Este difícil Maastricht

Si los países de la UE tuvieran que volver a solicitar su entrada en la eurozona, ¿quién lo lograría? La respuesta es que, de los veinticinco estados miembros, sólo Finlandia, Bulgaria y Luxemburgo cumplen en la actualidad los requisitos originales de Maastricht.

¿Bulgaria? Se supone que Bulgaria es un caso perdido, una economía bucólica y dada a la corrupción incontrolada a pesar de haber entrado en 2003 a la UE. Pero su inflación es baja (0,3%), la deuda pública es baja (sólo el 13,5 % de su PIB) y las tasas de interés también son bajas (0,8%), todo ello holgadamente por debajo de los límites de Maastricht, 3,2%, 60% y 6,5% respectivamente.

La crisis financiera internacional ha dado la vuelta a Europa y se ha burlado de la antigua división entre la Europa Oriental (léase “atrasada”) y la Europa Occidental (léase “desarrollada”) que prevalecía hasta hace tan sólo dos años. De hecho, cualquier lista que intente clasificar la salud económica de todos los países del continente es hoy en día un revoltijo de nombres orientales y occidentales. Muchos de los llamados países “industrializados” de Europa occidental sufren en la actualidad una serie de problemas estructurales más propios de los “mercados emergentes,” mientras que muchos de los “mercados emergentes” de Europa ostentan fundamentos bastante más saludables que sus primos occidentales. Así como vemos algunos de los mercados emergentes europeos acercarse a los criterios de Maastricht, también vemos cómo se alejan sus pares occidentales.

Pensemos en la deuda pública, por ejemplo; el caso perdido de Europa en materia de deuda pública es Italia. Ella debe más de lo que vale toda su economía (115% del PIB), seguida muy de cerca por su compañera europea, Grecia. Si no se concreta la ayuda de la UE, los dos países verán aumentar su deuda pública hasta un 120% y un 125% del PIB el año que viene, más del doble del límite de Maastricht.


Los requisitos de Maastricht

  Inflación (%) Déficit (% de PIB) La deuda pública (% de PIB) Las tasas de interés (%)
Criterio1.5% más que los tres mejores3% en el año pasado60% No más del 2% que en los tres países con inflación más baja
Tasas de referencia, Mayo de 20083.2% máximo3% máximo60% máximo6.5% máximo
  20092010200920102009
Europa del Sur
Turquía5.085.803.9055.055.56.50
Bosnia y Herzegovina1.504.303.6032.036.11.00
Croacia1.003.803.4032.033.77.00
Macedonia 3.202.802.5021.822.26.11
Montenegro 1.70 2.701.8041.647.8no accesible
Serbia 7.306.806.1029.930.87.50
Europa oriental
Rusia 8.407.02.106.706.809.00
Ucrania 14.99.206.4028.931.917.00
Belarús 10.11.201.5031.5no accesible14.00
La Unión Europea
Austria 0.604.305.1064.567.91.00
Bélgica 0.263.804.8097.2101.21.00
Bulgaria 0.301.001.0013.512.90.80
República Checa 0.604.805.1035.238.34.50
Dinamarca 0.600.801.2038.838.11.00
Estonia 0.205.104.9010.114.67.23
Finlandia 1.602.603.6035521.00
Francia 0.408.308.5077851.00
Alemania 0.004.005.3072.076.21.00
Grecia 2.005.906.10112.6125.01.00
Hungría 4.204.003.7075.972.27.45
Irlanda 5.70121365.882.91.00
Italia 0.805.30no accesible115.1120.3 1.00
Latvia -1.209.506.5034.746.8 13.51
Letonia 1.006.306.4021.925.7 14.50
Luxemburgo 0.002.50no accesible13.5no accesible 1.00
Países Bajos 1.002.805.5059.665.7 1.00
Polonia 3.806.005.9051.155.1 3.50
Portugal 0.602.50no accesible74.4no accesible 1.00
Rumania 4.305.003.5044.144.3 8.00
Eslovaquia 0.604.603.9033.536.4 3.50
Eslovenia 1.804.806.1022.540.0 1.18
España 0.309.6010.550.662.6 1.00
Suecia 1.803.003.9046.949.7 0.25
Reino Unido 1.9012.413.967.483.4 0.50

Fuentes: BNE, Global Insight, Citi Group, Erste Group, Unicredit, Tradingeconomics, Credit Agricole

