150 años de Kandinski, padre de la abstracción

16 de diciembre de 2016 Irina Osipova, para RBTH
El 16 de diciembre se cumplen 150 años del nacimiento del artista y teórico, uno de los padres del arte abstracto, que dio la vuelta a todas las ideas preconcebidas sobre la pintura.
Vasili Kandinski
Vasili Kandinski. Fuente: AFP/East News

Estudió derecho

Antes de dedicarse por completo a la pintura, Kandinski se licenció en la  facultad de Derecho de la Universidad de Moscú para contentar a sus padres.  Su carrera se desarrollaba espléndidamente: en 1893, al finalizar sus clases, se quedó en la universidad como profesor y tres años después la Universidad Derptski de Tartu (actualmente Estonia) le ofreció un puesto de profesor de jurisprudencia. En ese momento, Kandinski, que tenía 30 años, decidió definitivamente dedicarse a la pintura.

Amante de la música

En su imaginario, la pintura estaba ligada de manera íntima a la música. La impresión que le causó la representación de Lohengrin de Wagner en el Teatro Bolshói fue una de las razones que le animaron a dejar su carrera de abogado. En su libro autobiográfico llamado Escalones, escribe: “Los violines, los contrabajos profundos y sobre todo los instrumentos de viento encarnaban en mi percepción toda la fuerza de la hora vespertina, vi mentalmente todas mis pinturas, las tenía ante mis ojos”.

Diseñador y fotógrafo

La síntesis de las artes era extremadamente importante para Kandinski, que no se limitaba a la pintura y a la música. También diseñaba interiores, creaba bocetos para pinturas murales en porcelana, para vestidos y muebles, y se interesó por la fotografía y el cine.

Frasco de perfume diseñado por Vasili Kandinski, 1912. Fuente: Alamy/Legion MediaFrasco de perfume diseñado por Vasili Kandinski, 1912. Fuente: Alamy/Legion Media

Pintaba escenas en casas de campo

En su búsqueda de una lengua nueva, Kandinski probó varios estilos distintos. En 1896 quedó maravillado por los “Almiares” de Monet en una exposición en Moscú. El arte modernista y simbolista le eran muy cercano, pero él pintaba típicas escenas en casas aristócratas, como por ejemplo su obra “Crinolinas”, pintada en 1909 y que se encuentra en la Galería Tretiakov.

Drogadicto y loco para los críticos

Las primeras abstracciones de Kandinski estuvieron precedidas por una simplificación y una destrucción gradual de las formas que había utilizado hasta ese momento en su pintura y grabados. En 1910, durante la segunda exposición de la Nueva Asociación de Artistas de Múnich, a la que solía invitar a pintores de distintos países (entre ellos Picasso), Kandinski mostró su “Estudio para la composición II” (que se encuentra en el Museo Guggenheim de Nueva York). La crítica reaccionó con mordaces acusaciones de que aquella pintura era obra de un loco o de un “adicto a la morfina o al hachís”.

La primera abstracción del mundo

“Pintura con círculo”, pintada en 1911 (en el Museo Nacional de Georgia, en Tbilisi), está considerada la primera obra abstracta de Vasili Kandinski (y en general la primera abstracción del mundo). Según el artista, la naturaleza da impulso a la creación, pero no tiene sentido limitarse a copiarla. La luz es lo más importante, lo que establece la tonalidad emocional y ayuda a estructurar la composición. La forma, por su parte, es la combinación de planos y líneas que crea el movimiento.

“Pintura con círculo”, 1911. Fuente: AFP/East News“Pintura con círculo”, 1911. Fuente: AFP/East News

Introdujo nuevos géneros

Al rechazar la figuración introdujo una nueva clasificación de géneros. En lugar de los retratos, los paisajes y los bodegones surgieron las “impresiones”: obras en las que se conserva el vínculo con la naturaleza; las “improvisaciones”: expresiones espontáneas y a menudo inconscientes de las sensaciones y emociones internas y las “composiciones”: síntesis de forma externa y contenido interno, expresadas mediante la línea y el color.

Dio vida al color

El color en Kandinski es autónomo y no está relacionado con la escena de la imagen. El pintor llamaba a las pinturas “seres vivos” y creía que tenían la capacidad de influir directamente en el alma de quien las miraba. Basándose en una teoría de Goethe, estableció sus propias relaciones: el amarillo recuerda el sonido de la flauta, simboliza lo terrenal, acentúa el movimiento hacia el espectador y se corresponde con el triángulo; el azul está relacionado con la paz celestial, la tristeza, el movimiento desde el espectador, el círculo y el sonido del violonchelo; el rojo es la ebullición interna y la forma del cuadrado y el verde es quietud y antiemocionalidad.

"Composición VII", 1913. Fuente: Archive photo"Composición VII", 1913. Fuente: Archive photo

En contra del racionalismo de los vanguardistas

La irracionalidad y emocionalidad de las obras de Kandinski estaba contrapuesta al racionalismo de otros vanguardistas rusos, lo cual se hizo más evidente tras la revolución, cuando Kandinski coincidió con Alexander Ródchenko dando clases en escuelas de arte rusas. Al no poder realizar sus ideas pedagógicas en Rusia, en 1922 se marchó a trabajar al a escuela alemana de la Bauhaus, donde enseñaba dibujo analítico y muralismo.

No se identificaba con el espíritu de la URSS

Vasili Kandinski era un pintor muy prolífico: solo en el periodo de búsqueda del idioma abstracto, de 1909 a 1914, pintó 200 lienzos y una enorme cantidad de bocetos. Muchos de ellos se perdieron: en la Unión Soviética se enviaban a museos de provincias y los ocultaban en los fondos de reserva porque no se correspondían con el espíritu del realismo socialista, mientras que en la Alemania nazi los calificaron de arte degenerado.

+
Síguenos en nuestra página de Facebook