Un poco de historia

El ritual tradicional de la boda rusa consiste en: cortejo, presentación de la novia, compromiso matrimonial, despedida, rescate nupcial, boda, fiestas y banquete.

El cortejo se refiere a la tradición de ofrecer matrimonio a la joven. Para el papel de intermediarios eran contratados especialmente casamenteros que no sólo recomiendan la novia, sino que también ayudaban en la organización y a encontrar una novia adecuada. En la Unión Soviética no se mantuvo el ritual de cortejo y la mayoría de los jóvenes de hoy se refieren a ello como algo arcaico, que ha quedado obsoleto.

Sin embargo, se mantienen los casamenteros en forma de agencias matrimoniales que por cierto precio  ayudan a encontrar una pareja joven y agradable. Las agencias son relativamente nuevas, pero durante el último par de años la popularidad de este tipo de servicios se ha incrementado. Así se lo contó a Rusia Hoy Olga, consultora de la agencia matrimonial 'Visavi'.

"Llevamos a cabo una conversación con el cliente, examinamos su temperamento, rasgos de carácter y buscamos la forma de seguir trabajando. Algunos prefieren buscar por sí mismos. Otros, por el contrario, confían plenamente en nosotros. Últimamente se han dirigido a nosotros una gran cantidad de extranjeros". De acuerdo con Olga, la mayoría de los clientes extranjeros son ciudadanos europeos.

Según las costumbres antiguas, los novios no podían encontrarse cara a cara. El encuentro (presentación de la novia) se daba exclusivamente en presencia de los padres. Si los padres estaban contentos con la elección del casamentero, anunciaban el compromiso matrimonial. El anuncio se hacia en la mesa, siendo por lo general pronunciado por el padre de la novia. Después los padres fijaban la fecha y lugar de la celebración de la boda.

El día antes se consentía realizar una despedida de soltera/soltero. Una de sus principales actividades consistía en una visita al baño ruso (bania), acompañada por cantos y acciones rituales.

La boda en sí duraba varios días. Por lo general, el primer día el novio traía una dote a la casa de la novia (que servía como una especie de rescate), y luego organizaba el banquete. El rescate podía durar varias horas e iba acompañado de una serie de pruebas y chequeo del novio. A menudo, al novio se le ofrecía encontrar una novia entre las jóvenes disfrazadas. Después del rescate seguía el enlace por la iglesia, y los novios se retiraban a su cortijo nupcial con los casamenteros.

En el segundo día era tradición preparar el convite para los padres de ambas partes, cantar canciones y realizar las fiestas solemnes en honor del casamiento. 

Las bodas hoy en día

En la Rusia actual apenas nadie sigue estrictamente estas viejas reglas. De las tradiciones del pasado se mantiene el banquete, el compromiso matrimonial y la celebración de boda (aunque las últimas dos tradiciones se mantienen más por moda que por respeto). Cada año crecen las solicitudes de los recién casados, y con ellos crecen los gastos de los servicios, presentados por las agencias. Particularmente cara salen las bodas que se realizan fuera de la ciudad o en el extranjero.

“Hoy en día, las agencias se adaptan a todos los bolsillos”, dice la directora de la agencia organizadora de bodas Pozhenimsya.ru, Alexandrina Remiz. "En mi experiencia, ha habido casos en los que la pareja protagonizó una celebración en Moscú, por sólo 100.000 rublos (3.000 dólares) para 50 personas. En principio, la pareja decide por sí misma cuánto puede gastar. Tuvimos otra boda, donde los recién casados estaban dispuestos a gastar dos o tres millones de rublos, (entre 60.000-90.000 dólares) incluyendo esta cantidad los servicios de los mejores fotógrafos, camarógrafos y demás personal".

“Hoy en día, la mayoría de las parejas quieren que la boda sea organizada por un diseñador, tenga un esquema de colores interesante y tenga algo que ver con la historia de la pareja”.

En promedio, la organización de una boda ocupa de dos a cuatro meses. Las parejas más prudentes comienzan a preocuparse por "el día principal de su vida" un año antes a la celebración, reservando el restaurante y la fecha.

La boda moderna rusa, según Remiz, es una apuesta personalizada de pareja. Hace apenas dos o tres años, muchas parejas preferían celebrar fiestas temáticas al estilo de los gángsteres de Chicago de los años 20, retro de los años 80 o al antiguo estilo ruso. Aquí la tradición confluye con la modernidad.