Andrey Ternovskiy: “No sé si tengo alma de empresario”

La fotografía de www.chaskor.ru

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El diseñador de la chatroulette rusa, Andrey Ternovskiy, de diecisiete años de edad, ha huido de Moscú. Este genio de la informática afirma que se hartó de las continuas llamadas telefónicas que recibía en la capital rusa. Todos querían contactar con él: periodistas, amigos y posibles inversores. Sin embargo, la huida a Estados Unidos no fue espontánea, sino motivada por las invitaciones de varios inversores y empresas tecnológicas importantes. Su invento, que ya es un acontecimiento en todo el mundo, consiste en un Chat con videocámara que apareja a internautas de forma aleatoria por todo el mundo. En apenas unos meses, ha logrado pasar de una idea de garaje a un portal que visitan más de 30 millones de personas.

En una entrevista mantenida con chascor.ru, Andrey explica qué hace en Estados Unidos, cuánto dinero le han ofrecido para desarrollar su proyecto web y por qué no quiere regresar a Moscú.

¿Con quién te has reunido en Estados Unidos?

Sinceramente, hago todo lo posible por evitar reuniones aquí, en EEUU, y poder dedicarme a mi sitio web y a desarrollar el servicio. Podríamos decir que huí de las continuas llamadas telefónicas, entrevistas y personas que me perseguían para hablar conmigo.

¿Pero con quién has hablado hasta ahora?

Me reuní con el empresario Fred Wilson, un periodista del New York Times y un programador de West Virginia que me está ayudando a desarrollar el proyecto Chatroulette.

Algunos medios occidentales decían que te habías reunido con Google, Skype...

No es cierto. Tengo intención de reunirme con representantes de éstas y otras empresas. Pero ni siquiera sé de qué vamos a tratar exactamente.

¿Los inversores y gigantes informáticos te hacen propuestas concretas, o se limitan a hablar en términos generales?

Suelen ser conversaciones generales. Me preguntan cómo quiero desarrollar el servicio, o qué planes tengo en general. Hasta la fecha, la única oferta seria ha sido la del holding ruso Digital Sky Technologies. Me ofrecieron la compra del 10% de mi proyecto y me dijeron que yo pusiera el precio de la participación.

Algunas empresas me propusieron cosas absurdas, como comprarme el proyecto por un millón de dólares, pero no me las he tomado en serio. No tengo prisa por tomar ninguna decisión importante por el momento. Acabo de llegar a EEUU, las reuniones más importantes están aún por llegar.

Sólo he estado en Nueva York, que está lleno de inversores y banqueros y no hay muchas empresas informáticas con las que contactar, que es lo que más me interesa. Ahora vivo en San Francisco, no muy lejos de Silicon Valley.

¿Ves tu carrera profesional vinculada exclusivamente a Silicon Valley?

En este momento no es más que un sueño. Me encantaría tener allí mi propia oficina y llegar a ser un empresario de las IT de reconocido mundialmente.

¿Cuánto dinero ha tenido que invertir tu familia en el proyecto?

Por extraño que parezca, no pido dinero a mi familia. En la primera etapa del proyecto me prestaron mil dólares, pero ya los he devuelto. Eso fue suficiente para empezar cuando el sitio web no tenía aún muchas visitas. El servicio comenzó a amortizarse poco después. De todos modos, a EEUU llegué con los bolsillos vacíos, prácticamente. Mis amigos cubrieron algunos gastos, del resto se hicieron cargo las personas que me invitaron a venir. Me alojé tres días en casa de un amigo al que había conocido a través de Internet. Vivía en un cuchitril, pero podía conectarme a internet y eso es prácticamente lo único que necesito: un portátil y una conexión a internet.

¿Has considerado la posibilidad de trabajar para grandes empresas informáticas, como Google o Microsoft?

En realidad no sé si tengo alma de empresario. Lo que sí tengo son muchas ideas. En cuanto a trabajar en una empresa importante, no lo tengo claro. Por un lado, me gustaría quedarme en EEUU unos años, y para eso necesito dinero. Quiero trabajar y a la vez seguir desarrollando mi proyecto. Pero no quiero tomar ninguna decisión precipitada en este momento porque con Chatroulette puedo mantenerme a flote bastante bien. No tengo planes concretos para el futuro. Me siento como si hubiera iniciado un viaje trepidante.

 

Una breve revista de Chatroulette en inglés

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