El régimen de visado molesta al comercio

Las inversiones rusas en la explotación de los yacimientos argentinos son retenidas por las particularidades de la legislación sobre recursos del suelo, según consideraciones de Dmitri Titov.
¿Con qué se relaciona, a su entender, el incremento del interés de Rusia por la cooperación con la Argentina?

Rusia siempre mantuvo buenas relaciones con la Argentina. Es más, en los últimos años de la existencia de la URSS, la Argentina nos prestó una ayuda esencial. Por entonces, los EE.UU. prohibieron el suministro de cereal a nuestro país, pero la Argentina ignoró este embargo y nos proveyó millones de toneladas. Para los rusos estos fueron tiempos difíciles y la ayuda argentina nos permitió superarlos.

Ahora el mundo se convierte en multipolar. Pero Rusia y la Argentina en la práctica no se relacionan directamente, aunque en las economías de ambos países existe un potencial esencial. Entre los bancos rusos y argentinos no existen relaciones corresponsales directas, no hay límites mutuos. Trabajamos a través de bancos transnacionales en los mismos EE.UU. Tales problemas retrasan la cooperación bilateral.Las relaciones directas disminuyen el costo de los recursos financieros, permiten un mayor acercamiento, fortalecen la confianza y contribuyen al desarrollo de las relaciones de negocio.

¿Qué proyectos en el ámbito de las tecnologías de punta puede proponer Rusia a la Argentina?

En primer lugar la construcción de centrales atómicas. Las fuentes de hidrocarburos se agotan y la energía atómica permite reducir la dependencia de los recursos energéticos que encarecen. Ahora son muchos los países que marchan por este cmino. Rusia, con su rica experiencia en la construcción de obras energéticas, inclusive en estados como china, es muy socio muy bueno.

En segundo lugar, la cooperación en la construcción de maquinaria agrícola.

Así es que antes de la visita del presidente ruso a la Argentina, en Rusia tuvieron lugar los encuentros finales entre fabricantes de tractores. Por la parte rusa asistió el presidente del consorcio “Fábricas de Tractores” Mijaíl Bolotin , y por la parte argentina los directivos de las firmas Guepardi y PLA. El estudio de la nomenclatura de productos evidenció que existen segmentos donde no hay competencia. En correspondencia, surge la posibilidad para la cooperación y la unificación de tecnologías en el mercado de América Latina con base en la Argentina y en el mercado de la CEI con base en Rusia. A propósito, la compañía Guepardi ya vende en Rusia su técnica agropecuaria y ya tiene un socio comercial: la firma de leasing “Medved”.

Además, el presidente de Rusia expresó su gran interés en el desarrollo en el ámbito de la industria farmacéutica. Los emprendimientos farmacéuticos tanto en Rusia como en la Argentina son, por ahora y con mayor probabilidad, subsidiarios de las grandes corporaciones trasnacionales. Esto, claro, tampoco está mal, por cuanto ella tienen una gran experiencia y tecnologías ya probadas. Nuestras empresas podrían trabajar también en forma directa. Los remedios y la farmacia son sectores donde el valor agregado es muy elevado.

También son posibles los proyectos en perspectiva en la línea de la cooperación técnico-militar, en el sector petroquímico y en el transporte ferroviario.

Argentina propuso dos proyectos: la electrificación del tramo ferroviario suburbano de la Línea San Martín, lo que permitiría duplicar el flujo de pasajeros, y la participación en la construcción del ferrocarril trasandino que vinculará las costas de Chile y la Argentina. Este último proyecto está valuado en 3.000 millones de dólares y Rusia recibió la propuesta de ingresar en la composición del consorcio en formación.

¿Los requerimientos de localizar la producción en la Argentina dificultan las inversiones rusas?

La FR no está en contra de organizar la producción de ensamblaje tanto en su territorio, como en la Argentina. Sobre esto se han expresado muchos empresarios rusos. Sin embargo para la organización del ensamble es imprescindible comprender el volumen potencial de la demanda. Por dos unidades nadie habrá de construir una fábrica de helicópteros.

De la misma forma se comportan en el territorio de Rusia las empresas extranjeras. Por ejemplo, la alemana Volskwagen al principio comenzó por vender sus automóviles y luego comprendió que es posible fabricarlos, levantó su planta, creando puestos de trabajo y pagando los impuestos.

Rusia, indudablemente, tiene cosas para proponer. Puedo citar el ejemplo de la empresa rusa “Skartel”, conocida en Rusia en calidad de vendedora de servicios con la marca comercial “Yota” (tecnología WiMax). Ella ya trabaja en Nicaragua y trabaja con beneficios. Es indudable que ella tendría también un potencial en la Argentina. Por las tecnologías y por la velocidad del acceso inalámbrico en Internet, se trata de la compañía número 1 en el mercado.

Argentina, como cualquier otro gran país, está interesada en equilibrar la influencia de otros estados en su territorio. Rusia, en este balance, también puede aportar mucho de positivo.

