Cuando a finales de 2003 llegaba a los cines la tercera parte de la épica adaptación cinematográfica de  El Señor de los Anillos, superando incluso los beneficios económicos de sus  predecesoras, sólo parecía una cuestión de tiempo que el mismo equipo llevase a los cines la “precuela”. 

La historia previa, que cuenta como el anillo de poder llegó a las manos del tío de Frodo Bilbo, fue escrita en el año 1937 por el profesor Tolkien. Ahora, 75 años más tarde no habrá que esperar más, El Hobbit se llevará al cine tras las tres películas anteriores. Todas juntas habrán devorado un presupuesto de unos 500 millones de dólares, para llevar  a los espectadores de los cines de todo el mundo  a la Tierra Media más de un año y medio después. 

¿Es ésta la primera adaptación cinematográfica de la historia? No. Ya en 1977 el estudio norteamericano Rankin/Bass hizo una película de dibujos animados de 77 minutos para el programa infantil de la NBC. Además, la exitosa y famosa adaptación hollywoodiense de Peter Jackson tampoco supone la primera versión con actores de carne y hueso. 

Adaptación cinematográfica para la televisión de Leningrado 

Lo que una generación de espectadores de la región entorno a San Petersburgo quizás aún recuerde, es para el resto de Europa algo poco más que desconocido: en 1985 el director Vladímir Latischeff llevó a la pantalla el libro de Tolkien para la televisión de Leningrado bajo el título El fabuloso viaje del señor Bilbo Bolsón el Hobbit

Como es natural, aquella producción no disponía ni del presupuesto ni del equipamiento del director neozelandés. Por tanto, se tuvieron que obviar algunos detalles para representar fílmicamente la diversidad del libro. 

A  su vez, ha quedado abierta la cuestión de los derechos.  El actor Zinovi Gerd era el  narrador  que guiaba a través de 'su' historia, sin que nadie se lo imaginara como Tolkien. 

Las imágenes del viejo profesor en la hamaca también permitieron generosos saltos  en la acción sin que los espectadores perdieran el hilo conductor. Así, faltan los capítulos de los encuentros con los trol y los elfos. Ni el líder de los elfos Elrond ni la criatura metamórfica Beorn aparecen en esta adaptación. 

Tanto hobbits como enanos fueron representados por hombres adultos que debían mostrarse dentro del estudio a través de cámaras estáticas. Los fondos de bastidores disponibles, pintados o por vídeo composición, sólo permitían limitados cambios de perspectiva. 

El dragón Smaug y la araña del bosque oscuro eran títeres. Gollum y los orcos fueron personificados a través de actores de carne y hueso con relativamente poco maquillaje y sin ningún tipo de prótesis. 

Sin embargo, el guión se atuvo a los diálogos, a menudo de manera muy estrecha, al texto del libro. También la música juega un papel importante similar a la que tiene en el libro. Los cantos de los enanos se apoyan en varias voces y cuando los orcos hacen prisioneros a los enanos en la montaña, realizan una coreografía profesional. 

Sería falso esperar que esta aventura de poco más de una hora cautivara a los espectadores de hoy de un modo similar a la película de Peter Jackson. Pero es también, a su manera, responsable de que también tras el Telón de Acero de entonces, hayan crecido fans de los mundos fantásticos del profesor Tolkien. 

Película: El Hobbit  (Сказочное путешествие мистера Бильбо Беггинса Хоббита) 

URSS 1985, 74 minutos.

Con: Zinovit Gerdt como “Profesor”, Mijaíl Danilov como Bilbo, Anatoli Ravikovitsch como Thorin Escudo de Roble e Ígor Dimitriev como Gollum.