Turismo: a la caza de nuevas regiones

Rusia espera atraer el interés de los turistas extranjeros hacia destinos tan remotos como el lago Baikal, Altai o Karelia. Se procura generar alternativas a los centros turísticos por excelencia: Moscú, San Petersburgo y el Anillo de Oro. La Agencia planea crear una red de centros de información turística en el exterior para ganar visitantes. Sin embargo, todavía no está claro cuándo abrirán los primeros centros, además del freno que supone para la industria turística nacional la cuestión de los visados, la limitada infraestructura en el transporte y los elevados precios.

"Nuestra tarea es abrir centros de información turística en el exterior que difundan información del país y mejoren la imagen de Rusia” señaló a The Moscow News el subdirector de la Agencia Federal de Turismo, Alexander Radkov.

"En los tiempos de la Unión Soviética había más de cuarenta oficinas de información turística en el exterior y eran muy eficaces a la hora de captar turismo de distintos países, pero todas ellas cerraron a raíz de la caída de la Unión Soviética -afirmó Radkov-. Ha llegado el momento de actuar y poner remedio a la situación”.

Los centros de información turística se establecerán principalmente en los países que más turistas envían a Rusia, como Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia, dijo el funcionario.

Aunque la crisis económica mundial ha retrasado los planes, Radkov insiste en que el costo de estos centros no es desmesurado y que “el gobierno puede permitírselo”.

“Moscú y San Petersburgo ahuyentan a los turistas extranjeros por sus altos precios -señaló-. Hay escasez de hoteles económicos. Se están construyendo nuevos hoteles de lujo pero no económicos. El resultado es que estos destinos no son competitivos”.

Radkov subrayó que lugares como Altai, el Baikal o Kamchatka deberían atraer más turistas. “Todas las regiones de Rusia tienen algo que ofrecer. Tenemos que promover lugares como Veliky Ústiug [hogar de Died Moroz, el Papá Noel ruso]. El turismo depende en gran medida de las marcas, de los mitos”.

Añadió que el gobierno está considerando la puesta en marcha de un plan de mejora de la infraestructura turística que prevé un gasto de 96.000 millones de rublos (3.200 millones de dólares) entre 2011 y 2016, destinados, fundamentalmente, a mejorar la red de carreteras y el suministro de agua y electricidad.

Guennadi Pilipenko, otro subdirector de la Agencia, señaló el mes pasado en una feria internacional de turismo en Londres: “Todos los europeos cultos deberían ir a Rusia al menos una vez en la vida, y no sólo a Moscú sino a Siberia y al lejano oriente, viajar por todo el país y ver lo extenso que es” le comentó a la Agencia RIA Nóvosti.

Según la Unión de la Industria Turística Rusa, el 95% de todos los viajeros extranjeros se quedan en San Petersburgo, Moscú y el Anillo de Oro, mientras que son contados los que se aventuran a otros destinos potencialmente atractivos, como Karelia o el Lago Balkal.

Irina Tiurina, portavoz de la Unión, dijo que, actualmente, la promoción de Rusia como destino turístico se limita a la participación de la Agencia Federal de Turismo en exposiciones internacionales.

Tiurina destacó que el presupuesto destinado a promocionar Rusia como destino turístico es menor que el de otros países mucho más pequeños, como Rumanía y Polonia.

“En la actualidad, es muy escasa la información turística sobre Rusia que se proporciona en el exterior”, afirmó Tiurina. “Por ejemplo, los empleados de las aerolíneas rusas en el extranjero nos ruegan que les demos todo lo que pueda servir para atraer turistas”.

Tiurina reconoce que hay “problemas evidentes, como la falta de infraestructura en el transporte y la dificultad y el alto costo que supone obtener un visado ruso”.

"La apertura de oficinas de información turística en el exterior constituye un primer paso muy importante en esta larga y difícil tarea,” afirmó la portavoz de las agencias.

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