asegura que para las empresas rusas es muy importante contratar profesionales con este perfil, dado la internacionalización de los negocios actuales.

“Para las empresas que quieran acceder al mercado internacional, estos empleados tienen mucho valor. En general, tienen una serie de conocimientos que los que se quedaron en Rusia no tienen, y en muchos casos acumulan una vasta experiencia”, añade.

Sin embargo, los expertos que vuelven a Rusia también tienen dificultades.

Según Yana Kárpova, supervisora del grupo de contratación Manpower, “cuanto más tiempo trabaja uno en el exterior, más cambia la mentalidad. Por ejemplo, en muchas de las empresas de informática [de Rusia] los especialistas suelen trabajar muy tarde, lo que no está muy bien visto en Occidente”.

Entre los expertos repatriados y los que nunca se fueron, el mercado laboral pasa por un buen momento.

Según los datos de Headhunter, el sueldo medio de un especialista en tecnología de la información en Moscú es de 1.500 dólares al mes; el de un ingeniero web es de 2.000 y el de un programador de Java es de 2.500.

Las universidades más prestigiosas de Rusia están formando a 50.000 especialistas en este campo. En un plazo de cuatro o cinco años entrarán en el mercado laboral con la esperanza de que las ofertas de trabajo sigan ahí.