El principal problema de Rusia es la carencia de un mecanismos de soporte a la exportación. En muchos países existen bancos exportadores o agencias o, como esto ocurre en China, el respaldo es provisto por el banco estatal. EL dinero es co0locado por este banco en los proyectos internacionales con participación de empresas chinas. Acabamos de ver esto en el ejemplo de las relaciones de China con Venezuela. Caracas ya recibió de Beijing 8.000 millones de dólares y se prepara para suscribir documentos por otros 20.000 millones a cambio de la elaboración de una serie de bloques petroleros y la construcción de centrales eléctricas. Todo este dinero volverá a China por cuanto desde allí se suministrarán la maquinaria y los equipos y será mucho lo que se producirá por los mismos chinos.

¿Cuál es la fuerza con que alteran las condiciones de cooperación los procesos de formación por Rusia y la Argentina de bloques económicos con otros países, como el MERCOSUR y la Unión Aduanera?

Antes que nada, esto mejora las perspectivas para los hombres de negocio. Al crear la base de ensamblaje en uno de los participantes de los bloques, la empresa obtiene el acceso al mercado de varios países sin limitaciones ni gravámenes aduaneros.

Por ejemplo, esta misma empresa Guepardi, si finalmente acuerda con la rusa “Fábricas de tractores”, al principio podrá crear sus talleres de reparación y suministrar repuestos y si la demanda aumenta construirá una pequeña fábrica de ensamblaje. Guepardi, por ejemplo, produce una técnica de irrigación que en Rusia no se fabrica.

¿Cuál es el incremento del giro comercial que usted espera?

En la etapa actual lo que tendemos es a balancear el giro comercial. Por ahora tenemos un desequilibrio a favor de la Argentina. Rusia suministra en lo fundamental materias primas y recibe una producción ya lista y alimentos.

¿Qué factores impiden el desarrollo del comercio bilateral?

El problema principal es el actual régimen de visado. Ahora no hay necesidad de gestionar la visa si el ruso se apresta a viajar a la Argentina por un período no mayor de 90 días. Pero al día 91 la vigencia de ese régimen se interrumpe y hay que traspasar las fronteras y regresar al país de vuelta o recibir de nuevo el permiso de ingreso. Además, si en Brasil y en la Argentina esto puede hacerce con bastante rapidez, en Rusia tras las fronteras del país para regresar el brasileño o el argentino deberán pasar un período bastante prolongado. Este régimen es bueno para los turistas, pero para los hombres de negocio se trata de una situación desagradable si deben afrontar no breves negociaciones sino un proyecto prolongado. El desarrollo del comercio bilateral requiere que el negocio tenga posibilidad de moverse libremente y es imprescindible resolver la modificación del régimen de visados.

¿Participará Rusia en la elaboración de los recursos minerales argentinos?

La parte argentina nos invita con insistencia. Dos semanas antes de la visita del presidente de Rusia los consejos empresarios de ambos países organizaron la visita a Moscú del secretario argentino de Minería, señor Jorge Mayoral. Él promueve la idea de una participación múltiple en la elaboración de los recursos de los Andes, donde hay muchos polimetales, oro, molibdeno. Sin embargo en la Argentina la legislación sobre recursos es muy complicada. Los derechos para la explotación del subsuelo pertenecen a las provincia, en tanto que en Rusia todas las cuestiones relacionadas con grandes yacimientos se resuelven en el nivel federal en Moscú. La particularidad argentina requiere de los empresarios rusos esfuerzos complementarios para estudiar las leyes regionales.

El Consejo Empresarial Ruso-Argentino encargó un exhaustivo análisis de la legislación sobre hidrocarburos y distribuyó sus resultados a todas las grandes empresas rusas que trabajan en este ámbito. Pienso que allí existen determinadas proyecciones. A su vez el estudio jurídico ruso Rulf preparó un panorama de condiciones legales de manejo comercial en Rusia y efectuó la correspondiente presentación en la sesión conjunta de ambos Consejos Empresarios.

Durante la visita del presidente de Rusia se firmó un convenio sobre deporte hípico. ¿Porqué esta cuestión fue incluida en la agenda de la primera visita en 200 años de un jefe de estado ruso a la Argentina?

Los países en los que el deporte hípico es desde siempre popular están interesados en la elevación de su papel en el movimiento deportivo internacional. Rusia y Argentina son participantes tradicionalmente fuertes en las competencias hípicas y por lo tanto están interesados en el avance de sus representantes en el cuerpo internacional de árbitros. Si no se participa en la adopción de reglas, esas reglas serán dirigidas en contra de uno mismo, para excluirlo de la competencia. Esta es una práctica cínica pero absolutamente vigente en el deporte de alta perfomance. Por eso las vinculaciones horizontales entre las federaciones es un instrumento efectivo para ampliar nuestra representación en las federaciones internacionales, incluyendo la del deporte hípico. El retorno de nuestros ciudadanos a los puestos claves es algo vitalmente necesario para mantener y conservar nuestras posiciones en el deporte hípico.