5 ideas falsas y muy extendidas sobre el Kaláshnikov AK-47

30 de noviembre de 2016 Rússkaya Semiorka
El Kaláshnikov es una de las armas ligeras de mayor producción en el mundo, símbolo de simpleza y fiabilidad. Sin embargo, circulan ideas erróneas sobre el “kalash”, como lo conocen coloquialmente los rusos.
Mijaíl Kaláshnikov con AK-47
Mijaíl Kaláshnikov. Fuente:AP

El AK-47 surge en 1947

Muchos consideran que el Kaláshnikov se implantó en el ejército en 1947, pero la fecha de adopción por parte del ejército y la de producción en masa no tienen coinciden.  A pesar de su designación de “metralleta de Kaláshnikov del modelo de 1947”, no fue hasta 1949 cuando finalmente se adoptó y empezó a producirse en masa, para posteriormente aparecer entre las filas del ejército. Lo mismo ocurrió con el PPSh-41, el SKS-45 y muchos otros modelos de armas ligeras. En este sentido el AK-47 no fue una excepción.

La primera vez que se usó con fines militares fue durante la operación Vijr en Hungría en octubre de 1956. Aunque ya se había presentado al gran público un año antes, en la comedia soviética Maxim Perepelitsa.

La simpleza del Kaláshnikov

A menudo se habla de las virtudes de este fusil y se mencionan su simplicidad y fiabilidad. Sin embargo,  llevó su tiempo alcanzar este estándar de calidad. El modelo final, que se utiliza actualmente, se creó en 1959, cuando se creó el AKM, en donde “M”, significa “modernizado”.

Al principio la producción del AK-47 resultó complicada y costosa ya que se fabricaba a intervalos. Se hizo necesario simplificar la elaboración de la metralleta y para ello se emplearon nuevos metales y métodos de producción.

Se realizaron una serie de cambios en la estructura del rifle. El peso del arma se redujo en 600 gr. y  se sustituyó la bayoneta habitual por un cuchillo. Una de las mayores ventajas en comparación con el primer AK-47 era su nivel de prestaciones y el relativamente bajo precio de coste de producción.

Fiódor Tókarev,  ingeniero soviético y creador de las pistolas TT y la SVT-40, describió así la AKM: “Este modelo destaca por su eficacia, su alta exactitud y precisión de disparo y su relativo poco peso”.

La AKM se fabricó 1960 y 1976 y probablemente fuera el modelo de mayor producción en masa del ejército soviético. Actualmente la AKM sigue utilizándose entre algunas tropas como arma silenciosa, con un silenciador incorporado.

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Es un arma única

¿Existían modelos de armas ligeras en otros países parecidos al Kaláshnikov que no son copias del original? En la Checoslovaquia se creó un modelo de así.

Los países del Pacto de Varsovia aceptaban armas diseñadas en la URSS y también creaban sus propios modelos. En este sentido, Checoslovaquia, un país con una rica tradición en el diseño y producción de rifles de asalto, no fue la excepción. En 1958 se hizo con la metralleta Čermák CZ SA Vz.58 para armar al ejército checoslovaco. Su apariencia exterior recordaba en gran medida al diseño de Kaláshnikov, pero la estructura es bastante diferente. Este fusil destacaba por la calidad de producción, si bien no era tan eficaz como la de Kaláshnikov.

El АK-47 es una copia del Sturmgewehr

Se dice que el rifle de asalto alemán G-44 (Sturmgewehr) sirvió de base para la creación del AK-47, pero esto no es del todo cierto. Tras hacerse con una carabina alemana Mkb-42(H) en 1943, surgió la cuestión sobre la creación de un complejo de armas ligeras de cartucho intermedio.

Posteriormente a los ingenieros soviéticos se les encomendó la tarea de crear un rifle automático de cartucho intermedio según el modelo almemán. En el concurso que tuvo lugar en 1944 la vencedora fue la metralleta de Sudáev (AC-44).

Teniendo en cuenta observaciones y sugerencias, se decidió perfeccionar y adoptar la metralleta Sudáev.

Sin embargo, en 1946 el diseñador Sudáev falleció y nadie pudo finalizar el proyecto. El asunto quedó en el aire. Poco después se anunció un nuevo concurso cuyas bases pasaban por usar la experiencia ya adquirida con la metralleta de Sudáev, y no del Sturmgewehr (Stg-44). Más tarde, tras una serie de complicadas y largas pruebas se decantaron por “el fusil automático de Kaláshnikov de calibre 7,62 (AK, por sus siglas en ruso)” o AK-47.

AKS-74U: el arma de los paracaidistas

El primer modelo fabricado del fusil de asalto Kaláshnikov AK-47. Foto: Grigori Sysoyev/TASSEl primer modelo fabricado del fusil de asalto Kaláshnikov AK-47. Foto: Grigori Sysoyev/TASS

A menudo se dice que el AKS-74U, con su cañón más corto y su culata plegable, estaba destinado a las tropas de comandos, pero no es cierto. En un principio este modelo se diseñó para la tripulación de carros de combate, artilleros y la unidad de comunicaciones, es decir, para aquellos que, debido a la función que desempeñaban, no pasaban mucho tiempo en la primera línea de combate.

El uso de un modelo más compacto estaba totalmente justificado. No obstante, se decidió poner a prueba la efectividad bélica de la AKS-74U y durante 1982-83 la infantería paracaidista lo empleó en Afganistán. Las reseñas desfavorables que recibió este modelo están relacionadas precisamente con la tentativa de usar el fusil en una situación de combate intenso.

Las principales desventajas del cañón recortado eran la baja intensidad de fuego, el menor alcance y el rápido calentamiento del cañón. Entonces se retiró el AKS-74U y solo se recuperó cuando el Ministerio de Interior lo volvió a usar tras el aumento de la actividad delictiva en el país, su uso se mantiene a día de hoy. Fue la única alternativa al Kaláshnikov producido en Tula, ya que la manufactura de las demás versiones se concentra en Izhevsk.

Artículo publicado originalmente en Rússkaia Semiorka.

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