Secretos y trucos para conducir una troika rusa

27 de enero de 2015 Natalia Radúlova, Ogoniok
Este trineo tirado por tres caballos, es uno de los principales símbolos de Rusia. La doma y el control de una troika constituyen un arte único. El jinete Andréi Korchaguin, ocho veces campeón de Rusia, desvela cómo se ha convertido en uno de los mejores jinetes de este medio de transporte tradicional.
El mejor jinete de Rusia explica las particularidades de este medio de transporte tradicional. Fuente: Vitaliy Bezrukih / Ria Novosti
El mejor jinete de Rusia explica las particularidades de este medio de transporte tradicional. Fuente: Vitaliy Bezrukih / Ria Novosti

El centro de troikas rusas ‘Nasledie’ (Patrimonio), fundado por iniciativa de Andréi Korchaguin y del abogado moscovita y amante de los caballos Yuri Ribakov, cuenta con auténticos ‘atletas’. “Los caballos complacientes son para las troikas de alquiler, las que se usan para pasear con los niños por el parque —explica Korchaguin—, nosotros tenemos aquí 18 profesionales, 18 caballos con temperamento”.

La base del centro se encuentra en la región de Vladímir. El centro se dedica a la preparación de caballos de raza trotador orlov para carreras de troikas y aloja una escuela para la formación de profesionales y amantes de la caballería de tiro.

“Todo está financiado con el dinero de Ribakov. De momento no tenemos beneficios. Nuestro objetivo ahora es el de mantener esta tradición”, afirma. Yuri Valentínovich sueña con que algún día los campeonatos de troika se conviertan en una especie de Fórmula 1, que este deporte reciba apoyo del Estado y que los ciudadanos comprendan por fin que la troika merece ser calificada como el principal símbolo del país.

Fuente: Centr Nasledie

Korchaguin se dedica a los caballos desde hace casi 30 años. Empezó en la escuela de veterinaria: “Una vez vi como volaban las troikas en un campeonato. Se me pusieron los pelos de punta y decidí que me dedicaría a eso”. Cuando era estudiante apenas tenía dinero para el alojamiento.

En una ocasión, tenía que ir a París con las troikas y pagar los costes del viaje, así que Andréi vendió su coche. “¿Qué más da? El dinero viene y va. Pero el espectáculo debe continuar; está en juego el prestigio de Rusia”.

Se considera que la troika surgió hace cerca de 200 años. Elena Peterson, directora del museo del hipódromo de Moscú, cree que estos trineos no tienen menos de 500 años de historia.

La troika es el único coche de caballos del mundo en el que el caballo de varas va al trote y la caballería de refuerzo va al galope. Korchaguin opina que todos los miembros de este equipo son importantes: “Cada caballo sabe hacia dónde tiene que correr. En las cuadrigas europeas da igual dónde se coloca cada caballo, el orden no cambia nada. Pero en las troikas tenemos un enfoque individual, tengo que explicarles a los caballos durante meses cuál es el lugar más cómodo para ellos. Si un caballo se desvía a la izquierda, como los zurdos, hay que ponerlo a la izquierda. Los caballos de refuerzo ayudan mucho al de varas, le facilitan su trabajo, por eso la troika vale tanto para las carreras de velocidad como para las de fondo”.

Fuente: Centr Nasledie

“En el extranjero nadie entiende cómo pueden controlar nuestros jinetes a tres caballos que avanzan con diferente marcha”, dice Korchaguin.

Un grupo de estudiantes europeos han realizado unas prácticas con Korchaguin. “Estuvieron aquí dos semanas, aprendieron a enganchar los caballos y la doma clásica. Entre ellos, el que más me gustó fue el belga, un jinete experimentado. Le propuse que saliera conmigo en el campeonato de Rusia, que se celebraba precisamente en Vologda y se alegró muchísimo. Le encargué una tarea: sostener las riendas de su caballo de refuerzo y, después, pasármelas a mí. Él aceptó el reto. Iba sentado detrás de mi ayudante, todo estaba tranquilo. Pero cuando empezó la carrera, el belga se quedó pasmado. Intenté coger las riendas, pero él no las soltaba.

Pedí a mi ayudante que me echara una mano y, a duras penas, se las arrancamos entre los dos. Al final quedamos los segundos. El belga estaba pálido: ‘Ha sido culpa mía’, decía. Nosotros le tranquilizamos y casi se pone a llorar: ‘Me asusté. Casi no pude soltar el aire hasta que llegamos a la meta’. No se imaginaba que iríamos a esa velocidad. Esto demuestra que los extranjeros no entienden la filosofía de la troika. Piensan que no es más que un carro de tres caballos. ¡La troika es un ave!”

Ahora, Korchaguin aparece con sus caballos en todas las películas en las que necesitan una troika. Lo invitan a todo tipo de festivales ecuestres. “Hace poco volvimos de Finlandia. Se celebraban los días de la cultura rusa y nos llevaron junto con otros artistas. ¿Acaso hay algo más ruso que nosotros?”.

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Artículo publicado originalmente en ruso en Ogoniok.

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