“Mi presidente es el principal culpable”.

En una entrevista concedida al medio moscovita “Gazeta.ru”, la dirigente opositora explicó por qué aceptó reunirse con Putin. A pesar de la posible reacción negativa de sus compatriotas, Burdjanadze cree que es fundamental renovar el diálogo con Moscú y responsabiliza al presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, por la pérdida de Osetia del Sur y Abjasia.
Gazeta.ru: ¿Qué impresión se lleva de la reunión mantenida con Vladimir Putin? ¿Cuál era el objetivo de las conversaciones?

Burdjanadze: La relación entre Rusia y Georgia ha tocado fondo. En este momento la situación es trágica y es necesario hallar una salida. Esto no le hace ningún bien ni a Rusia ni a Georgia. Estoy convencida de que, por el bien de la paz en el sur del Cáucaso y en Georgia, hay que buscar la manera de normalizar las relaciones con Rusia para construir un vínculo de confianza y respeto mutuos.

Cuando no hay diálogo a nivel gubernamental, es necesario hacer todo lo posible para estudiar la manera de construir una relación de cara al futuro.

El señor Putin y yo tuvimos una reunión muy interesante. Tiene un conocimiento profundo de los problemas del Cáucaso.

Discutimos todo el espectro de los problemas concernientes a las relaciones entre Rusia y Georgia y estudiamos la manera de mejorarlos. He notado que comprende bien los problemas que sufren mis compatriotas.

Gazeta.ru: ¿Quiere decir que no todos los georgianos comparten la opinión de que el gobierno de Rusia en general, y Putin en particular, son agresores e invasores con quienes no es posible entablar una conversación?

N.B.: Lo que ocurrió en 2008 fue muy difícil para Georgia y, en cierta medida, también para Rusia. No es bueno revolver el pasado constantemente y recurrir a los insultos. Ese periodo en el que no nos escuchamos ni quisimos hacerlo sino que preferimos insultarnos, no condujo a nada positivo. Debemos hacer cosas que resuelvan los problemas y dejen de lado las ofensas.

Gazeta.ru: La principal condición de Tbilisi para renovar el diálogo es la retirada oficial del total de tropas rusas en Abjasia y Osetia del Sur. ¿Está de acuerdo?

N.B.: Toda negociación que empieza con condiciones preliminares está destinada al fracaso. Mi opinión personal es que lo más importante, tanto en mi país como en el exterior, es encontrar la manera de comunicarnos con los abjasios y los osetios y que mi país llegue a ser una nación unida e indivisible. Voy a poner todo mi empeño en tomar las medidas adecuadas que permitan lograr este objetivo.

Pero hay algo que para mí es evidente: si no estamos dispuestos a dialogar con Rusia, los problemas de la unidad georgiana no se solucionarán. En cuanto a la negativa de Georgia de entablar negociaciones con Moscú hasta que no se hayan retirados las tropas rusas, puedo decirle que ni un solo soldado abandonará el territorio georgiano mientras los gobiernos de ambos países no dialoguen. Esto lo entendería hasta un niño.

Gazeta.ru: ¿Si usted llegara al poder restablecería las relaciones entre Rusia y Georgia?

N.B.: Cuando las relaciones están más tensas es cuando más hace falta recurrir a la diplomacia. Cuando la gente se esfuerza por escucharse, las armas se silencian. Más allá de quien ocupe el poder, espero que el próximo gobierno razonable de Georgia entienda la necesidad de respetar a los demás y los pueda convencer no con las armas, por supuesto, sino con métodos y decisiones argumentados.

Gazeta.ru: Saakashvili no dejará el poder hasta que termine su mandato presidencial en 2013. ¿Habló usted con Putin sobre alguna medida concreta para mejorar las relaciones entre los dos países durante los próximos tres años?

N.B.: No hablamos del mandato de Saakashvili, puesto que esto es un asunto interno de Georgia. La nación georgiana debe decidir por sí misma cuándo el presidente debe dejar el poder y quién lo va a sustituir. No sería adecuado que Rusia, ni ningún otro país, interfiriera en el proceso.

