Grandes mujeres de Moscú

El 8 de marzo es el Día de la Mujer. Además de constituir una ocasión para regalar flores y bombones, también es una buena razón para celebrar los logros de algunas de las numerosas mujeres importantes de Moscú: poetas y políticas, santas y escultoras.

Literatura

La escritora más famosa de Moscú es la poetisa Marina Tsvetáieva. Nacida en 1892 en el pasaje Triojprudny cerca del "Estanque del Patriarca”, su evocadora lírica está impregnada de los paisajes cambiantes de Moscú. Elogia “las casitas del viejo Moscú” y describe así los paseos con un amigo durante los años revolucionarios: “como solemnes extranjeros / recorríamos mi ciudad natal”.

Tanto el edificio en el que nació Tsvetáieva como la iglesia en la que se casó con Serguei Efron han desaparecido, pero la casa en la que vivieron, en el pasaje Borisoglebovsky, actualmente es un museo. Frente al mismo se abrió, en 2007, un nuevo monumento conmemorativo de la poetisa.

Sus años post-revolucionarios en esta casa no fueron fáciles. Nadezhda Mandelstam escribió a raíz de una visita: “Como todos los antiguos apartamentos de clase alta, estaba abandonado al polvo, a la suciedad, al deterioro.” Por su parte, el príncipe Serguei Volkonsky, amigo de Tsvetáieva, recordaba: “La oscuridad y el frío entraban desde la calle como si fueran los dueños del lugar.” Tsvetáieva vivió en el extranjero muchos años y cuando al fin regresó en 1939, fue muy infeliz en aquel Moscú tan cambiado. En 1941 se suicidó.

Nadezhda Mandelstam, esposa del poeta Osip Mandelstam, vivió en Moscú muchos años y escribió dos volúmenes de su autobiografía “Esperanza contra esperanza” y “Esperanza abandonada”. Los títulos juegan con el significado de su nombre, Nadezhda - “esperanza.” Cuando mataron a Osip por sus poemas antistalinistas, Nadezhda se exilió de la capital hasta 1964, año en el que regresó para vivir sus últimos años en un barrio de edificios altos llamado Novy Cheriómushki, en el sur de Moscú. Un norteamericano que fue a visitarla recordaba: “El edificio era bastante nuevo, pero todo lo que había en él ya estaba viejo y deteriorado.”

Teatro

Dada su excelente trayectoria teatral, Moscú ha sido, claro está, el hogar de grandes actrices. La célebre estrella del siglo XIX del Teatro Malyi, Maria Yermolova, vivió en el Tverskoi Bulvar. Su imponente casa es en la actualidad un museo donde se exhibe un diorama de la plaza Teatralnaya tal y como era en la época de Yermolova, así como una recreación de su camarín, con los trajes de escena y el maquillaje.

En el retrato de Valentín Serov expuesto en la Galería Tretiakov, se ve a la actriz de digno aspecto y mirada inteligente con un traje largo de color negro, pero más evocador aún es el cuadro de Leonid Pasternak que representa su debut en el escenario del Malyi. Entró como suplente a la edad de dieciséis años y se convirtió en una estrella de la noche a la mañana. El célebre director Konstantín Stanislavsky dijo que era la mejor actriz que había visto en toda su vida.

Olga Knipper, esposa de Antón Chéjov, vivió en el teatral edificio de departamentos del pasaje Glinishevsky. Formó parte del elenco original del Teatro del Arte de Moscú y fue la primera actriz que representó el papel de Masha en "Las tres hermanas" y Ranevskaia en "El jardín de los cerezos" (curiosamente, la real traducción del título ruso es “El jardín de las guindas”). Chéjov escribió el papel de Masha pensando en ella y en 1900 bromeó diciéndole: "No sabes el papel que tengo para ti en Las tres hermanas. Si me das diez rublos, es tuyo, si no, se lo doy a otra actriz”. En algunos museos teatrales de Moscú, como el del MJAT y el del pasaje Kamerguersky, hay varias fotografías de la Knipper.

Las dos actrices están enterradas en el Cementerio de Novodévichi. La tumba de Yermolova tiene una urna ornamentada y su famoso perfil a modo de decoración. Knipper está enterrada junto a su esposo bajo una sencilla losa que exhibe el logo de la legendaria gaviota del MJAT. Entre otras muchas actrices enterradas en ese cementerio, se encuentra la estrella de cine soviético Liubov Orlova, cuya tumba tiene una rosa de bronce. Hay una placa conmemorativa de la actriz Orlova sobre el McDonald's del Tverskoi Bulvar.

Danza y Música

Uno de los monumentos más llamativos del Cementerio Novodévichi construidos en conmemoración de una mujer es el de la bailarina Galina Ulánova, que en enero pasado habría cumplido cien años. El relieve de mármol blanco intenta capturar su elegancia y estilo. El compositor Serguei Prokofiev la describió como “el genio del ballet ruso, de alma esquiva y poesía inspirada”, mientras que su compañero de danza Rudolph Nureyev dijo que era “la mejor bailarina del mundo.” Su piso, en el edificio de departamentos Kotélnicheskaia, es en la actualidad un museo conmemorativo.

Las tres hermanas músicas Gnesin, Eugenia, Helena y María se graduaron con honores en el conservatorio de Moscú y fundaron la Academia de Música de la calle Povarskaia. Fuera de la sala de conciertos hay una estatua de bronce de Helena tocando un piano con alas. En el interior hay una sala conmemorativa con programas de conciertos del siglo diecinueve.

