El ranking publicado en julio por el Banco Mundial sobre el PIB y la paridad del poder adquisitivo es otra evidencia del aceptable nivel de la economía rusa, señalan los expertos. Este indicador es una de las medidas más adecuadas para comparar la producción de bienes y servicios, con ventajas sobre el producto interno bruto nominal per cápita, puesto que toma en cuenta las variaciones de precios.

En cuanto al volumen del PIB nominal (información del FMI), Rusia ha avanzado del 9º al 8º puesto. Además, a principios de julio el Banco Mundial incluyó a Rusia en el grupo de países con ingresos nacionales per cápita más altos, aunque durante los últimos diez años Rusia ha formado parte de la categoría de países con ingresos por encima de la media.

Esta subida de estos indicadores será un aspecto positivo de gran importancia para la entrada de Rusia en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) planeada en 2015. Para el incremento del PIB per cápita los expertos de la OCDE recomiendan aumentar la productividad del trabajo, estimular la innovación y perfeccionar la regulación financiera y tributaria.

Los expertos no se muestran sorprendidos por los éxitos en la economía rusa. Según el economista jefe de Deutsche Bank, Yaroslav Lisovolik, el ranking basado en el PIB y la  PPA refleja razonablemente bien la situación del consumo de bienes y servicios en la economía.

“La economía rusa genera su crecimiento en base a los favorables precios del petróleo, mientras que Europa se encuentra en recesión y las perspectivas de su salida de la crisis no están claras. La situación es especialmente compleja en los países del sur de Europa, y esto tiene impacto en Alemania y en el resto de países. Como resultado, Rusia tiene menos que perder en esta crisis que Europa.

“Además, durante el último año y medio el rublo muestra buenos resultados en un contexto de caídas de otros mercados en desarrollo”, explica Lisovolik.

El director general de la Agencia de Comunicaciones Políticas y Económicas, Dmitri Orlov, también opina que el lugar de Rusia en estos índices por PIB es del todo adecuado. “En cuanto a Producto Interior Bruto y poder adquisitivo, dados todos nuestros problemas, estamos muy lejos de China, pero muy por delante de Europa”,  señala este experto.

¿Qué le espera a la economía rusa en el futuro? Esta pregunta interesa en gran medida tanto a los ciudadanos como a los inversores mundiales que prestan especial atención al país. El FMI redujo recientemente el pronóstico de su crecimiento en 2013 hasta un 2,5%. El pronóstico del Banco Mundial es un poco inferior: 2,3%.

Estas cifras parecen bastante altas en comparación con las perspectivas del crecimiento del PIB en EEUU (1,7%) y con la recesión en la Eurozona (-0,6%). Aunque es cierto que la dinámica del crecimiento económico de los dos compañeros de Rusia en los BRICS sigue siendo más impresionante que el ruso (7,8% China, 5,6% India).

Los expertos encuestados estiman que durante el próximo año, debido al estancamiento de la Eurozona, la diferencia entre Rusia y Europa no hará más que aumentar, aunque Rusia irá bastante por detrás de los países asiáticos.

“China e India consolidarán sus posiciones en los rankings por PIB”, asegura Orlov. Con él coincide Lisovolik, quien también señala que a pesar de su subida en el ranking del Banco Mundial, el problema del crecimiento económico en Rusia sigue vigente y es bastante grave.