Por otro lado, todos y cada uno de los países de Europa Central, Europa Oriental y Europa del Sur (salvo Hungría) se encuentran holgadamente por debajo del límite de Maastricht del 60% del PIB. Rusia ocupa una destacada posición a la cabeza de todos ellos con una deuda externa del 6,7% del PIB. Aun después de haber perdido más de 128 billones de libras esterlinas de sus reservas efectivas en una devaluación gradual del rublo que comenzó en 2009, además de destinar decenas de billones de dólares a respaldar el sistema bancario o rescatar empresas, el estado seguía contando con unas reservas de más de 281 billones de libras esterlinas a finales de 2009, lo que convierte a Rusia en el tercer país más rico del mundo en términos de liquidez bancaria, detrás de China y Japón (el Reino Unido y los Estados Unidos no llegan a los 57 billones de libras esterlinas en reservas, lo que los sitúa muy por debajo en la lista). A pesar de que ya se han extralimitado, todos los países miembros de la eurozona verán sus respectivas deudas alejarse cada vez más de los límites de Maastricht (la única excepción es Hungría, que espera reducir su deuda del 75,9% del PIB al 72,2%).

En materia de inflación, sin embargo, les va mucho mejor. Casi todos los miembros de la UE están por debajo del 1%, muy por debajo de los requisitos de Maastricht, que fija un límite del 3,2%. Las excepciones son Polonia, Rumania, Irlanda y como era de esperar, una vez más Hungría. Pero los bajos índices de inflación de los países occidentales son artificiales, puesto que responden a la pérdida de confianza del consumidor. Es casi seguro que cuando la situación se normalice, los problemas de la suba de precios se impondrán.

La inflación continúa siendo un problema para la Europa emergente. Aun cuando la desaceleración de la economía mundial ha provocado en casi todos los países balcánicos un descenso en los índices de inflación por debajo del límite del 3,2% fijado por Maastricht, en Europa oriental ella sigue siendo de más del doble de esta cifra. Con todo, la inflación continúa bajando. Rusia estima un índice del 8,8% para este año, la cifra más baja de su historia moderna. Hasta Ucrania, que en 2008 tuvo el nivel de inflación más alto de toda Europa superando el 25%, descendió a un 14,9% a finales de 2009. Todos los países de la región estiman que esta tendencia continuará.

Por último, donde la división entre Oriente y Occidente carece de todo sentido es en el déficit presupuestario. El Reino Unido e Irlanda tienen los mayores déficits, al mismo nivel que los de los mercados emergentes y superando el 12% del PIB. Pero estos dos países comparten sus males fiscales con un variopinto grupo oriental y occidental: Ucrania, Rusia, Serbia, Letonia, Lituania, Francia, Italia, Polonia y España, todos ellos con déficits que duplican el límite del 3% fijado por Maastricht. La única diferencia es que los países occidentales esperan un aumento del déficit para este año, mientras que las dos terceras partes de los “orientales” (incluyendo los nuevos miembros de la UE) esperan para 2010 un descenso del déficit.

Por lo que parece, Europa oriental ha sido mucho más vapuleada que Europa occidental en un momento en el que las economías de la Europa emergente han sufrido un catastrófico derrumbe económico.La economía de Rusia se paralizó el invierno pasado, cuando de un crecimiento superior al 7% se sumió en una caída de más del 8%, mientras que el PIB de Ucrania cayó un 20% en un solo trimestre.La recesión económica de Europa occidental consistió en unos pocos puntos porcentuales.

Sin embargo, pensando en el futuro, los “mercados emergentes” están mucho mejor preparados para recuperarse. La clave del despegue será el bajo nivel generalizado de la deuda pública, que permite a los gobiernos orientales seguir reduciendo las tasas de interés, pedir préstamos para cubrir el déficit de fondos y destinar dinero a diversos paquetes de estímulo. Los países occidentales, por el contrario, tienen las manos atadas por sus elevadísimas deudas y déficits considerables (Grecia ha habido el centro de grandes disturbios en protesta por las medidas de austeridad que el gobierno intenta aplicar de acuerdo con las recetas del FMI). En resumen, Europa oriental está en condiciones de adoptar políticas dirigidas a estimular el crecimiento económico, mientras que Europa occidental se ve obligada a adoptar políticas dirigidas a frenarlo.