Anteriormente, el máximo crecimiento de la deuda se registró en el cuarto trimestre del año pasado cuando fue de un 6,1 por ciento (36.500 millones de dólares).

La mayor contribución al crecimiento de la deuda en el primer trimestre corresponde a las empresas del sector no bancario: su deuda aumentó en un 12,5 por ciento (45.900 millones de dólares) hasta los 412.300 millones.

En este sentido, los bancos rusos experimentaron un aumento del débito de un 2,1 por ciento (4.200 millones) hasta los 205.800 millones.

La deuda de los órganos bajo control estatal descendió un 3 por ciento (1.400 millones) hasta los 46.400 millones.

La deuda externa rusa, que suma la pública y la privada, ascendió a 631.800 millones de dólares en 2012.

La deuda externa del país creció en 92.900 millones de dólares en un año y se situó al término de 2012 en el equivalente al 31,26 por ciento del PIB ruso.

La deuda externa del sector privado ruso supera con creces la deuda externa pública, que aún después de crecer en un 37,8 por ciento (13.100 millones de dólares), concluyó el pasado año en los 47.800 millones de dólares o el 2,3 por ciento del PIB.

Mientras, el sector empresarial privado incrementó su deuda externa en 36.600 millones de dólares (11,1 por ciento) hasta situarla en 366.400 millones de dólares.

Al mismo tiempo, la deuda externa del sector bancario se situó al final del año pasado en 201.600 millones de dólares tras un crecimiento de 38.800 millones de dólares o 23,8 por ciento.