Rosatom diseña supercomputadoras para estudiar el impacto de huracanes y tornados en centrales nucleares

Rosatom
La producción de supercomputadoras que realiza la corporación estatal atómica rusa, Rosatom, se ha ampliado con nuevos usos.

Las supercomputadoras de fabricación rusa comenzaron a producirse en el año 2010 en el Centro Federal de Energía Nuclear de Sarov (VNIIEF, por sus siglas en ruso) y en el de Snézhinsk. En ellos se diseñaron varios modelos de supercomputadoras personales de uso universal y especializado.

El director general de Rosatom, Serguéi Kirienko, señala que la compañía siempre ha invertido grandes sumas de dinero en el desarrollo de supercomputadoras, porque en el sector nuclear no es posible emplear software y hardware extranjeros.

La supercomputadora universal está diseñada para realizar una amplia gama de cálculos de ingeniería y puede instalarse directamente en el puesto de trabajo del empleado. El sistema de computación incluye unos servidores con una memoria operativa de cerca de 300 gigas, un clúster de cálculo con 1.248 núcleos y cinco teras de memoria. Además, utiliza el sistema operativo Linux.

En un principio, se creó para proyectar nuevas centrales nucleares y optimizar algunos procesos de los bloques operativos. Pero con la ayuda de una plataforma tan potente se pueden realizar también otros cálculos de precisión. Por ejemplo, es posible calcular todos los parámetros para un nuevo avión de pasajeros, o crear un prototipo y probarlo en un vuelo virtual, ajustado completamente a la realidad. 

Gracias a esta tecnología, ya no es necesario realizar costosas pruebas con maquetas y prototipos de cualquier tipo de desarrollo de ingeniería por complejo que sea: desde los edificios más modernos y equipados, como los que se prevé construir en­ las regiones con riesgo de te­rre­motos, hasta las platafor­mas oceánicas de extracción­ y procesamiento del petróleo.

De esta manera, los cálculos supercomputacionales reducen los gastos y plazos de creación de un nuevo producto. Además, estos equipos permiten modificar sobre la marcha su configuración y su construcción a fin de perfeccionarlos, lo que los hace más resistentes a posibles daños.

Demanda internacional

Con las supercomputadoras se estudia el impacto de fuertes fenómenos atmosféricos, como huracanes o tornados, sobre el edificio de contención de las centrales nucleares.
Los países más avanzados y las mayores corporaciones del mundo utilizan supercomputadoras para cubrir los requisitos del Estado y del sector privado en proyectos que van desde el diseño de aviones de pasajeros hasta el de grandes embarcaciones.

Los países en desarrollo también adoptan programas similares. India, por ejemplo, ha puesto en marcha el programa National supercomputing mission: building capacity and capability.

Por su parte, Rusia, que en su momento quedó rezagada en el desarrollo de supercomputadoras ya existentes en otros países desde los años 70, actualmente ha logrado reducir esa brecha. 

Estos aparatos de fabricación rusa se están utilizando en una serie de empresas del sector industrial nacional. Ferrocarriles Rusos, por ejemplo, ya los ha adquirido, mientras que Gazprom y Transneft se han mostrado interesadas.

Estas supercomputadoras también podrían tener demanda fuera del país. “En 2011, los trabajadores del sector nuclear ruso construyeron y pusieron en marcha unas supercomputadoras a nivel petaflop [el mayor nivel de potencia en este momento], lo que supone su entrada en la élite internacional”, indica el experto independiente Alexánder Uvárov.

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