El ruso que unió las montañas de Tibet con las pirámides de Egipto y México

16 de marzo de 2017 Ajay Kamalakaran
El doctor Ernst Muldashev, un oftalmólogo ruso, tiene la teoría de que el monte Kailash en Tíbet es una antigua pirámide hecha por el hombre y está vinculada a las pirámides de Guiza y Teotihuacán.
Kailash
El monte Kailash, Tíbet. Fuente: Ondřej Žváček/wikipedia

Kailash es un monte de 6178 metros situado en el Tíbet y está considerado sagrado por los hindúes, los budistas y los jainistas. Para los primeros, Shiva, creador y destructor, está sentado y meditando de manera perpetua en lo alto de la montaña. Los budistas tibetanos creen que es el hogar del buda Demnchok, que representa la dicha.

Ningún humano ha conseguido subir a la cima de Kailash. Hay numerosas leyendas acerca de personas que han perecido en el intento. Las autoridades chinas, que reconocen la importancia religiosa del monte, han prohibido a los alpinistas que la suban.

Los rusos, al igual que los indios, han estado fascinados con esta montaña durante mucho tiempo. El pintor Nicholas Roerich escribió sobre ella y unos de sus cuadros más famosos retratan el camino a la montaña.

Hay varias leyendas sobre montañeros rusos que en el siglo XIX y a principios del XX intentaron escalarla pero fracasaron. Un montañero siberiano me contó una historia sobre un grupo que intentaba acceder a la cima pero que tras pasar por un determinado punto todos envejecieron varias décadas de repente. Según la historia, murieron de viejos tan solo un año después.

Roerich creía en la existencia de un reino místico llamado Shambala cerca de Kailash. Algunos hindúes llaman Kapapa a Shambala y creen que allí vive gente perfecta.

En 1999 el oftalmólogo ruso Ernst Muldashev decidió hacer una expedición al Tíbet para tratar de descubrir los secretos del monte Kailash. Su equipo estaba compuesto por expertos en geología, física e historia. Se reunieron con varios lamas tibetanos y pasaron varios meses al pie de la montaña.

¿Pirámide humana?

El equipo de Muldashev llegó a la conclusión de que el monte Kailash es una enorme pirámide hecha por el hombre en tiempos antiguos. Afirmó también que estaba rodeada por pirámides más pequeñas y que podría ser el centro de actividades paranormales.

“En el silencio de la noche a menudo había como extraños jadeos al pie de la montaña”, escribió Muldashev en un artículo académico. “Una noche, tanto mis colegas como yo oímos claramente el ruido de una piedra que caía en el interior de la montaña. No había ninguna duda”. Sugería que hay algún tipo de ser viviendo en el interior de la pirámide.

Ernst Muldashev. Fuente: Mikhail Fomichev/TASSErnst Muldashev. Fuente: Mikhail Fomichev/TASS

“En los textos tibetanos está escrito que Shambala es un país espiritual localizado al noroeste de Kailash”, afirma. “Es difícil para mí hablar de esto desde un punto de vista científico, pero puedo afirmar de que el complejo de Kailash está directamente relacionado con la vida en la Tierra y cuando hicimos un mapa de la 'Ciudad de los dioses', que contenía pirámides y espejos, nos quedamos muy sorprendidos al comprobar que el esquema es muy similar a la estructura espacial de las moléculas de ADN”.

Mohan Bhatt, un académico de sánscrito que vive en Mumbai, dice que el Ramayana (un texto sagrado hindú) también se refiere a la montaña sagrada como una pirámide. También hay referencias en los Vedas, según dice. “Los textos antiguos se refieren a la montaña como un eje cósmico”, declara.

Muldashev cree que las pirámides se construyeron por personas de la antigüedad que estaban muy avanzadas y conocían las leyes de la energía sutil. La montaña sería la parte más importante de un antiguo sistema de estructuras monumentales y estaría conectado directamente con otras como las de Guiza, en Egipto, o las de Teotihuacán.

Hay una página web en inglés y ruso que explora esta teoría con más detalle.

Las autoridades chinas desmintieron rápidamente las afirmaciones de Muldashev.

Un año antes de su expedición al Tíbet, Muldashev declaró que había trasplantado con éxito un ojo humano a una mujer utilizando una córnea y una retina cultivadas con alloplant, un biomaterial experimental hecho a partir de carne humana procesada clínicamente. Un grupo de doctores en el Reino Unido desmintió que lo hiciera.

Muldashev, que nació en 1948, es el director del Centro Ocular de Alloplant de Cirugía Ocular y Plástica de Ufá.

Nota al pie

Como agnóstico que desconoce los misterios del universo, no sé qué decir acerca de los descubrimientos en el monte Kailash. Aunque me alegra saber que el gobierno chino respeta los sentimientos de los hindúes y los budistas y no deja que nadie suba a la cima del monte.

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