Hasta que Saakashvili deje su mandato hay pocas oportunidades de avanzar en las relaciones con Rusia. Le confieso con toda franqueza, una vez más, mi convicción de que mientras Saakashvili sea presidente no habrá un verdadero progreso.

Nunca he ocultado que Georgia necesita anticipar las elecciones. No estoy de acuerdo con lo que hizo Saakashvili, sobre todo en agosto de 2008. En primer lugar, necesitamos el regreso de los abjasios y osetios. Después podremos hablar de fronteras.

Si la oposición logra el apoyo de la nación y se alza con la victoria en las elecciones presidenciales, empezaremos de inmediato a resolver los problemas que se han ido acumulando, no sólo respecto a las relaciones entre Rusia y Georgia sino también en otras áreas.

Gazeta.ru: En Georgia, la reacción a su visita a Moscú fue bastante ambigua. Por ejemplo, uno de los líderes de su partido, Zurab Bigvava, ha dejado el partido a modo de protesta.

N.B.: Creo que el gobierno de Georgia ventiló intencionadamente este tema. Yo insisto en que nadie dejó el partido por esto, y esto incluye a Bigvava. Hubo discusiones y desacuerdos sobre el momento de la visita y sus consecuencias, pero nadie negó la posibilidad y la necesidad de entablar un debate con Rusia.

Gazeta.ru: ¿Podría decirse que Putin está más cerca de usted que Saakashvili?

N.B.: No es adecuado preguntar quién está más cerca y quién más lejos. Estamos en política y aquí preguntas de este tipo no son las apropiadas. Mi presidente incumplió las promesas fundamentales que hizo al pueblo. Prometió construir un estado democrático pero violó casi todos los principios de la democracia.

Saakashvili destruyó las perspectivas de desarrollo del estado. Prometió la reunificación de Georgia y resolver el problema de Abjasia y Osetia del Sur pero acabó perdiendo más territorio.

Saakashvili alteró el mapa de nuestro país y los georgianos no se lo van a perdonar.

Gazeta.ru: De modo que usted cree que fue Saakashvili quien alteró el mapa de su país y no Putin.

N.B.: Saakashvili debía haber previsto los resultados de sus acciones.

Yo exijo a mi presidente que sea responsable por los intereses de mi país. No me parece correcto esperar que Putin o Medviédiev se responsabilicen por los intereses de Georgia.

Como ciudadana y votante, debo esperar que mi presidente evalúe las posibles consecuencias de sus actos. Por lo tanto, no es sorprendente que, principalmente, culpe a mi propio presidente antes que a otra persona.

Gazeta.ru: ¿Ha discutido la posibilidad de revocar la decisión de Rusia en cuanto al reconocimiento de la independencia de Abjasia y Osetia del Sur, o alguna otra opción que resuelva este problema en el futuro?

N.B.: No voy a hablar en detalle de nuestras conversaciones porque podría influir en la continuidad de las negociaciones. Tras la reunión tengo el convencimiento de que en Rusia hay una comprensión clara de los problemas y están dispuestos a entablar una discusión constructiva. Considero que esta es una buena oportunidad para que los políticos sensatos de Georgia comiencen a comunicarse con sus colegas rusos.

Gazeta.ru: ¿Le preocupa que los votantes de Georgia no entiendan sus conversaciones con Putin?

N.B.: Cuando el votante medio reciba información verdadera y no la que se le ofrece a través del prisma de la televisión controlada por Saakashvili, estoy segura de que se formarán una acertada opinión de lo que he hecho y responderán positivamente. En este momento el presidente Saakashvili mantiene a la población en una especie de “estado de zombie” y por lo tanto siempre habrá quien me critique por ello, pero esto no me preocupa.

Gazeta.ru: ¿Le ha ofrecido Putin su apoyo, por ejemplo, en las próximas elecciones?

N.B.: No. No debe contemplarse ningún tipo de apoyo, ni para mí ni para ningún otro político. Creo que Rusia entiende que si quiere tener relaciones estables, el presidente de Georgia debe ser elegido sin interferencias del exterior, procedan de donde procedan.