Nueva hipótesis sobre el accidente del Tu-154

El primer registrador con los parámetros de vuelo del Tu-154 del Ministerio de Defensa se descifró el 27 de diciembre. Según un análisis preliminar de los datos, las irregularidades en el vuelo pudieron deberse a que las aletas de curvatura no se cerraron por alguna razón. Intentando compensar la caída en picado, los pilotos agravaron la situación levantando exageradamente el morro del avión.
Tu-154 siniestrado en rusia
La caja negra revela la posible causa de la catástrofe. Fuente:Nina Zotina/RIA Novosti

La mañana del 27 de diciembre los buzos descubrieron y sacaron a la superficie el mayor fragmento del avión de toda la operación de búsqueda: una parte de la cola del Tu-154B2 de cuatro metros que se encontraba a 30 metros de profundidad. En ella encontraron el registrador de los parámetros de vuelo de todos los sistemas del avión.

Inmediatamente fue enviado al Instituto Central de Investigación de las Fuerzas Aéreas de la región de Moscú. El Ministerio de Defensa por ahora no ha publicado los resultados del estudio de la caja negra y se ha limitado a señalar que “una comisión estatal sacará las conclusiones definitivas sobre las causas de la catástrofe tras estudiar todos los factores posibles”.

Sin embargo, una fuente próxima a la investigación ha informado de que la grabadora registró un fallo en el sistema de cierre de las aletas de curvatura del Tu-154, que durante el despegue garantizan una mayor fuerza de elevación en las alas del avión.

¿Hasta qué punto es peligroso que no se cierren las aletas?

El fallo en el cierre de las aletas de curvatura, según varios especialistas en aviación, es un problema desagradable, pero no puede provocar esta catástrofe. Según los expertos, los pilotos compensan la caída en picado debida a un fallo en el cierre de las aletas en el despegue con el timón y con el estabilizador del avión. Cuando lo consiguen, los pilotos informan inmediatamente del fallo a los controladores y regresan al aeródromo de despegue. Además, la vuelta se lleva a cabo a baja velocidad para que las superficies inclinadas no se rompan por la corriente.

La tripulación del Tu-154 no logró resolver el problema del fallo de las aletas por alguna razón. De hecho, sus acciones no hicieron más que agravar la situación, que estaba lejos de ser crítica.

Los expertos opinan que los pilotos militares, intentando compensar la caída libre del avión, tiraron de los timones con demasiada fuerza y aceleraron demasiado los motores. Debido a esto, el avión pudo adoptar lo que en términos aeronáuticos se conoce como perfil alar supercrítico, perder velocidad y, en lugar de ganar altitud, estrellarse en el mar.

Nuevos testigos de la catástrofe aérea

Los investigadores barajaban la teoría del fallo en las aletas de curvatura antes de descifrar la caja negra del avión. Para ello se basaron en las declaraciones de un testigo directo de lo sucedido: un empleado de la guardia costera del Servicio Federal de Seguridad, que comparó la posición del avión en el momento en que tocó el agua con una motocicleta avanzando únicamente sobre su rueda trasera.

Svetlana Petrenko, portavoz oficial del Comité de Investigación de Rusia, informó el 27 de diciembre de que además de las declaraciones de este y de otros testigos de lo sucedido, la investigación cuenta también con una grabación de video en la que se muestra el corto vuelo del avión: desde el despegue hasta la caída. No obstante, el Comité de Investigación no ha dado detalles sobre el contenido de la grabación ni de la información obtenida de los expertos en la caja negra.

A pesar de los datos del registrador, los investigadores y los expertos por ahora no descartan otras hipótesis sobre las causas de la catástrofe. Por ejemplo, los especialistas por ahora siguen barajando la posibilidad de un atentado terrorista a bordo del avión o de problemas en su alineación durante el despegue, a los que el Tu-154, según algunos pilotos, es muy sensible. Por último, se están confirmando los datos sobre un posible choque del avión con una bandada de gaviotas.

Desde el inicio de la operación de búsqueda, en el lugar de la caída del avión se ha encontrado una gran cantidad de plumas de aves flotando en la superficie. Por su parte, los pilotos de los helicópteros de rescate también se han quejado de la abundancia de pájaros en la zona. La hipótesis definitiva se confirmará o desmentirá cuando los expertos encuentren y analicen los motores del avión, en cuyas aspas puede que queden huellas biológicas.

Publicado originalmente en ruso en Kommersant

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