BRIC: los nuevos jugadores

Los inversores confían en que a fin de año elíndice bursátil ruso llegará a 1800-2000 puntos.

Los inversores confían en que a fin de año elíndice bursátil ruso llegará a 1800-2000 puntos.

De los países miembros del BRIC, Rusia ha sido la que experimentó el golpe más fuerte de la crisis financiera mundial. El pico de la caída ocurrió a fines del primer trimestre de 2009. El PBI de país se redujo en un 7,9%.

Pese a que luego la economía comenzó gradualmente a crecer, en la comunidad de expertos, surgió la opinión de que Rusia no tiene lugar en el grupo de países BRIC. Sin embargo, es totalmente posible que el club de las nuevas economías más poderosas tenga que ser ampliado en lugar de reducido. (Sudáfrica ha pedido recientemente su incorporación al grupo).
Economistas tan conocidos como Nouriel Roubini (profesor de Economía en la Universidad de Nueva York y titular de Roubini Global Economics) y Anders Äslund (del Instituto Peterson para la Economía Internacional y autor de “La Revolución Capitalista de Rusia”) han expresado que es necesario revisar la composición del BRIC y considerar la exclusión de Rusia del mismo.
Al mismo tiempo, entre los países del “G-20” (en este grupo de grandes economías, los países emergentes que en él participan son encabezados precisamente por los países BRIC) Rusia ha sido uno de los líderes en cuanto a la reducción de la inflación y los ritmos de restablecimiento económico luego de esta crisis, superando ampliamente los indicadores análogos de la anterior ola de la crisis financiera mundial de 1998. Una serie de expertos, que incluyen al ex consejero de Putin, Andréi Illariónov, opositor al actual gobierno, mencionan el auge de la economía rusa: en una serie de sectores los tiempos de crecimiento se miden con cifras de dos dígitos.

Parte de la economía mundial

La fuerte caída del PBI ruso ocurrió debido a la abrupta disminución de la demanda interna y también porque el gobierno comenzó a reaccionar demasiado tarde ante la crisis financiera mundial. Las medidas de respaldo a la economía fueron dirigidas al sector bancario y a las empresas, en tanto que en otros países la ayuda fundamental fue recibida por el sector vinculado al consumo. La caída del PBI y la devaluación de la moneda nacional durante la última crisis dieron claramente a entender que Rusia es parte de la economía mundial y no permanecerá a un costado de sus problemas, aunque la caída de la producción industrial resultó inclusive inferior a la de algunos países desarrollados.
La relación de los inversores con la economía y con la política económica del gobierno, como norma, se refleja en la dinámica de los mercados de valores y, aquí, Rusia, según los resultados de 2009, estuvo entre los líderes.

Moderación y volatilidad

Las premisas del ulterior crecimiento de los mercados en los países BRIC estriban en las menores tasas, en el enorme potencial de la demanda interna y también en la baja carga crediticia de la población. La escasa incidencia de la deuda en comparación con el crecimiento global de la misma en los Estados Unidos y en Europa también habrá de contribuir a aumentar el interés de los inversores hacia los países del BRIC.
El crecimiento del mercado ruso de valores en 2010 será estimulado por factores tales como el crecimiento del PBI, la baja inflación y las menores tasas porcentuales, los elevados precios mundiales sobre los recursos exportables, la severa política presupuestaria, el dólar en caída, el bajo indicador P/E (precio/evitda ó precio/beneficio) así como las reformas vinculadas con la modernización de la economía. Pese al fuerte crecimiento en 2009, el índice P/E de las empresas rusas, como antes, sigue retrasado con respecto al indicador similar de sus pares del BRIC.
Мuchas casas de inversión rusas y occidentales esperan el aumento del índice RTS (el índice básico bursátil de Rusia) para finales de 2010 hasta el nivel de los 1.800-2.000 puntos (al 16 de marzo era de 1.536,79 puntos). Antes que nada, los inversores deben prestar atención a los siguientes sectores: metalurgia, extracción de carbón (empresas orientadas a la demanda asiática) y actividad bancaria. También en 2010 se aguarda, si no es un boom, al menos un fuerte crecimiento de IPO en todo el mundo y en los países BRIC, en particular. La adquisición y fusión de empresas pueden ser uno de los grandes impulsores del crecimiento de los mercados. Por una parte, el interés de las compañías occidentales hacia los mercados de los países BRIC habrá de efectivizarse tanto a través de la apertura de sus filiales, como por medio de la compra de competidores, antes que nada en el ámbito bancario.
A los pesimistas que de todas formas insisten en la revisión de la composición del BRIC, les recomendamos conocer en detalle la investigación analítica de uno de los titanes de la industria mundial de la auditoría: PriceWaterhouseCoopers, en el que se incluye un pronóstico de acuerdo al cual, en el curso de 20 años, Rusia debería convertirse en la mayor economía del Viejo Mundo -tomando en cuenta la paridad de la capacidad adquisitiva- desplazando a líderes seculares como Inglaterra, Alemania y Francia.
Más aún, conjuntamente con los actuales miembros del BRIC y con el respaldo de México, Indonesia y Turquía; el septeto de las economías emergentes más activas (E7) deberá, en el curso de los próximos 10 años, equipararse con las del G7.
Recordemos, a propósito de esto que, en 2000, el PBI conjunto del G7 más que duplicaba al PBI total del E7. Así que es plenamente posible que el grupo de las economías emergentes más potentes, que forman ahora el BRIC, deba ampliarse hasta consolidar el E7.