Formas de llamar al dinero en ruso: kapusta, limoni, babki

2 de febrero de 2014 Alexéi Mijéiev, Rusia Hoy
La palabra 'dinero' en ruso tiene una gran cantidad de sinónimos en lenguaje coloquial. Algunas de ellas pasan de moda, otras llegan para remplazarlas, pero una cosa permanece inalterable: predominan los términos despectivos que restan importancia al dinero.
Dibujado por Niyaz Karim
Dibujado por Niyaz Karim

En la época soviética, los términos más extendidos eran kapusta (col) y bashli (el equivalente del coloquialismo español 'pasta'). La analogía con la col es comprensible: un fajo de billetes se parece bastante a varias hojas de col pegadas unas a otras. Y la palabra bashli, según algunos lingüistas, proviene de la palabra hebrea bishoel, que posee un significado relacionado con la cocina.

En argot ruso, los ingresos de una transacción se llaman navar, un término que hace referencia a la tela que se forma en la superficie del caldo después de la ebullición (en un antiguo chiste, un empresario compra un huevo por un rublo, lo hierve y lo vende también por un rublo; y a la pregunta sobre qué es lo que se lleva él, responde: “¡Navar!”).

Cuando a principios de los años 90 se permitió a los rusos poseer divisa extranjera (hasta el momento esto estaba considerado un delito penal), la lengua comenzó a crear rápidamente nuevas palabras.

Pero tanto el término kapusta como el término bashli han sido expulsados de la lengua por la palabra babki. Es difícil saber el porqué de estas babki (literalmente 'abuelitas'). Existe una teoría que afirma que en el siglo XVIII se llamaba así a los billetes con la imagen de la emperatriz Catalina II, aunque desde aquellos lejanos tiempos en los billetes no han vuelto a aparecer imágenes femeninas.

Después de que estas 'abuelitas' derrotaran a prácticamente todos sus competidores y la palabra babki se convirtiera en la más utilizada, el vocablo dio a luz a una nueva versión: bablo (el sufijo '-lo' aporta un significado abstracto a la palabra, de modo que estas 'abuelitas' concretas pasan a ser una especie de esencia abstracta). A finales de los años 90 apareció un refrán popular irónico y bastante cínico: “Bablo pobezhdaet zlo”, un juego de palabras que significa literalmente “el dinero siempre gana al mal”.

En los apelativos coloquiales del dólar se jugaba sobre todo con el color de los billetes: los dólares se llamaban greeny (de la voz inglesa green) o zelen (verde). Se comenzó también a llamarlos por su nombre coloquial en Estados Unidos transliterado al ruso: baks (que por sus tres primeras letras dio lugar a su vez a otro nombre, bakínskie rubli, literalmente “rublos de Bakú”).

De manera oficial, para el dinero extranjero apareció la abreviabura SKV (Svobodno Konvertiruemaya Valiuta, “Moneda Libremente Convertible”). Los rublos, que hasta entonces no se podían cambiar libremente por otra moneda, se solían llamar dereviánnie (de madera), en oposición a los rublos de pleno valor 'dorados' y 'plateados' de la Rusia zarista.

En la época de la inflación galopante de comienzos de los 90, las tiendas empezaron a indicar sus precios en dólares, ya que el valor del rublo había caído en picado.

No obstante, como el dólar no podía ser oficialmente un método de pago en Rusia, el precio se indicaba con las siglas u.e. (uslóvnaya edinitsa, 'unidad convencional'), y junto a él se indicaba el valor de esa “unidad convencional”, que generalmente coincidía con el del dólar.

También existía una versión irónica del significado de las siglas u.e.: ubítie enoti, literalmente 'mapaches muertos'. En aquel momento se recuperó en el lenguaje coloquial una palabra olvidada que durante la inflación de los años 20 se utilizaba como sinónimo de millón: limón.

Si bien en los años 90 un millón no suponía un importe demasiado alto, tras la denominación y estabilización del rublo, este adquirió de nuevo su importancia simbólica.

Entre otros préstamos del inglés se encuentran las palabras price y cash. La primera la utilizaban los hippies de los 70 para referirse al dinero en general, y la palabra cash se ha convertido en un término relacionado con el mundo de la bolsa; no obstante, en ruso suena algo snob, e incluso en los círculos profesionales se utiliza preferentemente la variante rusa nal (abreviatura de nalíchnye, 'efectivo'; su antónimo, el dinero que no está en efectivo, se llama beznal, abreviatura de beznalíchnye).

Además de todas ellas, existe otra palabra eterna, atemporal y que hoy en día está casi totalmente rusificada: mani (derivada de money). Esta palabra ganó popularidad ya en los 70 gracias a las canciones de ABBA, Pink Floyd o Liza Minnelli (en la película Cabaret). En el presente, el cantante del extravagante grupo Leningrad, Serguéi Shnúrov, ha tomado el relevo de esta serie de músicos, rimando en una canción la palabra mani con el sintagma na karmane (que en ruso significa 'en el bolsillo' y suena na karmani): 

“Joroshó, kogdá est na karmane. 

Eti sámye mani, mani.

Kogda babki est, togdá vsió putiom.

Znachit snova piom, znachit znova piom…” 

“Todo va bien cuando llevas en el bolsillo

 Este precioso money, money.

Cuando hay babki todo es posible,

Y bebemos otra vez, bebemos otra vez…”

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de RBTH.
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