Escultura

Dos célebres escultoras soviéticas han dejado huellas muy diferentes en Moscú. La obra más famosa de Vera Mújina, la monumental estatua “Obrero y Koljosiana”, recientemente restaurada tras una muy compleja labor, ya fue emplazada en su sitial tradicional de la entrada norte del Centro de Exposiciones de Rusia. En un principio la artista creó la escultura de acero inoxidable de 25 metros de altura para la Exposición Mundial de París de 1937. Diez años después, la estatua pasó a ser el logo de los estudios cinematográficos Mosfilm. En el transcurso del presente año está prevista la inauguración de una sala de exposiciones en el pabellón que hay debajo del monumento restaurado y se habla de convertir en un museo su bonito pero deteriorado estudio del pasaje Prechístensky.

El estudio de Anna Golúbkina, en una esquina del pasaje Bolshoi Levshinsky, ha sido museo en repetidas ocasiones desde 1932. Entre sus maravillosas esculturas impresionistas cabe mencionar los bustos de León Tolstoi y Mijaíl Lermontov. Su obra de exterior más famosa es “La ola”, un bajorrelieve que se encuentra en la puerta del Teatro de Arte de Moscú.

Arte

En la Galería Tretiakov se exponen obras de Golúbkina y otras artistas. Los cuadros de Zinaida Serebriakova, expuestos en la galería más antigua del pasaje Lavrushinsky, representan grupos familiares íntimos de gran belleza, además de su famoso autorretrato en el tocador. Natalia Goncharova, cuyas obras coloridas y vanguardistas dominan las salas del nuevo edificio de la Galería Tretiakov, es una de las numerosas artistas que conforman esta colección de arte ruso post-revolucionario.

Además de mujeres artistas, en el Moscú actual hay cada vez más mujeres que son propietarias de distintas galerías de arte. Una de las inauguraciones más importantes de los últimos años ha sido la del Centro de Cultura Contemporánea “El Garaje” de Dasha Zhujova, en una estación de autobuses reciclada de estilo constructivista. La última exposición, con obras de Malevich, se inauguró el 5 de marzo.

Política

Durante el siglo XVIII, Rusia tuvo soberanas muy poderosas como, por ejemplo, Catalina la Grande. En el siglo XX hubo mujeres rusas dispuestas a morir por sus ideas. La joven guerrillera Zoia Kosmodemiánskaia, asesinada por los nazis, tiene una estatua conmemorativa en la estación de metro “Partizánskaia”, además de dar nombre a una calle del barrio residencial Voikovskaia, en el norte de Moscú. Sus últimas palabras fueron: “No temo a la muerte. Me alegra morir por mi pueblo”.

Las mujeres han seguido manejando el poder, generalmente desde un segundo plano. El papel insólitamente público de Raisa Gorbachova como primera dama de Rusia, influyó en el cambio de imagen del país en el exterior. Las flores que siempre adornan la placa de bronce en su tumba del cementerio de Novodévichi son prueba de su imperecedera popularidad. La esposa de Lenin, Nadezhda Krupskaya, tiene un monumento conmemorativo de singular elegancia en el Anillo de los Bulevares.

Religión

La princesa Isabel, más tarde canonizada como Santa Isabel Románova, fundó el Convento de Marta y María en 1909. El convento cuenta con una de las iglesias más hermosas de Moscú, la Intercesión Modernista. Junto a la iglesia se puede ver una estatua de la propia Isabel.

Otra santa del siglo veinte es la célebre Matriona Nikonova. Nacida sin ojos en un pueblo muy humilde, se le atribuían poderes curativos y una visión divina. Cuenta la leyenda que Stalin la visitó en secreto y que ella le dijo que Moscú no sucumbiría ante los nazis. Está enterrada en la Iglesia del Velo Protector del Monasterio de Pokrovsky, donde suelen formarse filas de varias horas para visitar su sepulcro.



Direcciones

Casa-museo Marina Tsvetáieva,
pasaje Borisoglebsky 6,
teléfono: 203 3543
estación de metro “Arbátskaia”

Casa-museo María Yermolova,
Tverskoi Bulvar 11,
teléfono: 290 5416
estación de metro “Tverskaia”

Museo MJAT,
pasaje Kamergersky 3,
teléfono 329 0080
estación de metro “Teatralnaia”

Departamento memorial de Galina Ulanova,
Nivel 185,
costanera Kotélnicheskaia 1/15,
teléfono 915 4447
estación de metro “Tagánskaia”

Academia de Música Gnesin
calle Povarskaia 30-36,
teléfono 290 4505
estación de metro “Arbátskaia”

“Obrero y Koljosiana”
Centro de Exposiciones de Rusia, ingreso Norte
estación de metro “VDNJ”

Estudio-museo Anna Golúbkina,
pasaje Bolshoi Levshinsky 12,
teléfono 201 5682
estación de metro “Park Kultury”

Garaje: Centro de Cultura Contemporánea,
calle de Obraztsova 19A,
www.garageccc.com/eng
estación de metro “Novoslobodskaia”

Convento de Marta y María,
calle Bolshaya Ordynka 34,
teléfono 952 0470
www.mmom.ru/
estación de metro “Polianka”

Monasterio de Pokrovsky
calle Taganskaya 58,
estación de metro “Proletárskaia”