La paradoja de Luzhkov

Alcalde de Moscú Yuri Luzhkov

Alcalde de Moscú Yuri Luzhkov

Con el fin de los festivos de mayo y el retorno de la vida de Moscú a la normalidad, las especulaciones sobre la destitución del alcalde Yury Luzhkov son cada vez más frecuentes.
Un informe reciente del Organismo de Comunicaciones Políticas y Económicas (APEK), al que los medios rusos le prestaron gran atención, decía que era probable que el funcionario fuera removido de su cargo antes de que termine su mandato actual en julio de 2011.

Como comenté en mi blog, no es un secreto que el Kremlin desde hace rato quiere reemplazar a Luzhkov, que gobierna la capital rusa como su feudo personal desde hace 18 años. Y no le faltan pretextos para hacerlo – desde el enfrentamiento por lo ocurrido en el barrio de Rechnik hasta las acusaciones de haber participado en dudosos negocios inmobiliarios y el escándalo de los carteles de Stalin exhibidos el Día de la Victoria.

Pero los obstáculos para destituir a una figura tan arraigada –y los peligros latentes si la operación llegara a fracasar- también son enormes.

Si Luzhkov logra mantenerse en el poder hasta el final de su actual mandato, por ejemplo, al presidente Dmitri Medvédev le resultará difícil no volver a proponerlo como candidato para otro periodo. La razón: el ciclo electoral ruso.

En julio de 2011, faltarán a penas cinco meses para las elecciones a la Duma estatal y sólo ocho para los comicios presidenciales de 2012. Uno de los motivos de que tres presidentes rusos sucesivos hayan tolerado a Luzhkov, pese al hecho de que no deja de irritar al Kremlin, es que su impresionante aparato político logra manejar el voto de la capital exactamente en el sentido que desean las autoridades.

En una entrevista para Svobodnaya pressa, el analista político Dmitri Orlov, autor del informe del APEK, dice que el nuevo alcalde “tendrá que integrar los intereses de Moscú de manera gradual”. En otras palabras, le llevará mucho más que unos meses tomar el control del extenso sistema de influencias políticas estilo Tammany Hall que tiene organizado Luzhkov.

“Pienso que el principal riesgo que puede hacer tambalear el sistema es la partida de Luzhkov en julio de 2011, en una situación en la que no haya un sucesor preparado y no estén implementados los mecanismos de fiscalización de la situación de Moscú diseñados por el centro federal. Ese es el riesgo principal, y supera en mucho al riesgo de la incorporación gradual a la elite de Moscú de una figura significativa del centro federal que tenga perspectivas evidentes de ocupar el cargo del alcalde. Desde el punto de vista de la estabilidad de Moscú, me parece importante que la cuestión del poder en Moscú esté resuelta de manera firme en julio de 2011, de modo que hayan quedado estabilizados todos los grupos de influencia y de intereses comerciales”, dijo Orlov.

Y eso significa que, si el Kremlin piensa destituir a Luzhkov, tendrá que tomarse una decisión firme pronto, probablemente este verano.

Y aquí está la paradoja.

Para retirar de su cargo a una fuerza política tan arraigada y luego transferir su valioso feudo a manos de otra persona son necesarias intensas negociaciones… con Luzhkov y sus aliados y también entre los clanes del Kremlin. Moscú es un sabroso bocado y la pelea por su control podría volverse desagradable. Muy desagradable. (¿Recuerdan el lío que tuvo que enfrentar el Kremlin cuando reemplazó al gobernador de Khanty-Mansiik en febrero? Ahora imaginen ese tipo de situación en Moscú).

Por eso, poner todo en orden en la capital podría llevar algún tiempo. Quizá más tiempo del que tiene el Kremlin en este momento. “Si al Kremlin le interesa el desarrollo estable de la ciudad y que la campaña electoral se desarrolle sin sobresaltos, creo que habrá que llegar a un acuerdo en el tema de la candidatura del nuevo alcalde”, manifestó Orlov a Svobodnaya pressa.

Orlov, cuyo informe se basa en entrevistas a destacados políticos y hombres de negocios, sostiene que el Kremlin podría apaciguar a Luzhkov permitiéndole encabezar la lista moscovita de Rusia Unida en las elecciones a la Duma.

En un informe reciente, Vedomosti mencionó a cuatro candidatos como posibles sucesores de Luzhkov: los viceprimeros ministros Serguéi Sobianin y Aleksandr Zhúkov; Vladímir Kozhin, director del Departamento de Administración de Propiedades del Kremlin; y Oleg Mitvol, prefecto del Distrito Norte de Administración de Moscú.

Si algo va a ocurrir en Moscú, es probable que ocurra muy pronto.

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